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2 min
Pietro - 133 - Nuestra iglesia
Suspense |
11.06.19
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Sinopsis

Pietro no se cree la versión del Padre Tomás...

-Date prisa en acabar tu tarea que necesito tu ayuda para adecentar la iglesia.-Me pidió el Padre Tomás prometiéndome más trabajo a cambio de nada. Veía claro que sus intenciones eran aprovecharse de mí, un joven e inocente chico, pero yo no se lo pondría tan fácil cómo esperaba.

-¿Quién era el hombre que se fue?-Pregunté poniendo cara de niño inocente. Tenía curiosidad por saber su versión de lo sucedido.

-Pues... Era un viejo amigo de la juventud...-Aseguró el cura.

-Pero le llamaba a gritos: “Sal maldito cura”.-Le recordé.

-Ramiro siempre ha sido algo brusco en el trato con los demás... Ha sufrido mucho en su infancia.-Se excusó el Padre Tomás justificando a su “amigo”.

-Me preocupó su forma tan violenta de comportarse...-Seguí poniendo palos en la rueda del cuento del cura. Era divertido.

-No tienes por qué...-Contestó el Padre Tomás intentando tranquilizarme cuando el que estaba nervioso era él. Lo podía ver en su rostro aunque intentaba disimularlo.

-Me alegro por usted, Padre Tomás... Lo último que quisiera es que alguien le hiciera daño...-Insinué metiendo más leña al fuego.

-El Señor no lo permitirá...-Respondió confiando su destino a la voluntad divina.

-Que el Señor nos proteja.-Dije por qué, aunque había dejado de creer en el de arriba, me interesaba ganarme la confianza de su siervo en la tierra de los pecadores.

-Te aseguro que el Señor protege a las almas buenas y puras de la maldad de los hombres...-El cura aprovechó para darme un sermón que ya conocía de sobras.

-Amén, Padre.-Me santigüé cómo me había enseñado mi madre. Dudaba bastante que mi alma perdida se salvase.

-Amén, hijo mío.-Repitió el cura dándome su bendición.

-Termina de barrer nuestra iglesia, por favor...-Me ordenó el cura antes de retirarse a su dormitorio, para retomar sus oraciones, dejándome solo de nuevo con la escoba.

 

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Soy un currante de oficina, hago manuales de productos sin alma, pero es un trabajo que me da de comer, pago facturas y me permite vivir cada día pendiente de si el cielo caerá sobre mí... A parte de mi profesión, mi afición es escribir relatos donde dejar volar mi imaginación con tendencia a la ironía... Llevo publicados seis libros en Amazon. Saludos cordiales, Rafael Núñez Abad

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