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9 min
si las mentes hablaran
Amor |
24.08.21
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Sinopsis

La rutina es como el acido y los miedos como cuerdas desgastadas, que se rompen y sueltan la pesca cosechada, a su paso van esparciendo almas

Dejé la lectura un minuto cuando te vi sentado pulsando sin cesar el control remoto .
era una tarde cualquiera , con la rutina de siempre después del trabajo, horas muertas acumulándose en los rincones de la casa, mientras nos movemos como autómatas apenas rosándonos en el pasillo , hacia dias que no me fijaba ni siquiera en lo que llevabas puesto, sé que te pasa igual, aparte de un par de encuentros extraños a mitad de la noche, como si completáramos un rito o fuese algún tipo de acuerdo , y siento que quedo como en vilo, con un sabor escaso, como algo incompleto, no te lo digo, tampoco me comentas nada, pero sé que sientes como yo, no me quejo de lo vivido todos estos años, hemos peleado muchas batallas juntos, somos aliados, yo jamás te traicionaría y confío en que tampoco lo harías , somos amigos, confidentes, pero ya hace tiempo que no somos enamorados , si bien aún puedes lograr hacer temblar mi cuerpo, no se parece en nada aquel sentimiento de antaño, ese que te contraía los intestinos, ese que bajaba como agua tibia por mi piel, me arrebataba, me confundía, me sorprendía y llegaba a mi como un corrientazo, aquello que tenia un olor suave a vainilla ,canela y miel, era suave como terciopelo, y cálido como una tarde de verano, extraño esa chispa incandescente entre nosotros, extraño esos silencios en que nuestro solo contacto era suficiente para ocupar los espacios. Ahora pasamos horas sin apenas mirarnos, comemos en silencio y aparte de cruzar algunas miradas o uno que otro comentario acerca de como ha ido el día no hay planes ni  largas charlas en el sillón abrazados; recogemos la mesa , y nos vamos a dormir, así sin tocarnos , quisiera que alguna vez me enlazaras la mano o me besaras el cuello mientras lavo los platos, o reaccionaras a mi contacto cuando me siento a tu lado y apoyo la palma en tu muslo, a veces por inercia respondes a mi contacto, pero no hay pasión en tus actos, no te me quedas mirando, tampoco me aprisionas como antaño, me arreglo los lentes porque se han empañado, tu continuas con el zapping y yo me levanto ,me voy a la cama, entras y te vas al baño , mientras te lavas los dientes comentas algo acerca del auto, yo intento arreglar el sostén  para que asome entre la frágil tela de la camisa de dormir, arrugo un poco la tela para que sobresalgan las piernas, pero estas cansado, te tumbas a mi lado me palmoteas y te duermes a mi lado, sin sueño, busco la lectura por un rato, me levanto y miro afuera , me paseo inquieta por la casa, no te culpo de nada, tampoco pongo gran empeño en romper este circulo que día a día se va estrechando, si me preguntaras que camisa llevabas hoy, lo habría olvidado , como sé que no recuerdas el nombre de mi perfume  o la marca de mis zapatos , aún somos cómplices, aun existe entre nosotros un cariño entrañable, aun creo que eres el hombre de mi vida, aun te respeto y te creo, pero a veces extraño el arrebato , extraño los silencios cruzados de suspiros, las horas de cálidos letargos entrelazados, extraño que me beses hasta el desespero, hasta que se nublen mis sentidos, hasta el hartazgo . Te miro dormir y roncar resoplando, me tiento de risa a ratos, te grabo para al despertar mostrártelo, luego acaricio tu rostro, te muevo un poco para que te acomodes adecuadamente y no sigas roncando, entre sueños me sonríes , me aprietas la mano, entre sueños te abrazas a mi cuerpo acercándolo, me dices tonterías sexuales, aunque resultan inofensivas porque  te reacomodas y sigues roncando, yo me entretengo en tocarte el pelo entrecano, en dibujar el contorno de tus rasgos, aun ahora 25 años mas viejo, me parecen cincelados, me gusta el gesto de tu boca apretada , me gusta la forma desordenada de tu barba, el suave parpado, las pestañas rectas y cortas, tupidas, la nariz alargada y prominente de griego, la frente amplia cruzada de arrugas finas, la piel firme y brillante , el tinte casi acaramelado , te miro dormir viendo tu pulso latir en el cuello, la recta de tu clavícula , descubro un poco tu hombro fuerte y redondeado , se contraen tus músculos, me cerco a tu pecho y sigo el ritmo acompasado de tu latir pausado, con el borde de la uña voy dibujando , no en afán de despertarte, sino de  recordarte, me acerco a tu piel que huele entre ciprés y tabaco, y cerca del pecho el aroma cambia, muta en algo mas animal, mas penetrante , aun así me gusta, como siempre me ha gustado, me acerco de adrede a tu boca, el aliento a dentífrico mezclado  a algún otro aroma que que no logro reconocer del todo me recuerda a la flor de algo, llevo aquí un buen rato, te revuelves a ratos inquieto, yo te tranquilizo acariciando tu nuca muy despacio. Siento nostalgia de los que éramos, hemos madurado, hemos aprendido a tolerarnos y respetarlos, pero en medio de todo aquello el fuego primario se ha ido apagando, ya no me tiemblan las manos ni me sube ese calor a las mejillas , te miro dormir y me inunda la ternura, pero la pasión se ha dormido a tu lado , intento recordar el tiempo en que la vergüenza me hacia huir de tu lado, en que la ansiedad atropellaba las horas , en que la necesidad  y el hambre de ti me curvaban,  es un sentimiento nuevo este que ahora me espanta el sueño y alarga mis noches en un insomnio no esperado, he perdido aquel miedo brutal a perderte, he perdido la  espontaneidad de besarte cuando me dan ganas, como pisando en terreno disparejo, como siempre con miedo a hundirme, a caer hasta el fondo , antes no era así, el tiempo a tu lado no tenia ni un solo prejuicio, ni un limite , no sentía temor, no habia nada de que avergonzarnos .

la miro de reojo mientras manipulo el control, la veo secarse los ojos y estoy apabullado ¿habré hecho algo malo?, no me atrevo a preguntar, últimamente  rehúyo el contacto para no molestarla y de cobarde, porque me da miedo enfrentarla en una charla y descubrir que me esconde algo o que de plano quiere dejarme. nos han desgastados tantos años juntos, nuestras actividades se han ido separando , me acuesto temprano, porque ella deambula por la casa hasta tarde y me da pavor preguntar la razón del insomnio que carga . a veces siento que se sienta cerca de mi, no abro los ojos e intento dormir para evitar enfrentarle , si  ella me dejase, mi mundo se partiría en dos, Me levanto temprano solo para contemplarla dormir,  como su suave cabello cubre un lado del su rostro , como los pálidos labios se curvan durante el sueño, como la piel  blanca y delicada de su cuello se contrae, me gusta la curva amplia de su cadera levantada, la pequeñas grietas en el interior del muslo producto de los años , a pesar del paso del tiempo me parece hermosa, la suavidad del interior de su muñeca, los largos dedos de uñas siempre pintadas, el contorno redondeado de su rostro placido, las pestañas curvas y espaciadas , los ojos color miel dulces y vivaces, esa risilla contagiosa  que le entra cuando se divierte con algo, el paso del tiempo que ha dejado en su frente delgadas líneas, la manera en que baila mientras cocina los domingos. Se que algo nos pasa, la rutina duerme pegada a su espalda y mi lado, se me cortan los gestos cariñosos cuando la veo concentrada, me da miedo interrumpir sus pensamientos cuando ojea un libro . Hace tiempo  que no nos sentamos apoyados el junto al otro con las manos enlazadas, sin decirnos nada, solo acariciarnos, a veces me dan ganas de orillarla a la pared y besarla hasta que gima , a veces me entran ganas de sostenerla en vilo y apretarla a mi cuerpo para despertarla. esta abulia se  instala a comer con nosotros cada semana , como una invitada forzada, no me atrevo a perseguirla por la casa o a tironearle el camisón de seda importada. me he vuelto temeroso de sus miradas, no puedo interpretarlas , cuando siento que acaricia mi nuca me vuelve  poco la calma

-cuando me tapa hasta los hombros con la cobija y me rosa suavemente la cara,

-cuando siento que acerca su oído a mi pecho desearía abrazarla

– cuando se sienta en el sillón quisiera apoyarme en el y que me acariciara

– aún pudo ver el brillo a veces cuando me mira, aun me quedan esperanzas

– aún me mira a veces con deseo, cuando me paseo semidesnuda por la casa

– creo que puedo recuperar los jugueteo que iniciábamos en la cama

– aún me mira a veces como si recordara a la chiquilla que antes enamorara

– pero pasa hacia el jardín sin decirme nada, ajena a mi necesidad imperiosa de tocarla

– pero cuando salgo no me detiene, se atraviesa en mi ruta o me abraza

– la dejo sola con sus flores, y vuelvo a en lo que estaba 

– lo dejo solo en el sofá con el control, para no parecer desesperada  

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  • A veces las palabras cotidianas que están en relación con la vida práctica que llevamos, no revelan lo que pensamos o sentimos. Hay veces que hay miedo a decir ciertas cosas para que no se vaya a paseo la estabilidad conyugal. Aquí, pese a todo, es aquello de que el roce hace el cariño y la pareja se sienten vinculados el uno al otro. Essupendo Pamela.
    Una narración impecable, adornada con las diáfanas descripciones que brotan del sentimiento de dos almas...La pasión, en oportunidades, acompañada con el tiempo, puede opacarse, pero sí aún quedan ánimos y voluntad, la llama con el amor añejado, puede encenderse....Nada es imposible cuando aún exista el amor y no el compromiso. Un saludo fraternal Pamela. Me encantó!!
    Habría que preguntarse porqué las mentes no hablan y se vive a medias. Un hermoso relato, Pamela.
    Buena introspección estimada Leo, las mentes no podrían mentir o fingir si hablaran. En todas partes se cuecen habas dice un refrán. Salud y abrazo
    con el paso del tiempo la pasión decae y muta... puede convertirse en cariño o también puede devenir en odio.... afortunados los primeros.
  • No voy a mentir, desde que esto empezó yo he pasado mas de una vez por este proceso y no me avergueza admitir que he sentido no solo miedo sino pavor

    ahora que viene el tiempo en que la naturaleza desborda por todos lados recordé que en mi niñez camine muchas veces por un maizal, es sin duda una gran experiencia, por suerte no sufrí lo que esta protagonista , pero estoy cierta que muchas lo han padecido , en honor a esas victimas enmudecidas por la verguenza , y la tradición ,aquellas que guardaron ese dolor y por aquellas que tuvieron que hacer frente a las consecuencias .

    no creo que alguien viviera este proceso con calma , mas aun ,creo que todos los miedos se han paseado prepotentes por nuestros hogares ,nuestros trabajos, nuestra vida , llenándonos de incertidumbre, dolor y rabia

    A quien no le ha pasado....

    Puede que me equivoque pero los encuentros inesperados resultan ser en ocasiones tan importantes y decisivos como el conocer a alguien toda la vida , en honor aquellos amores que nacieron así de la coincidencia y el azar .

    La rutina es como el acido y los miedos como cuerdas desgastadas, que se rompen y sueltan la pesca cosechada, a su paso van esparciendo almas

    la vida es un sin fin de sensaciones emociones y momentos que deben ser vividos a totalidad, nada como un baño de felicidad que renueve todo a su alrededor

    Hace ya mas de un año, perdimos a alguien muy querido de forma violenta e inesperada, su mujer y ss dos hijos quedaron devastados, la he visto caer en la pena mas profunda , levantarse y caer de nuevo innumerables veces buscando una explicación que no llega. hace unos días me explico como es vivir con aquella tristeza a cuestas, he intentado interpretarla y compartirla con Uds. porque siento una honda impotencia, nada de lo que yo haga la ayuda , aquello me llena de preocupación y tristeza .

    A veces, la sensación física es tan abrumadora que nos talla el cerebro dejando una marca indeleble , perdurable y mágica yo que soy tan de piel, que disfruto cada sensación al máximo, me atrevo a invitarles a mi mundo

    ahora que mi país muta política, económica social y sentimentalmente, ahora que enfrentamos cambios tan profundos es que hago esta reflexión nacida de las entrañas atravesadas con lanza y flecha . y peleo esta batalla interna con mis genes y mi descendencia

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Desde siempre me han gustado los libros, de adolescente escribía cuadernos con poemas e historias, algunos que no le mostré a nadie jamas. ahora no me avergüenza tener como hobby escribir y que alguien lo vea

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