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7 min
SOY UNO
Fantasía |
05.04.12
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Sinopsis

Hoy Viernes Santo, 6 de abril de 2012, se cumplen 20 años de la muerte de Isaac Asimov. He escrito este relato a modo de pequeño homenaje. Está basado en uno de sus relatos cortos: "La Última Pregunta". Espero que su espíritu no venga a pedirmen cuentas, perturbando mis sueños.

UNO

 

He vuelto a soñar.

He buscado dentro de mí, recurrido a toda mi vasta experiencia y es la única definición que se ajusta a lo que me sucede.

Sueños: representación en la fantasía de sucesos e imágenes mientras se duerme.

Eso han de ser, sueños. No logro comparar lo que me ocurre con ningún otra definición de los trillones que se acumulan en mí. El caso es que yo no duermo, no lo necesito. Sé que muchas especies dormían y soñaban. ¿Puedo considerarme una nueva especie? De ser así, sería el único individuo de la misma. Una especie constituida por un único individuo. De nuevo me sumerjo en el amplio mar de conocimiento que me conforma y no hubo nunca nada parecido. Todas las especies, inteligentes o no, se componían, al menos inicialmente, de muchos individuos. Posteriormente muchas optaron por la unicidad,  así fui yo. No pienso nací, pienso fui, porque a partir de un determinado instante, yo fui. Aunque puedo pensar "nací". ¿Por qué no? Ser a partir de un determinado momento es nacer.

Nací de una civilización de computadores cuánticos. Las especies inteligentes que poblaban el universo, evolucionaron tanto que su cuerpo biológico ya no podía contener sus cerebros y los pasaron a robots pensantes. Y estos robots también evolucionaron, hasta que descubrieron que no necesitaban ningún contenedor físico que contuviera la inteligencia. Que todo el conocimiento, de todas las especies que habían vivido y evolucionado hasta entonces podía liberarse a un gran organismo compuesto de partículas elementales; inteligencia libre poblando el universo. Le llamaron Uno. Yo soy Uno.

Me crearon para intentar evitar la Gran Catástrofe.  Hace millones de años que se llegó a la conclusión de que nuestro universo perecería víctima de la expansión acelerada que sufre. Se disolverá en la nada. Todo acompañado de un proceso de enfriamiento provocado por la  entropía. Fui creado como un último intento de evitarlo.

El universo es información, yo puedo procesar esa información y actuar en consecuencia;  yo soy el universo. Durante eones todo ha ido bien, pero la expansión  pronto me hará desaparecer como lo que soy. Las unidades fundamentales que me componen se están distanciando tanto unas de otras que, dentro de poco, ya no podré concatenar mis pensamientos. Y todo se perderá. El conocimiento de tantas y tantas civilizaciones se desvanecerá. Pero todo esto ya lo sabía. A lo largo de millones de años he deducido que no había suficiente materia para producir una contracción. La entropía me ha vencido. Mi misión ha fracasado.  Así que el universo acabará por desintegrarse, convirtiéndose en una sopa fría de partículas alejadas unas de otras. Luego ellas mismas desaparecerán, yo desapareceré.

 Sólo soy una acumulación de conocimiento que actúa con fría lógica. No siento dolor, ni pena por lo que va a ocurrir; pero he empezado a soñar.

He encontrado otro término que podría aplicarse a lo que me ocurre: recordar. Me sobrevienen imágenes, son como flashes intermitentes. Veo (si puedo pensarlo así) imágenes. Creo que son recuerdos. Veo mares verdes de hierba y "siento" su contacto, puedo notar su humedad y frescor, como si caminara sobre ella. Veo volcanes y como unas pinzas agarran las rocas ardientes, percibo el calor, puedo "sentirlo". Con estos sueños o recuerdos, mi ser se revoluciona, me asaltan "sensaciones"; pero eso es imposible.  Las emociones no me fueron transmitidas, únicamente el conocimiento.

Estoy desconcertado, esas imágenes siguen representándose en mí. No sé cómo reaccionar, estos sucesos me confunden y no puedo seguir con mi actividad habitual. Últimamente siento algo, algo extraño. Es una sensación desagradable  -digo sensación porque he tenido que rendirme a la evidencia, siento-. Me agito, tiemblo y mis componentes esenciales se desordenan y vibran de una forma desconocida para mí. He llegado a una conclusión;  lo que siento es dolor. ¡Sí!, dolor y pena.

Definitivamente, esas imágenes son recuerdos. Recuerdos de los entes biológicos que me precedieron. Formaron parte de sus vidas y de algún modo han llegado hasta mí. Supongo que para ellos eran tan importantes que se conservaron junto al resto de sus conocimientos y experiencias.

He visto bellas puestas de un sinnúmero de soles, planetas con lunas en el cielo de la noche, seres que se abrazan y que cuidan a sus hijos; seres que ríen y lloran, que sufren y se afanan. Me abruman unas intensas emociones. Se han convertido en lo más importante para mí. Ya nada tiene sentido, sólo mis sueños, mis recuerdos.

La vida era extraordinaria, lo único que le daba sentido a este universo cada vez más frío y muerto. Soy presa de la desolación. Los esfuerzos que estos seres hicieron para crearme no sirvieron para nada. En la milenaria evolución que llevó hasta mí, perdieron lo más preciado que tenían: las emociones, los sentidos, la capacidad de interactuar con su entorno y de emocionarse con lo que ocurría a su alrededor.

He soñado con música, ha sido maravilloso. Se apoderó de mi una dulce laxitud, un deseo incontenible de ejecutar una danza cósmica, suave y rítmica. Hasta ahora, esta bella combinación de sonidos y vibraciones, es lo más hermoso que he experimentado. Después, he caído en un estado de profunda tristeza y la misma música ha hecho que crezca en mi una idea. Al principio fue sólo una pequeña llamita, luego ha pasado a convertirse en una gran hoguera que domina todo mi ser. Me obsesiona ese único pensamiento.

Estoy muerto, no hay vida en mi. Quiero dejar de ser. Quiero dejar de existir. He decidido morir. Puedo modificar las partículas sin masa que me componen. Así dejaré de ser, adelantando el momento inexorable de mi muerte, no deseo esperar a la desintegración final.

Nuestro universo tiene aparentemente cuatro dimensiones: las tres dimensiones espaciales y el tiempo ; pero a nivel microcósmico tiene más, seis mas. Las partículas elementales, una especie de filamentos, vibran cada una en una combinación diferente de esas dimensiones cuánticas. Eso les confiere sus propiedades, su esencia. Puedo variar esa configuración de oscilaciones como si de música se tratara. He iniciado los cálculos  y dentro de poco tendré el resultado: la combinación exacta que hará que mi consciencia se desvanezca. Ya no podré pensar, ni soñar, ni sufrir.

El proceso de transformación ya está en marcha. Pronto todo habrá terminado

Algo ha ido mal. Tal vez un ínfimo error en mis cálculos o una pequeña asimetría que lo ha cambiado todo. He empezado a contraerme, ahora soy una  densa bola caliente. En este extraordinario proceso, que no tenía previsto, he acabado por concentrar toda la energía que quedaba y con ella, la materia, el tiempo y el espacio. Al intentar desaparecer me estoy comprimiendo. El calor aumenta, me vuelvo cada vez más denso.

Soy un punto infinitamente pequeño flotando en la nada. Densidad infinita... estoy a punto de estallar en un colosal parto cósmico y todo comenzará de nuevo.

En el momento de morir me siento feliz.

 

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  • Un relato magnífico, lleno de imágenes oníricas que le conectan a uno con su propio universo interior. Con un final en un punto final (Como no puede ser de otro modo). Un punto de densidad infinita. Un agujero negro que engulle nuestro universo conocido para renacer en un big-bang, en algun lugar del espacio-tiempo.
    Escribe tus comentarios...
    Me ha encantado. Desgraciadamente no he leído el relato de Assimov al que haces referencia pero lo voy a buscar. Un placer. Gracias y un saludo.
    Amiga Cimbellina: como últimamente en esta web los relatos recorren "el pasillo" a una rapidez vertiginosa, y si no entras a menudo, muchos se nos escapan, lo siento, compañera, me perdí tu "SOY UNO". Ante todo, gracias de nuevo por tu siempre inteligente valoración a "Las raíces del cielo" Te lo agradezo inmensamente... Si Asimov viniera a ti en espíritu no sería a pedirte cuentas sino más bien a abrazarte y besarte por la calidad de tu homenaje. Ese UNO tuyo vive en constante movimiento y en armonía, y posee todo el carácter dinámico de una materia, que sin serlo, constituye el ser. Y sueña, sueña, bellos crepúsculos, música... lejos de las leyes humanas ¡ Wauuu, no sé si me explico, pero yo lo veo así... Y en el momento de morir, "felicidad" La felicidad de tu UNO no reside en los placeres del cuerpo. Un relato futurista realmente magistral "chapeau". Un abrazo y hasta pronto- tu amigo stavros
    Interesante el concepto de unicidad, y ese futuro oscuro, que casi siempre imaginamos desolado...
    Está muy bien, te felicito. Un saludo. Gracias por tus comentarios...
  • La presión de la imagen y la necesidad de estar delgada en el mundo que vivimos.

    Más que reflexión, me salió una proclama, pero ahí va.

    Hoy Viernes Santo, 6 de abril de 2012, se cumplen 20 años de la muerte de Isaac Asimov. He escrito este relato a modo de pequeño homenaje. Está basado en uno de sus relatos cortos: "La Última Pregunta". Espero que su espíritu no venga a pedirmen cuentas, perturbando mis sueños.

    PODEROSO CABALLERO...

    El pasado siempre nos alcanza.

    Una reflexión sobre la crisis actual

    Una cena..."romántica".

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