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3 min
Sombras
Terror |
16.03.17
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Sinopsis

A veces, es bueno temer a la oscuridad...

La oscuridad del bosque me arropa, me cobija, mientras casi puedo escuchar las voces de las almas en pena que vagan sin rumbo.

Cuando llego a un pequeño claro en medio del bosque, dejo que la luna me observe, ella es la única testigo de mis aventuras nocturnas, y aunque a veces siento miedo, cuando la miro sobre mí, me siento protegida.

Me recuesto en ese claro, y cierro los ojos mientras la fría brisa acaricia mi rostro, mis duros pezones aprietan mi vestido, y su tacto calienta mi cuerpo.

Una pequeña rama se parte en el suelo a mi izquierda, y mi cuerpo reacciona incorporándose, mientras mis ojos intentan penetrar el manto de oscuridad que me rodea sin éxito.

En el silencio de la noche, puedo escuchar su respiración a mí alrededor, los finos vellos de mi cuerpo se erizan en respuesta, su mirada cae sobre mí como un gran mazo, y el terror empieza a rugir en mi estomago.

No era la primera vez que en mis aventuras nocturnas me conseguía con algún fisgón, el bosque no queda muy lejos del pueblo, y en temporada de caza no eran pocos los que acostumbraban a dormir en el.

Pero no era temporada de caza, y había algo diferente, por lo que a pesar del miedo que sentía, con calma di media vuelta, para empezar a caminar con toda la naturalidad que podía sobre mis pasos.

Con solo unos metros de camino, ya sabía que sea quien sea quien me observa, no se iría, puedo escuchar sus pesados pasos a mi alrededor, como jugando conmigo, como jugando con su presa.

Empiezo a correr con todas mis fuerzas intentado sorprender, a mis veinte años, podía decir que he pasado más tiempo en el que en mi propio cuarto, por lo que lo conozco mejor que nadie.

Salto un árbol caído con destreza, y lo uso para mirar atrás, queriendo ver a mi perseguidor, todavía tengo esperanzas que solo sea un adolescente del instituto queriendo hacerse el gracioso.

Pero no, no tengo tanta suerte, nunca la he tenido.

Un horrible golpe, como si hubiera chocado contra una pared o el árbol más grande prácticamente hizo que todo el aire de mis pulmones saliera de golpe.

Antes de perder el conocimiento, una enorme sombra negra se cernía sobre mí, lo único que pude ver claramente fueron sus ojos… llenos de odio y sangre… 

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Casi una zombi, y orgullosamente escritora del genero #Ficción/#Erotismo, alguna día seré la mejor del mundo! y sip, soy Lesbiana

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