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3 min
Ñoñez y pegajosidad
Reflexiones |
24.10.19
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Sinopsis

"Mujeres ñoñas y pegajosas".

Desde que me vino a la cabeza la expresión no he podido dejar de pensar en ello. Y de preguntarme porqué alguien las definiría así. ¿A que se refieren?

Buscando la definición real de persona ñoña he elegido ésta: adjetivo en desuso, aplicable a "persona sosa de carácter timorato, delicada o quejumbrosa".

Y en cuanto a pegajosa, la RAE , la define como "empalagosa",  "que fastidia con su zalamería".  

 

Ñoño. Palabra que proviene del latín, nonnus, anciano o abuelo. Hace bien la descripción al tachar al adjetivo en desuso. Aplicada al género femenino, parece más bien una expresión sacada del siglo XIX, antes de que las mujeres comenzaran a tener realmente conciencia de sí mismas.  Ya hace tiempo que se está demostrando que hay pocas cosas que las mujeres no puedan conseguir si se lo proponen y tienen la oportunidad. 

¿Son hoy en día las mujeres florecillas sin ánimo ni coraje? Yo pienso que no.

 

Y vamos con pegajosa. A ver, ¿quién decide la medida de apego correcta? ¿Y la cantidad de empalagosamiento excesiva, quién la marca? 

 

¿Qué ocurre cuando uno siente más dentro de sí de lo que el receptor quiere recibir? ¿Cómo expulsa el sobrante? ¿Como una olla a presión, hay una válvula que permite su salida?

 

Se trata, claro, de mesura. De saber cuándo  pasa de ser un placer a ser un incordio para la persona que recibe... aún cuando se quede la otra persona con las ganas.

O quizá sea cuestión de personas y lo que para una sería molesto, para otra podría ser el paraíso.

 

Una definición que no sé si existe o más bien, si es correcta sería Anorexia Sentimental. En el sentido de inapetencia, inapetencia sentimental.

O incapacidad de mostrar los sentimientos y las emociones, y por tanto de recibirlos. La ciencia ya le ha dado un nombre a este trastorno y se define como patología: la alexitímia.

 

De darse el caso de juntar una persona con zalamería con otra con algún grado de alexitímia quizá ocurriría como en aquella fábula del elefante atado a la estaca, el zalamero puede acabar pensando que ciertamente no tiene derecho a dar y recibir lo que necesita.

En este caso, con el tiempo, quizá se pierdan por el camino los deseos de dar y recibir.

 

Para terminar, si no se rompen los cristales con mi ignorancia sobre la rima, os dejo aquí algo parecido.

 

Ni ñoña ni pegajosa

era la niña.

Tímida de esconderse,

mas zalamera y graciosa,

cuando cogía confianza,

cuando asomaba curiosa.

 

 

 

 

 

 

 

 

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  • Por eso mismo digo que las mujeres actuales hacen gala de una fuerza de voluntad colosal, inimaginable en otros tiempos, aunque supongo que habrá de todo... En la segunda parte, estoy de acuerdo contigo. E inevitablemente he buscado "lagoterias" ... ojo que aquí le decimos a eso zalamero por interés... jeje . Mis besos para ti
    Interesante reflexión, querida Seren. A las palabras les sucede a menudo como a los seres humanos, que varían con el paso del tiempo. Posiblemente, la acepción actual con que se utiliza los términos "ñoña" y "pegajosa" difieren de los iniciales. Reconozco que la ñoñez, tal y como yo la veo, siempre me ha resultado enojosa, más que nada porque parece renunciar a la fuerza de la voluntad, poderosa como ninguna. En cuanto a "pegajosa", todo depende, las zalamerías y lagoterías (me encanta este último vocablo) se aceptan bien cuando provienen de alguien que nos gusta, mientras que se hacen pesadas en caso contrario. Hay, por tanto, mucho subjetivismo en ello.
    Muy buena opinion, Francesc! Ni programas del corazon ni culebrones, nunca, jamás, jeje! Es todo mentira, impostado, todo por la audiencia. Y la vida de famosillos... que solo quieren pasta a cambio de venderse. Exigir, como dices, es un incordio, más que amor. El trabajo, sin cambios, esperemos que por mucho tiempo. Y si, he leído tu comentario...tú que me ves con buenos ojos! Gracias mil por pasar un rato con mis pensamientos. Un abrazo.
    Otra cosa que me parece muy ñoña son algunos culebrones. En ellos los personajes se vuelven muy plañideros, con un sentimentalismo muy simplón, que en la vida real no se da. Y la persona empalagosa se considera que es aquella que siempre está encima de uno y siempre le está exigiendo que le haga una muedtra de amor eterno. Mucha gente así es muy nerviosa, y muy insegura de sí misma.
    ¡Qué tal te va el trabajo?
    Existe gente cursi, y ñoña pero no es patrimonio femenino, sino que abarca ambos géneros.Para mi depende de la educación que uno ha recibido. Pero viendo de soslayo los programas del corazón, me resultan totalmente ñoños, irritantes, e inconsistentes. Hoy en día con el feminismo rampante, a las mujeres las veo más que nada combativas y agresivas. Haces una estupensa reflexión Te mandé un comentario en tu último escrito sobre tu condición de escritora. ¿Lo has visto?
    Un poco de cada , Gabrielle. Quizá también una llamada, en pleno siglo XXI a no hacer caso a los clichés y a mirarse, reconocerse en su justa medida. Besos, guapa
    Jajaja, Kerman, gracias por aclarar que los brutotes son los de Bilbao! Y gracias por tu comentario. Un besote como los tuyos.
    Querido Luís, lo haces, no sé como, pero lo haces. Se intenta mantener. Un beso cercano.
    Jovato, los jóvenes se inclinan hoy por "plasta, coñazo, me rayas"... estoy segura de que las del relato muchos ni las conocen. Un beso de toda la vida.
  • Continúa Idiotez extrema ...

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