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5 min
Ojos de pantera
Amor |
06.07.22
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Sinopsis

Lecturas para adultos.

Un guiño a la película La mujer pantera, dirigida en 1942 por Jacques Tourneur.


A la mujer pantera aún le quedaban garras. Transformada en una seductora belleza de dos largas piernas encontró a su víctima en los suburbios de la ciudad.

Vio al hombre apoyado en la barra de un cochambroso bar sin aire acondicionado y con la puerta abierta de par en par. Le gustaron lo suficiente sus atributos como para decidir que su búsqueda había terminado. Piernas y brazos fuertes, abdomen apretado y un cuello grueso que terminaba en una cabeza despeinada. Un pequeño trasero que prometía encontrar su continuación en una fuerte espalda le aseguraba el reto. Le gustaban los retos, y más en esas escasas ocasiones especiales.

Al entrar al local, las pocas luces en lámparas de colores rojizos, ocres y verdes, dilataron sus pupilas. Una pareja se morreaba en un sofá tan pringoso como los cuadros de la pared, en una alejada esquina, ajenos a las miradas de soslayo de algunos clientes que no se perdían nada. Ella vio sin problema las manos de la mujer sobando por encima del pantalón masculino, y las del hombre escondidas bajo una falda demasiado estrecha para ese fin, que se iba levantando poco a poco. Si seguían así, ella acabaría con la falda arremangada en la cintura.

Sin poder evitarlo, arrugó la nariz. El olor de alcohol derramado y quién sabe qué más materia orgánica descompuesta ofendían profundamente sus sensibles fosas nasales. Pero eso no la detuvo de su objetivo y se acercó lentamente por detrás al macho elegido. Cuando estuvo a apenas tres centímetros de su cuello, aspiró profundamente. 

Gonzalo sintió una pequeña corriente de aire recorrer su piel y se le erizaron hasta los pelos de las orejas. Se giró con precaución y se encontró unos ojos retándolo.

Había tenido un mal día. De esos de mierda que presientes nada más levantarte. Por un instante, pensó que la belleza de ojos verdes se había confundido, que le había confundido con otro. Sus ojos bajaron a su escote. Una pequeña camiseta le cubría desde el inicio de los pechos femeninos hasta sobre el ombligo, y una falda vaquera pegada a su cintura ocultaban... nada, eran una segunda piel. Fueron unos segundos de repaso, de arriba a abajo. Le llamó la atención ver las uñas rojas de sus pies descalzos, pero inmediatamente su mirada volvió a los ojos. 

Los luceros verdes ardían, pero el resto de su cara era una máscara hierática. Ella asió su mano y salieron a la calle. Ya no soportaba más el hedor humano que flotaba en el aire del bar. Eligió un portal estrecho y oscuro y se adentraron en él. El hombre comprendió que esa situación era algo extraordinario y decidió no perdérsela. De un tirón la mujer abrió la puerta de la portería, un pequeño cubículo habilitado para un edificio cutre con pretensiones que, de seguro, no se había estrenado nunca, les recibió en la oscuridad. 

Gonzalo apretó la mujer contra la pared con deseo acuciante. Sentía los senos desnudos acariciar su pecho. Buscó su boca y deslizó su lengua en ella buscando la dulce esencia de aquella, que le devolvió el beso, absorbiendo y mordiendo suavemente los labios masculinos, mientras, sus manos acariciaban su espalda, bajaban hacia el botón del pantalón y al soltarlo éste se desplazó sin fuerza hacia los tobillos. Igualmente desabrochó el suyo y tras dos golpes de cadera la falda se deslizó fuera de sus pies. 

Un intenso contacto entre los cuerpos excitaba cada vez más a ambos. Ella le lamía la piel, hambrienta, Él acariciaba la suya sin pausa. El ritmo aumentó, los besos cambiaron de lugar cuando sin poder sostenerse más se sentaron en el suelo, y en el momento de unirse completamente, ella sentada sobre él, éste sintió unas afiladas uñas arrastrarse por su espalda. Gritó. El dolor fue tan intenso, que le aceleró más las pulsaciones, llevándole casi a culminar el acto, pero atrapado en las bellas y poderosas piernas, no podía más que sentirse entrar y salir impetuosamente de la suave carne de aquella hembra ardiente. 

Por fin la bella mujer se contrajo, estaba a punto de llegar su éxtasis y volvió a arañarle, esta vez desde el cuello al pecho, y de su femenina garganta surgió un alarido espeluznante de placer, casi un gruñido. En el mismo instante Gonzalo se dejó ir en una explosión que nunca había sentido, un orgasmo intenso, y quedó atrapado en él con una entrega absoluta. Percibió un temblor en todo el cuerpo mas la fascinación se fue tornando poco a poco en confusión al percibir que su mente se alejaba de su cuerpo. 

Finalmente, se llenó el silencio con el beso que ella depositó en sus labios, que lentamente empezaban a enfriarse. La sangre coagulada oscurecía el suelo a su alrededor.

Terminaba el hechizo, hasta la próxima luna.

Una pantera negra atravesó las puertas del cementerio, los ojos verdes brillaban en la oscuridad. Su viejo panteón la esperaba.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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  • No había caído en lo del hombre lobo, pues tienes razón Francesc, porqué no? No recuerdo del todo la película, pero en concreto recuerdo la escena de la escalera... ella empieza a bajarla, hacia el hombre y quien aparece abajo es la pantera, buah! fue impresionante!
    ¡Uaaauuu! La ley de la selva y de los sentidos al cien por cien. Así que has visto la vieja película de terror LA MUJER PANTERA. Parece que te impresionó ¿no? Esta dama no se andaba con remilgos. ¿Te caía simpático el personaje? En muchas de estas películas de la serie B siempre había la chica buena, y la chica mala. Si había el hombre-lobo, ¿Por qué no haber una mujer pantera que es más ladina?
    Muy agradecida por tu comentario, Bluess y por supuesto, por tu visita. Besos!
    El punto pornito y la calidad consiguen una apetitosa bebida veraniega. Besín panthera
    Me alegra tu visita, Carlos, y que la lectura haya sido amena, más. También me gusta leer estos relatos, así que estaré encantada de leer los tuyos! Un saludo!
    Bárbaro, Serendipity! Erotismo puro, con tremendos toques de dura realidad. El fin era previsible, pero no le quitó fuerza, interés y calidad al relato. Me encantó! Soy un admirador de los relatos eróticos y escribo muchos. Te felicito.
    Cierto, Miki, hacía tiempo. Me alegra que te guste el relato, aún con pantera de por medio ;-) Beso y abrazo!
    Espléndida narración bien ambientada y con adecuados matices. Has dado un paso más querida Seren, más allá de la insinuación... Siempre elegante tú. Hacía falta ya una buena #FS de tu parte. Un abrazo de mis labios
    Bueno , Mario, tú también te has desmelenado alguna vez... que me acuerdo! Me alegra que te haya gustado, y siento lo de los zarpazos, pero como se trata de sorprender... Un abrazo!
    Apreciada Ana, me alegra tu comentario, satisfaces mis dudas respecto al tema que he elegido, que desde la perspectiva de la película trata del instinto y el sexo. Un film que sólo vi una vez pero que dejó su huella en mi memoria. Feliz día también para ti!
  • Lecturas para adultos.

    Podéis encontrar más relatos de la Serie EvA a través del buscador.

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Sólo busco un lugar donde dejar mis pensamientos. Porque nada es eterno, pero las palabras siempre nos permitirán sentir que una vez fuimos. Gracias por cruzaros en mi camino. Ad infinitum.

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