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4 min
Relativamente Gerald
Ciencia Ficción |
11.01.19
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Sinopsis

Un científico con un gran mundo interior queda fuera de juego al hacer un descubrimiento fantástico.

Despierta Gerald. Son las 19:35h. 

(5 minutos más tarde) Gerald. Son las 19:40h. Despierta ya. 

(5 minutos más tarde) A ver marmota, faltan 15 minutos para…

Gerald desactivó el despertador no sin antes cagarse en él y en su poca mano izquierda. “¿Estamos en el año 2190dc y todavía no han inventado un despertador que controle la empatía?”, le reprochó a la lámpara del techo.

Daba igual. La realidad se imponía una día más y no había tiempo que perder. El observatorio SUNSLIKE tenía unos protocolos de acceso muy estrictos y el mínimo retraso en la hora de entrada implicaba el bloqueo total a cualquier área de la instalación y la consiguiente penalización económica. 

Gerald tenía 39 años. Era licenciado Astrofísica y había hecho un doctorado especializándose en el Sol. Su cometido en el observatorio era estudiar el comportamiento de nuestro Sol, así como compararlo con otras estrellas similares, que pudieran albergar sistemas aptos para una posible colonización en el futuro. Era un trabajo complicado y poco dado a las grandes sorpresas. Hasta que aquel día sucedió algo que lo cambió todo.

A las 23:32h. Gerald recibió un informe vía qmail. Eran los resultados de un estudio autoasignado y desarrollo por la red neuronal del Hubble Reborn, el telescopio espacial más potente jamás creado.

Las conclusiones del informe eran claras y concisas:

“Detectada estrella idéntica a nuestro Sol.”

Lo que más sorprendió a Gerald fue que la A.I. utilizara el término “idéntica” en lugar de “muy similar” o “la más similar”. Una tecnología tan avanzada como las redes neuronales cuánticas no podía divagar con el significado intrínseco de las palabras escogidas para determinar la conclusión de cualquier estudio.

Entonces, idéntica debía significar Idéntica.

Sin saber muy bien cómo tomarse la información recibida, abrió el archivo y lo proyectó en su mente para mayor seguridad. 

Observando los datos recopilados, Gerald no salía de su asombro. La estrella detectada era la G 99-49 y estaba situado en la constelación de Orión, a 17 años luz de la Tierra.

Las conclusiones del Hubble Reborn se basaban en que los datos recibidos desde la estrella G 99-49 estaban resultando idénticos a los recibidos desde nuestro propio Sol hacía justamente 17 años, según los registros recopilados de aquella época. Gerald, tras unos segundos en estado se shock, cerró la proyección y se sentó en el suelo con el ceño fruncido.

“SI esta información fuera correcta, implicaría que las dos estrellas estarían viviendo el mismo presente”. Pensó en voz alta. “Hay que seguir recabando datos para descartar cualquier interpretación fallida del sistema”. Se dijo. 

Tras 5 horas ininterrumpidas contrastando datos, Gerald confirmó el hallazgo: 

Observar aquella estrella era como viajar 17 años al pasado de nuestro Sol.

El aviso del fin de la jornada estaba a punto de sonar. En pocos minutos, todos los servidores entrarían en fase de hibernación y sería imposible seguir indagando hasta la noche siguiente. Gerald recogió sus cosas y se fue a casa. Allí, con más calma, tendría tiempo de relajarse y pensar con la mente más abierta y libre que en el observatorio.

“¿Habrá allí otro sistema solar como el nuestro?” Se preguntaba Gerald desde su desgastado sofá vegano. “Si la estrella es idéntica, ¿por qué no iba a tener orbitando planetas idénticos? ¡Otra Tierra!”, profundizó.

Estaba claro que su nueva hipótesis parecía sacada de una novela de ciencia ficción, sin embargo los datos que llegaban desde aquel astro hacían inevitable plantearse que tal vez él mismo, otro Yo de Gerald, estuviese a 17 años luz de distancia haciéndose esas mismas preguntas en ese mismo instante. 

Bueno, llegados a este punto, algunos pensareis que Gerald estaba ya derrapando en la última curva del día. No os culpo. Me consta que estuvo a punto de encender la televisión en un par de ocasiones. Creo que decidió irse a la cama cuando empezó a plantearse la hipotética conversación que tendría consigo mismo: 

“Tu debes de ser Gerald”, diría Gerald.

“En efecto”, respondería Gerald

“Me voy a dormir...”, dirían al unísono.

Zzz

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