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12 min
Salto al vacío
Amor |
09.09.13
  • 4
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Sinopsis

Emociones ,en estado puro

Al salir del trabajo tomo el mismo tren nocturno de cercanías que en mi adolescencia acompañó con su vaivén,mis largas sesiones de sueños y dudas al regresar a casa,inventando entre sus railes, lo que podría ser mi futuro,viéndolo como un boceto inacabado sujeto a la continuidad del presente hacia lo desconocido,fundiendose en la velocidad, como una línea de escape que deslizaba cada emoción hacía el rasante de un porvenir incierto,de una dimensión nueva que estremecía los sentidos,convirtiendo ese hoy que se convertía en  mañana, en un enorme salto al vacío.

Algo me hace dejar atrás mis recuerdos,cuando las luces del vagón donde viajo sola se apagan de repente.Lo que acaba de suceder, fue uno de mis secretos y adorados deseos de adolescencia:Viajar a oscuras en este tren;

Ver como emergen las luces de las ciudades distantes,de los puentes,de casuchas que brillan a lo lejos en los arrozales,y ese quimérico chispear de las estrellas,como partículas atravesando el cristal desde los años luz,en el frío azul de la noche.

Cada viaje que empieza parece un viaje infiníto,aunque esta palabra dejó de parecerme creíble hace mucho tiempo.

Una amiga me contó una teoría científica que dice que, en cada momento,cada instante en el que nuestras neuronas juegan entre si para transportar a la consciencia una emoción,esta se convierte en única e irrepetible,porque las neuronas están constantemente intercambiando su lugar y su función en nuestra máquina de pensar.Ella debe saberlo bien,porque es neuróloga,y si esto fuera verdad,ante los mismos estímulos nunca sentiríamos las mismas cosas.El patrón neuronal volvería a crearse a partir de una reacción básica pero ¿Volverían a encajar las piezas de la misma manera? Nadie pude saberlo.

Este utópico hecho,el de la irrepetibilidad de las sensaciones,me consuela de forma atroz y total disolviendo mis miedos, mi horror a un Universo contínuo,frente a la armonía de un Universo cambiante.Cuando nada puede ser idénticamente igual un segundo después a lo que era antes,las palabras "Nunca" y "Siempre" dejan de tener sentido.

Ni por asomo el dolor se libraría de esa norma,no habría dos dolores iguales, ni físicos ni psicológicos.Así podría ser posible enterrar el pasado,porque sabríamos que el sufrimiento que se produjo en el ,nunca volverá en su forma primigénia;Simplemente las neuronas que lo interpretaron han dejado de existir asociadas del mismo modo y se han recombinando con otras para hacernos llegar distintas formas de sufrir o de sentir felicidad.

Por esa razón debió inventarse el recuerdo,para permitirnos tener un hilo conductor,un rastro en el mapa de nuestras vidas por el que guiarnos,y también un tesoro donde guardar las mejores experiencias, que,de seguro,no volveran con su fuerza inicial en el plano real, sino sólo en nuestra mente,y no regresarían a nosotros de no ser por el obstinado y silencioso poder de la memoria.

Ahora recuerdo al primer chico del que me enamoré en este mismo tren.Volver a evocar aquellos años,me lleva a lo que sentí al escuchar por primera vez "Remember the promise you made" de Robin Cook,en los mágicos Ochenta.

En aquel tiempo,cuando todos saltábamos sobre estos vagones de cercanías para ir y volver de clase y yo era la chica más solicitada del grupo,y él,el más tímido;Quien nunca hablaba,quien me miraba en silencio y quizás,alguna noche se atrevía a intercambiar unas palabras,un saludo o una sutil carícia en mi mejilla,con su velada sonrisa,que al alejarse parecía decir: "Tal vez...Algún día...".

Pasé años enamorada de ese chico,y por terceros me consta de que él platónicamente también lo estuvo de mi.Luego sucedió lo inesperado:Me mudé de ciudad,mis padres se separaron.Décadas después me enteré de que cayó en coma por un accidente de moto.Fue un golpe tremendo,Landom que así se llamaba él,era tan joven,con tantos sueños por cumplir...

Nunca llegé a saber si realmente murió,las amistades que nos unían se dispersaron en la distancia que nos separaba.No pude saber nada más de él,por mucho que lo intenté.

Me resigné a creer que también había muerto,junto a aquellos años,y una vez más relegé sentimientos que no podía manejar al cajón de los recuerdos.

Con los años pude haberme casado pero no lo hice,sólo tuve una hija,estando soltera,de una relación caótica.

Sin embargo cada noche que tomo este tren,sigo echando de menos a Landom,aquel muchacho que parecía tan misterioso,tan vulnerable...Y que tuve que alejar de mi corazón para siempre.

Atravesando estas sombras que ahora lo envuelven todo,surge,como un espejismo,el perfil de su rostro en la oscuridad,y no puedo creer lo que mis ojos están viendo ;Ese cabello claro y esa nuca,con una cazadora vaquera abrigando sus hombros...Por un momento me parece ver que es el mismo chico que conocí a los 16 años, y un tropel de sensaciones sacuden todo mi ser.

No creo en los fantasmas,ni en esas leyendas urbanas que aluden presencias sobrenaturales que aparecen en el metro o en los trenes de media noche ,en los vagones donde la luz se avería misteriosamente.

Mis latidos se aceleran,la figura pálida se gira hacia mi y un fulgor nocturno atraviesa sus ojos,irisados por el paso intermitente de las luces exteriores.No hay nadie más aquí, sólo nosotros dos.Algo me sobrecoge, quisiera tocarle,comprobar que es real,pero pensar que pueda no serlo,me produce emergentes oleadas de terror que intento ahuyentar de mi mente.

Él se levanta de su asiento y viene hacia el mío.Su mirada no deja lugar a dudas,es Landom con unos años más y se trata de un hombre de verdad no de una sombra,sonríe entre la claridad de las ventanillas que filtran dibujos fugazes sobre su rostro.Una ráfaga de alívio recorre mi cuerpo, ahora tranquila,viéndole avanzar hacia aquí no siento la explosiva y vivificante alegría que sentía cuando estaba enamorada de él,pero si una atracción intensa y sedienta de saber cosas;No puedo evitar pensar que habrá hecho con su vida,si ha conocido a alguien,si ha formado un hogar ,si aún...Pero lo que más me asombra es la necesidad que bulle en mi por seducirle,por saber si todavía sigo siendo interesante para él.

Se sienta a mi lado y un par de besos son suficientes para iniciar una conversación.No me trata como si hubiésemos mantenido un romance secreto durante años,sino como si hubiésemos sido amigos de toda la vida.En efecto está casado y tiene descendencia-Mi matrimonio es un matrimonio convencional,quizás demasiado convencional-me explica.pero pronto vuelve al pasado, hablandome del momento en que el destino nos separó:

-Sobrevivir a todo aquello fue un milagro-me confiesa

-Si,supe algo sobre tu accidente-le comenté-Pero entonces dejamos de vivir en la misma ciudad.-

-Al despertar en el hospital había perdido todos mis recuerdos-continua él -Tuve lo que los médicos llaman"Amnesia traumática".-

-¿Y como te recuperaste?-le pregunto.

-Fue un largo proceso,supongo que la Amnesia fue como un lienzo en blanco que ocultaba el color de mis memorias,que estaban ahí ,escondidas en algún lugar, y poco a poco empezaron a teñir otra vez ese fondo en blanco.

Yo quería recordar,pero no para volver a entretejer el tapiz destrozado de mi antígua vida,sino para estar seguro de quien era y las cosas que me importaban en realidad.

Al decir esto se queda callado y me obseva con dulzura,diciendo:

-Yo te veía muchas veces en este tren,sola,revolviendo apuntes o estudiando y me preguntaba ¿Quien será esa chica?...Cuando mira por la ventanilla...¿Que cosas se le pasarán por la cabeza?¿Que sentirá?...-

-¿Apenas me conocías y te importaba lo que yo sintiera?-

-Sabía más cosas de ti de lo que tu creías- me revela,haciendome sonreir.

-Pero todo era muy duro en aquella época-reconoce-Teníamos que hacer y descubrir un montón de cosas muy importantes para nuestro futuro y teníamos muy poco tiempo para asumirlo todo.Sin embargo creo que en nuestras pequeñas conversaciones cotidianas en este tren nos apoyábamos mucho el uno al otro.-

Ahora es él quien sonríe para si, y añade:

-¿Recuerdas cuando,hartos de lamentarnos por el resultado de nuestros exámenes,nos hicimos una promesa?-

Lo redescubrí todo de golpe en mimente y Landom siguió hablando de ello:

-Nos prometimos que mientras durase este viaje y estuviésemos juntos,nada ni nadie nos preocuparía ni estaríamos tristes,porque sólo al parar el tren y bajar de él,ese mundo que estaba ahí fuera volvería a raptarnos con su cruda realidad y todo volvería a ser como antes.Esa era nuestra promesa,por eso vine hacia aquí esta noche,porque te ví abatida,triste,muy triste.-

Me quedé sorprendida-Quizás haya estado un poco cansada-aclaré-Pero no quiero que te preocupes por que esté así-

Landom me mira directamente a los ojos y me pregunta en voz baja -¿...Eres feliz...?-

Respiro hondo sin saber que contestar "¿Si?" "¿No?" "¿A veces?".

Suelo tener largos períodos de soledad por culpa de mi trabajo y apenas estoy con mi hija,nunca he encontrado amistades sinceras o lo que llaman el amor verdadero.Soy feliz cuando no me encuentro absurda e inadecuada en este mundo que es absurdo e inadecuado para mi,cuando pienso que soy un ser incomprendido que quizá encuentre a otro ser incomprendido que consiga comprenderme a su vez.

El tren para y él debe bajar,coincidir ha sido una tremenda casualidad tanto para mi como para él.No se cuando volveré a verle,no debería hacerme esta pregunta,cae formando un pesado nudo en mi estómago,aceptando una verdad que surge de mi sentido común:Que probablemente ya nunca volvamos a vernos.

Él se despide de como solía hacerlo,con una carícia leve en mi mejilla y me quedo pensando en como sería un beso suyo, un primer y último beso,el que nunca me dio.

Él avanza hacia mi y se queda parado a escasos milimetros de mi rostro,con sus labios casi rozando los míos,pero se estremece y se gira alejandose una vez más, con la profundidad de un amor imposible clavada en sus ojos y una pregunta temblando en los míos.

-¿Cuando llegues a casa Landom....? me atreví a decir en voz alta.

-Cuando llegue a casa me encontraré algo culpable por las cosas que estoy sintiendo ahora,porque me sigues produciendo tanta ternura y tanto cariño que no necesitaría haber vivido cien años contigo para sentirme más complice de tu alma en este momento.

Y si alguna vez lo compartiésemos todo, no me haría falta volar para ver desde arriba,toda la oscuridad y la luz del Universo,porque se que siempre encontraría mis alas, en tus brazos.-

-Landom,la prosa reveladora de tus palabras, me hiere demostrándome un sentir que permanece indestructible a pesar de la fatalidad y del tiempo, desafiando en mi,esa negativa a creer en el infinito,del que tanto traté de huir.-

Nuestros labios han estado tan cerca...La atracción ha sido tan fuerte...Atracción de lo opuesto y lo idéntico,del magnetismo y de la dualidad,en la reberberante noche que lucha por abrirse a la vida ,mostrando en una oscuridad sin nombre,la doble naturaleza de su luz.

Y ahora comprendo por qué con los otros hombres todo era distinto.Ellos pensaban que por mucho que me esforzase en hacer las cosas bien,nunca hacia lo suficiente.Yo nunca era suficiente para ellos.Pero para Landom si lo soy.

Ojala fuese cierto que está abriendome su alma y comprendiendo la mía...

Si pudiesemos ser amantes habiendo sido tan amigos...

Una explosión,casi como un pinchazo en el pecho me corta la respiración.La electricidad ha vuelto,estresante y monótona,iluminando todo el vagon.

Ha pasado la era de las ilusiones, de la fantasía, del "Tal vez".Ahora todo es real como el reflejo de mi rostro,con ojeras gises en el cristal. Las estrellas ya no brillan allí arriba,han sido sustituídas por el aséptico reflejo de la realidad. El tren se detiene.

Bajo las farolas de la calle le abrazo y me abraza.

Todo ese Universo construido a través del viaje se desmorona como un castillo de naipes,mientras me acoge contra su pecho y me aprieta,como si hubiese estado a punto de perderme,o como si hiciese siglos que no me tocase,porque su fuerza y su deseperación,conquistan e inundan hasta el último rincón de mi cuerpo.

Sólo el cielo y el rumor de una antígua canción en mi memoria nos envuelven;la canción de una promesa que dos personas se hicieron hace muchos años;la de apoyarse mutuamente mientras durase el viaje...Del tren o de la vida,y su mensaje nos acompaña en este último adios.

Pero ahora un sentimiento plenamente correspondido ha surgido entre los dos, y es algo que no podemos controlar ni él ni yo.

Sus labios se unen a los míos.Sintiendo ese placer en el que nos fundimos, en el que nos decimos sin palabras, todo lo que nuestro corazón puede sentir.

Y el chico tímido que una noche de Noviembre ha decidido dejar de serlo para luchar por un amor indescriptible,decide también volver a subir a este tren junto a la que fue y sigue siendo,la mujer que ama,la chica que amó,haciendo converger nuestros destinos en el único viaje en el que nos sentimos seguros,compartiendo nuestro calor.

Las luces vuelven a apagarse y nos acurrucamos donde no llegan las miradas que persiguen a los amantes,solos en la oscuridad escondida del tren,allí donde nos atrevemos a hacer realidad nuestros sueños ,donde surge la alquímia de lo irrepetible;Sin ser sólo el pasado lo que crea la magia,sino el presente lo que va formándola momento a momento,creando sensaciones que nacen y se extienden con una infiníta variabilidad.

La línea de la vida recorre un continuo espacio-tiempo,transformandose en su propia velocidad,cambiando, expandiendose hacia lo desconocido,hacia sufrimientos y placeres, hacia inagotables ríos de esperanza.En el vértigo de ese enorme vacío en el que poder ser libre,en el que al fin...

                                                        Saltar sin red.

 

                                                               FIN

                         NS:9874837465654/2013  N.EXP:923347547004/2013

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  • Preciosa narración poética, puedes pulirun poco mejor la ortografía pero el ritmo y la belleza son tremendos.
    Muy buen relato que te envurlve, sabes plasmar muy bien tus experiencias y te admiro como escritora.
    "Suelo tener largos períodos de soledad por culpa de mi trabajo y apenas estoy con mi hija,nunca he encontrado amistades sinceras o lo que llaman el amor verdadero.Soy feliz cuando no me encuentro absurda e inadecuada en este mundo que es absurdo e inadecuado para mi,cuando pienso que soy un ser incomprendido que quizá encuentre a otro ser incomprendido que consiga comprenderme a su vez. El tren para y él debe bajar,coincidir ha sido una tremenda casualidad tanto para mi como para él.No se cuando volveré a verle,no debería hacerme esta pregunta,cae formando un pesado nudo en mi estómago,aceptando una verdad que surge de mi sentido común:Que probablemente ya nunca volvamos a vernos."
    Una prosa fascinante,mi enhorabuena
    Una prosa excelente, ese ritmo trepidante como la velocidad del tren que sabes regalarnos a veces y una exposición emotiva de sentimientos descontrolados que llevan a dejar atrás todo por un amor.Eres una escritora con muchísimo talento.
    Me ha encantado Marian.
    A veces recuerdo tu nombre en silencio, a veces a oscuras te invito a mis versos, a veces te veo salir de mis sueños y es que a veces soy tuyo y a veces el viento. A veces quisiera jugar con tu aliento, dejar que mis manos rozaran tu cuerpo, porqué estás tan cerca porqué estás tan lejos, porqué es tan difícil sentir como siento, como siento que sea difícil...
    Continuando con mi anterior comentario (por favor, lee el anterior primero) creo que este relato es fenomenal. Encuentro algunas coincidencias con la canción Jueves de la Oreja de Van Goth pero debe deberse al tema de los trenes y de los amores súbitos que nacen, crecen y mueren sobre los rieles. El estilo es fenomenal y la referencia a la neurociencia (con el desconocido dato curioso) son muy originales. Me topé con pequeños deslices en puntuación, pero nada para cortarse las venas. Un saludo y espero leer mucho más de ti
    Mariam me parecía algo extraordinario que con apenas trece relatos estuvieras comodamente ubicada en el primer lugar del ranking y, te seré sincero, pensé que en tal cosa había influido la belleza del rostro que adorna tu perfil. Vamos, aceptemoslo, la naturaleza es injusta y un par de ojos azules son hechizo suficiente para disimular las faltas... No obstante te pido disculpas por este secreto e inicial pensamiento. Te mereces el alto puesto en el ranking porque eres una escritora de gran talento. El dominio del arte narrativo es evidente y el párrafo inicial es de una belleza poética envidiable.
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    Un simple, pequeño pero significativo milagro.

Joven pintora y escritora. Estudié un Grado superior en Geografia e Historia en la UNED, y realizé también estudios de Artes y oficios. Hace años publiqué un libro de relatos "El espejo de oro" y me gustaría publicar más, trabajo como modelo, eventualmente. Pero escribir es mi verdadera pasión.

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