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2 min
Otoño
Amor |
20.11.11
  • 5
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  • 1488
Sinopsis

Hay recuerdos (y amores) que perduran, aun cuando el vacío acecha nuestra memoria

Voy caminando lentamente por el manto de hojas caídas en que se ha convertido el camino entre mi casa y la suya. El cielo no para de amenazar lluvia. Sopla el viento, se nota y se ve por el movimiento de las ramas de los innumerables árboles, casi centenarios que bordean el camino. Pienso que el camino es suyo, que lo construyeron los árboles  huyendo de la soledad para que algún humano pasee de vez en cuando y así poder distraerse.

De regreso, con ella a mi lado, varias gotas enormes me indican que el cielo cumple su amenaza, quien avisa no es traidor.

Apresuramos el paso, cobijados bajo su paraguas. Un coche al que los árboles seguro no invitaron a su estrecho camino, nos adelanta haciendo que nos apartemos para no ser atropellados. Tras él queda una estela de hojas secas, ya casi mojadas por la incipiente lluvia, que poco a poco vuelven a su lugar, algunas, con la ayuda del viento, buscan un lugar más seguro junto a los troncos de los árboles. Con suerte, alguna llegará hasta el suyo.

-¡Qué día tan bonito!- me comenta.

Tirando de ella, me dirijo a una gran roca, entre dos árboles, al borde del camino y nos sentamos. Abrazados, bajo su paraguas. Viendo al otoño trabajar. Nos miramos. Se lo que piensa y sabe lo que pienso. Casi cincuenta años atrás la escena se repitió. Fueron esas mismas palabras las que sirvieron de señal. Éramos jóvenes y nos sentamos en la misma roca. Era primavera, lo recuerdo bien, todo alrededor era verde y estaba repleto de flores.Volvemos a mirarnos. De nuevo coincidencia de pensamientos. El otoño está trabajando. Las arrugas de nuestras caras lo demuestran. Prometo que mientras me queden fuerzas seguiré recogiéndola a su casa. Desde que quedó viuda, esa maldita enfermedad se la ha acentuado.

Quizá me case con ella. Toda la vida lo he esperado. Si, me casaré con ella. Cuando pase el otoño.

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