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3 min
Su ano albergaba un tesoro
Varios |
14.10.17
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  • 1281
Sinopsis

o dos

Polladura era un obseso, no había día que no se la machacase cinco veces. En el internado no dejaba a los demás usar el váter pues allí moraba, mientras los demás andábamos liados desenmarañando derivadas e integrales él alzaba su hipotenusa al viento y comenzaba su placentero e interminable encierro mientras los demás teníamos que aguantar que nuestras tripas acumulasen toneladas de mierda en el lapso que duraba lo que dura dura osea en el caso de polladura, semanas. 
Polladura tenía una forma poco común de machacársela, en primer lugar se proveía de cuanto era necesario, véase una revista con la mayoría de sus páginas pegadas de forma que de 184 páginas que constaba ya sólo quedaban utilizables 21, y tampoco era plan de intentar pasar de página usando la técnica de mojar el dedo por riesgo de saborear aquel rancio mejunje. También se aseguraba de que el rollo de papel de water que albergaba el porta-rollos estuviese completo y de que hubiese de reserva alguno más. Además disponía de una colección de bragas usadas tomadas prestadas de la lavandería para lo cual había tenido que bucear entre kilos de calzoncillos con ribetes amarillentos y toneladas de palpitantes y rígidos calcetines. Tenía bragas de niñas y chicas de todas las edades por supuesto usadas y entre estas sus favoritas, las de ella. Las de la chica que amaba por la que suspiraba en sueños y por la que aspiraba despierto, ay que divina fragancia desprendían, las feromonas golpeaban su hipotálamo con la frescura del primer día que las rastreó con su nariz, como los cerdos buscan trufas en el campo. Estas las tenía siempre encima, y cuando dormía también dormían en su regazo apretadas junto a su pecho. Tras darles una última esnifada, droga mayor que el Padrenuestro.
Una vez con todos sus útiles "a mano" comenzaba su paja y daba igual que aquel pabellón del ala sur se calcinase en aquel incendio que relataron los informativos radiados regionales. El show debe continuar. Descanse en paz. De su cuerpo calcinado, concretamente de su ano, el forense anotó que encontró un retal triangular de color rosado, concretamente una prenda de ropa interior femenina. Aquel postrero gesto salvó su bien más preciado de la quema.

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Escribo aunque a veces paro de escribir...........................a veces escribo, a veces no...........................cuando escribo puntos haciendo ver que no escribo también escribo.................

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