cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

4 min
¿Quién soy yo?
Reflexiones |
04.01.17
  • 4
  • 0
  • 1494
Sinopsis

Mi imaginación vuela y desde las alturas, muy cerca de las nubes, veo el espectáculo increíble del suelo con sus calles, sus casas, los árboles, la serpenteante agua del río, los coches y las gentes como pequeños insectos moviéndose en todas direcciones. Soy un pájaro

Ahora, corro por una ladera que sube hacia la montaña. Mis pies son unas patas mullidas que esconden unas garras de acero. Soy fuerte y mis músculos me empujan a correr y saltar entre matorrales y rocas hasta llegar a la cumbre del volcán desde donde puedo contemplar el increíble espectáculo de la lava ardiente que puja por surgir de su boca humeante. Soy un puma

De pronto, mi nariz me arrastra de prisa empujándome a oliscar el aire y luego el suelo, mientras mis cuatro patas me llevan al trote en busca de ese olor delicioso que es una ardiente llamarada en mis sentidos. Corro con desesperación, salto una verja, luego otra y ¡al fin!, amarrada del cuello a un árbol, la veo mirarme con sus ojos divinos y esa cola que se agita con evidentes signos de alegría sexual.

Sin preámbulos ni saludos, pego mi cuello al suyo, noto la afinidad ardiente que nos une y antes que ella alcance a darme la bienvenida, la monto y le doy matraca hasta que se escapa de mi cuerpo toda la herencia que cargo encima y un fuego exquisito me sacude por completo. ¡Ah, qué sensación más rica! Ella, gira su cabeza y me dice que tendré que esperar antes de poder irme con mis amigos. La naturaleza se quiere asegurar que haya cachorros y no podré despegarme de mi amada ocasional sino hasta una hora después que se me deshinche la cosa. Soy un perro de la calle

Todo está oscuro y sin embargo no tengo ningún problema en contemplar el panorama delante de mí. Me arrastro por la galería recogiendo y estirando mi cuerpo al mismo tiempo. Me sorprende mi ingenio para caminar a pesar de no tener patas, y cuando me topo con una galería que cruza la que transito y quiero saludar a otro igual a mí que va pasando, me doy cuenta que no tengo manos ni dedos ni una boca con lengua para articular mi saludo, pero me da igual. No sé cómo, le digo ¡mssspprrtx’d!, que en idioma anélido vermiforme significa ¡qué tal!.  Sorprendentemente, tampoco tengo ojos, pero veo muchísimo mejor que cualquier árbitro de futbol de la liga mexicana. Soy un gusano (y no lo digo metafóricamente)

Mi cuerpo está cansado y adolorido. Tengo magulladuras en todas partes y me falta la punta de un cacho en mi cabeza. Por el rabillo de mi ojo izquierdo alcanzo a ver el gesto sarcástico de una capra artiodáctila de muy buen ver que me observa con algo de desprecio y otro tanto de desencanto. Trato de rememorar los detalles de la puta pelea y no puedo recordar en qué momento empezaron los cabrones cabezazos que me tienen hecho mierda. Maldigo a todas las hembras calentonas del firmamento y hasta envidio al lote de capados que disfrutan de la vida, pastan, cagan, pastan, cagan…y así. Soy un cabrón (que es el nombre que técnicamente se le da al macho de la cabra, en vez de chivato, que también viene a ser el apelativo que se le da a un hdp delator)

Estiro mi cuerpo y siento a mis huesos crujir. Las palomas revolotean a mí alrededor recogiendo las migas de pan que les tiran (por si acaso, no soy un puto cantante argentino). Miro mis manos y veo que mis uñas son largas y sucias. Observo mis otras extremidades y noto que tengo unas patas con pezuñas amarradas con tripas. Mis ojos, se clavan en los traseros de todas las hembras humanas que pasan. Por alguna razón que trato de comprender tengo unos locos deseos de arrancarles las capas de piel que cubren sus cuerpos y apuñalarlas desaforadamente con la daga…¡qué digo daga!…con el garrote que cargo encima hasta dejarlas más preñadas que muertas. Soy un...

¡¡Javier…Javier!!…¡Déjate de estar ahí tirado en la cama sin hacer nada… y de seguro pensando puras pendejadas… y anda a comprar el pan!  

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Este relato no tiene comentarios
  • ...Finalmente, se hizo cierto aquel sueño con Eloísa junto al río cuando, recostados de igual forma, ella giró su rostro para besarlo, y sin embargo, había sido la boca de Francisco la que se abrió para entregarle una caricia urgente y apasionada. Esta vez, era el Francisco de carne y hueso...

    ...Sentía el calor emanando del cuerpo de Javier y colmándolo por completo de gozo. Sentía la caricia de su mirada, el vigor que lo invadía cuando sus ojos se llenaban de su figura, su cuello, su espalda y todo Javier moviéndose al ritmo de su cabalgar.

    A pesar de su corta edad, Javier, no dimensionaba nada homosexual en sus gustos y deseos. Para él, lo de Francisco era como una cosa propia de cualquiera de las experiencias que ocurrían en muchos de los animales que aparecían en los artículos científicos de las revistas de su papá. Le molestaba que la gente hablara de “homosexualismo” en referencia a las prácticas de tantos animales con otros miembros de su mismo sexo. Desde que se enteró que el sexo entre iguales en algunas especies es una forma de sostener el equilibrio social del grupo, sintió que sus sensaciones respecto de Francisco respondían a una emoción absolutamente normal y que naturalmente todo se resolvería más adelante una vez que a él le llegara lo que las revistas describían como la “madurez sexual”.

    ...Cuando Eloísa giró su rostro para mirarlo, tenía el rostro de Francisco, y cuando ella abrió su boca de labios sensuales para besarlo, tenía los labios de Francisco. Fue un beso largo, ardiente y desenfrenado. Su pelvis se agitaba con el ritmo de un frenesí arrebatador.

    "El rencor es como beberse un veneno y esperar que la otra persona muera" Carrie Fisher

    Mi imaginación vuela y desde las alturas, muy cerca de las nubes, veo el espectáculo increíble del suelo con sus calles, sus casas, los árboles, la serpenteante agua del río, los coches y las gentes como pequeños insectos moviéndose en todas direcciones. Soy un pájaro

    ...¡Eso, tenía que ver con la idiota que se deja embarazar como si no supiera que su tonta vida se va a echar a perder de ahora en adelante…

    Fernando, no podía comprender el significado de aquellas palabras que daban vueltas en su mente: “No me gustan los putos maricones que parecen buena gente…” ¿De dónde salieron esas malditas palabras? ¿Por qué le parecían estar clavadas a fuego en su cerebro como si las hubiera llevado consigo durante toda su vida?

    Reírte hasta las lágrimas, te puede ayudar a conseguir una pizca de felicidad, pero también te puede conducir directamente al infierno

    ...Las nuevas hipótesis acerca de las razas alienígenas apuntan a que los seres y ovnis que pululan subrepticiamente a través del Cosmos, no son otros que nosotros mismos venidos desde un futuro, 45.000 años adelante.

  • 33
  • 4.44
  • 418

Sobre mí, no sé qué pensar. Tengo más dudas que certezas, aunque no tomarme demasiado en serio es mi certidumbre favorita

Tienda

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.09.20
10.03.20
Encuesta
Rellena nuestra encuesta