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2 min
Reproche
Fantasía |
07.11.17
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Sinopsis

La niña que fui se presenta para pedirme explicaciones...

 

Supe que tenía que encontrarla. No enseguida, sino cuando casi me había acostumbrado a verla rondar por mi casa, por mi trabajo, por mi vida. Había dejado de tratar de entenderla. Había aceptado su etérea presencia como se aceptan las cosas que suceden inevitablemente: con resignación. Simplemente a veces ella estaba ahí. Y me miraba. Y yo me había acostumbrado a su presencia de ausencias.

En algunas ocasiones se acercaba tanto que hasta podía sentir su aliento. Un suspiro que olía a vida, a pasto recién cortado, a mis muñecas de trapo y a mañana de primavera. En otras era un soplo de madrugada que me desvelaba a reproches. Tenía la tremenda osadía impiadosa de enfrentarme, de ponerme cara a cara con lo que pude haber sido.

Me vi cuando ella me miraba. Y sentí la vida por delante en sus ojos y lloré la vida por detrás en los míos. Entonces, supe que tenía que encontrarla. Supe que, al menos, debería buscarla. Niña arrogante y atrevida. Mi niña… la más mía de todas las niñas. El pelo revuelto y la cara manchada con dulce de leche. La sonrisa se presentía detrás de aquella mirada de hielo. Acusadora.

Supe que tenía que encontrarla…Por qué me mirás así?

Lo supe un día mientras lavaba los platos y ella se hamacaba frente a mí, lentamente. Y pateaba la tierra suelta a sus pies. Sus ojos limpios cruzaron el espacio que nos separaba y me tumbó la claridad de su enojo. Como un rayo. Como un mandato. Como tomar agua. Tenía que encontrarla y me tiré al mundo. Caminé las calles y corrí los campos. En algún lugar, la niña estaba. Y yo, dispuesta a transitar los días que me separaran de ella para explicarle que hice lo que pude.

La encontré muy tarde. La encontré muy quieta. ¡Pobre niña mía! Cansada de esperar. Decepcionada de mi vida por vivir. Sus ojos cerrados y la piel reseca. -Hice lo que pude- le dije.

Y me morí con ella.

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