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3 min
palabras
Fantasía |
14.10.07
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Sinopsis

Ella me reconoce entre la gente, se acerca y me sonríe mar adentro, porque ella siempre sonríe con reflejos de corales a quien la mira. Y con su mirada brillante me pide una palabra, una frase, o una expresión.
Yo le digo lo primero que se me ocurre. No sé... le digo calle, le digo semáforo, le digo zumo de naranja.
Entonces me toca la espalda; como si fuera tierra, como si fuera agua , como si fuera árbol . Me abraza, me acuna en el aire, me da las gracias , y yo me siento feliz entre sus ramas
Después se acaricia la espuma que la cubre. Comienza a recoger las palabras, sale corriendo y las va depositando: en los quicios de las puertas, en la pequeña terraza de unos ojos, en el abrigo colgado de una percha o en el ribete de un sujetador.
Y tiene los dedos cada vez más sucios de ir retirando el polvo de los buzones de las casas deshabitadas, para que pueda entrar la luz en los sueños de los domicilios que regresan de un olvido.
Porque ella sabe elegir bien lugares donde entregarlas; sabe taparle la boca al tiempo y a los relojes.
Y con todas esas letras, va regalando frases por las calles. Deletrea las palabras poco a poco. Y los nombres de la gente los pronuncia mezclados con abrazos , o con estrellas de mar.
Dice Juan y le agrega "arena blanca" o dice Marta y lo combina con "luz del mediodía" o con no sé qué de la lluvia.
Llena la cesta de la compra de una señora con todas las conjugaciones del verbo besar y a la mujer le parece imposible. A una esposa le dice una palabra preñada de una frase, se lleva la mano al vientre y se sonroja.
Y nadie comprende muy bien lo que les pasa, tiemblan y se asombran, hacen tonterías, se ríen y se llevan prestadas las palabras.
Y cuando ya ha ofrecido casi todas, me busca otra vez por los viejos adoquines de una calle. Porque ella sabe encontrarme, porque vuela mucho mas rápido que yo.
Me mira , me sonríe , se despeina dulcemente , y con la boca llena de pájaros o de almendras, me besa, y me dedica en los labios la palabra "arco-iris". Y la última que le queda " rosa", la deja creciendo al lado de mi nombre.
Y se va caminando, y desde el horizonte hasta sus ojos va dejando vocales encendidas para que yo las vea.
No sé nunca que dirección toma, ni cuando volverá a por más, pero sí sé que le gusta su destino.

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  • le gusta su destino, porque ella va definiendo esas palabras, y lo moldea, qué bello, cuánto tiempo, siento no leer tan a menudo como antes pero me resulta difícil encontrar tiempo, de todas formas, me alegro de que todo siga igual, los arco iris en labios de las sonrisas y el tacto y el sentimiento a flor de piel, bella poesía, muy bella
    Que cosa mas dulce, mientras lo lees hasta sonries....
  • Abandonar una casa, una pareja, irse sin dar explicaciones. Marcharse en un abrir y cerrar de ojos. El dolor que arrasa muebles, puertas, habitaciones, pasillos y una cama dónde se llora a solas

    Hay gente que tiene la facultad de percibir colores, sonidos, olores, en los números en las letras, en las palabras... Las sensaciones juegan a esconderse , a no estar, pero dejan siempre un agujero por el que se aspiran Hay personas que las atrapan, que las palpan, que las ve, como se mira una perla roja

    Sentado en la Cafetería Andalucía, apoyando mi mano en el hombro de un recuerdo escribí un poema

    aprender a oír el silencio dentro del sonido, a no contaminarnos con ruido, nos hemos acostumbrado tanto a esa antigua música que ya no la escuchamos

    las malas noticias llegan siempre dando portazos...

    Por decir algo , apalabrar los momentos

    A veces las personas son sencillas...

    camino despacio y con los ojos abiertos por una casa que no me habla pero me abraza

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Andar por los tejados, los relojes de arena, todo lo que se pueda sentir, si allí se siente.

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