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5 min
Polvo en el felpudo
Terror |
31.03.19
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Sinopsis

Soy diferente, eso lo sé. Pero yo no persigo al que no es como yo. Hay cosas que no entiendo, cosas del género humano. Ser diferente no tiene que ser malo. Es algo positivo estar con gente que no es como tú, que te puede enseñar cosas. Yo creo que si siempre estás con gente idéntica a ti acabas odiando a todo lo demás, pues no hay cosa que odie más el ser humano que lo desconocido. Queda poca gente que sepa valorar eso hoy en día, lo bueno de la diversidad.

 

El mechero rompe la noche con un chasquido. Mi cigarro se enciende mientras todo lo demás a mi alrededor se apaga. Una suave brisa entra por la ventana recordándome que todavía sigo vivo. Cierro los ojos y lo disfruto, sintiendo por dentro una paz que no tiene nada que ver con el aire en mi cara. La paz viene por la tranquilidad de saberme inocente. Muchos años sufriendo y sintiéndome menos que la mayoría por ser de una minoría. Pero eso se acabo. Mis días terminarán sabiendo que he muerto por ser yo. La ceniza del cigarro se esparce por la habitación ensuciándola todavía más. Observo con un haz de luz de luna como esa ceniza hace círculos debido al viento por encima de un montón de libros. Mi paz se ve un poco truncada al recordar que la mitad de esos libros no me los he leído ni me dará tiempo a leerlos. Es igual, para qué sirve leer e ilustrarte cuando el mundo te considera inferior por lo que eres. El planeta se acaba y mi vida con él. La humanidad ha llegado a su fin, si no se reconoce el derecho de otro ser humano la sociedad no tiene sentido.

 

Mis asesinos se acercan por la esquina de la calle. Nadie los para. Ese insignificante hecho rompe un poco más la humanidad. Nadie hace nada y ellos ya vienen. Me acerco a la ventana y me quedo mirándoles. Les tiro la colilla, de manera juguetona. Son muy ordenados y muy iguales. Son una escala superior a mí. Yo apenas puedo respirar ya. La calle está oscura, hasta las farolas se han apagado, como adivinando lo que va a pasar. La verdad es que hay algo de luz en unas cuantas casas. Enfrente mío hay una ventana. Se observa a una familia ver la televisión, impasibles. Son iguales que mis asesinos, de la mayoría superior. Los niños ríen con el programa que está puesto. La madre lee el periódico. Qué curioso, quizá mañana lea mi muerte. Quizá. O quizá pase la página, como he hecho yo mil veces al leer muertes de personas que no eran de los míos. Quién es el malo y quién es el bueno. No es todo, al fin y al cabo, hipocresía. ¿Pasará la humanidad página de lo que está a punto de ocurrir, como tantos millones de veces ha hecho? ¿O algo cambiará y dejarán de ocurrir estas cosas? Es pura hipocresía, solamente me preocupo porque es mi vida. Mañana la gente saldrá a trabajar igual de temprano que siempre, incluso los míos. Ellos sí se detendrán a leer mi muerte en el periódico. Pero la olvidarán. Al fin y al cabo, somos inferiores. Qué se puede hacer salvo agachar la cabeza y rezar por no ser tú el siguiente.

 

Tocan el timbre. Bueno, por lo menos tienen esa consideración de no tirar la puerta abajo. No abro la puerta pero no por miedo, más bien por pereza. Que tiren la puerta. Solamente faltaba que les facilitara el trabajo. Me siento en el sillón y me agarró. Es una pena que un sillón tan bonito se vaya a estropear con sangre. Gritan desde fuera. Yo permanezco en el sitio. Pienso que es bastante graciosa la situación. Si yo hubiera nacido siendo de la mayoría probablemente estaría ansioso de tirar la puerta abajo para saciar mi sed de sangre. Tuve la mala suerte de nacer en el otro lado. ¿Por qué tenemos esa necesidad de acabar con lo que no es como nosotros?

 

Se oye un estrépito en la entrada. El polvo levantado por la caída de la puerta llega hasta mí. Bueno, por lo menos han sacudido un poco la suciedad del felpudo. Eso soy yo ahora mismo, polvo que pasará a la historia y se olvidará, como millones antes que yo, saliendo por la ventana como el del felpudo y perdiéndose en la noche, observando el programa de televisión que tanto hace reír a los niños sin problemas.

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Estudiante de Periodismo. Intento de escritor. Intento de periodista.

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