cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

4 min
Octubre
Amor |
09.07.18
  • 5
  • 3
  • 80
Sinopsis

El amor correspondido puede ser más atroz que la indiferencia.

Los sucesos que voy a relatar son verdaderos y me sucedieron a mí, Rodrigo Esparza, por la voluntad de Dios. Pero esto aconteció cuando era muy joven, una noche de invierno, una noche en que la muerte hubiera podido sosegar a mi alma acongojada.

    Yo era estudiante de la Universidad San Juan e iba a clases por las tardes y dos noches por semana. Tenía muchos amigos allí a pesar de mi naturaleza reservada, y con ellos solía sentarme en las gradas a mirar las chicas pasar, cada cual diferente de la otra pero hechas del mismo molde platónico. Yo quería enamorarme. Soñaba con situaciones románticas, intensamente ficticias; mas en la vida real me resultaba difícil dar el primer paso.

    Como lo grandioso y lo banal se disfrazan de casualidad, una vez, en una clase vespertina, se sentó a mi lado una muchacha. Me conversó de algo, intercambiamos palabras y recuerdo que me fue indiferente. Hasta entonces no sabía –ingenuo de mí- que existían otros amores además del amor a primera vista.

    La semana siguiente sucedió lo mismo, pero esta vez nos dijimos nuestros nombres y hablamos un poco más. Debo decir que era delgada, casi bonita, y aunque en ese momento no lo adiviné, tenía un corazón maduro para el amor. La vi al otro día: a la luz menguante de la tarde pasó cerca de mí, indolente, como una hoja dormida sobre el lomo de un río.

    Después de poco tiempo, de  lentas conversaciones y profundos silencios entre ambos,  comprendí que me había enamorado. Pensaba en ella fervientemente, a tal punto que no podía estudiar, tenía poco apetito y me estremecía sin motivo. Me costaba trabajo resolver un examen o escribir una línea que fuese coherente.  Nunca pensé que la emoción pudiera avasallar mi humanidad.

    Ella me correspondió. Por eso, por esa reciprocidad es que mi corazón se trepó en aquel torrente.

    Entonces sucedió lo que es natural al amor. Los cuerpos se acercaron, se hablaron con el tacto y se tocaron con la voz. Una explosión interior mutiló mis sentidos. Fui un dios terrenal o un despojo divino.  Mi corazón sin pasado creyó en lo eterno, en el agua de una fuente sin fin. Desarmado, me dejé arrastrar por el tiempo, me dejé morir en las pocas noches que anduvimos juntos.

    Las semanas siguientes pude, en menor medida, recuperar la voluntad y ocuparme de cosas materiales en casa y en los estudios. Asistí a clases, leí libros, departí con amigos, salí con mis padres. Pero no era el mismo; algo en mi mirada se había perdido para siempre. Había sido expulsado del paraíso y tenía que pagar el precio de mi hombría. Aquel sentimiento me había disuelto los huesos y no tenía cómo sostenerme.

    Mi poca experiencia no me ayudaba a saber mantener el amor correspondido. ¿Debería buscarla? ¿invitarla? ¿la llamaría por su nombre o de otra manera?  Yo hubiera querido abrazarla una vida entera, nutrir sus labios con el silencio mío, sentarnos en la piedra que habita en el fondo del mar.

    Los días pasaron, incontables, hasta que llegó aquella noche que convoca mi relato, la noche fría en que en la sangre fluyó dentro de mí a pesar de andar sin corazón.

 

 

(No he sabido si continuar esta historia o no. La he dejado inconclusa. Si a alguien le parece que tiene algún mérito y vale la pena continuarla, por favor hágamelo saber.)

 

 

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor

Educador a tiempo completo y escritor a tiempo parcial

Tienda

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta