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14 min
Tayana (historia de mechas)
Ciencia Ficción |
04.01.21
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Sinopsis

Primeros tres capítulos de un borrador de mercenarios en mechas que llevaré unas 15 000 palabras.

Parte primera.

 

Capítulo 1, Apostados bajo el puente.

 

Tayana estaba divagando dentro de la cabina de su mecha pesado modelo Oso, sus estúpidos hermanastros Boro III y Elko habían iniciado una guerra civil, tras el fracasado intento por parte de Elko de asesinar a su hermano, por el trono de su padre, que había muerto hacía apenas dos meses.

 

Se estaba cagando en su padre Boro II, que había tenido un accidente de aerodeslizador, por no haber dejado un testamento como si hizo el abuelo, ella que era la quinta hija, y de la segunda esposa, no esperaba heredar el trono, pero tampoco verse involucrada en una guerra civil que la sacó de su último año en la universidad militar.

 

Boro III negoció con ella, al igual que con sus dos hermanastras, para que renunciase como heredera al trono, y como Tayana pidió una fragata y cien millones de Lunas, la moneda local del rico reino de Borobian, su hermanastro se lo pensó más que con sus hermanas que pidieron cinco millones y unos pequeños terrenos agrícolas.

 

Finalmente el pretendiente al trono aceptó, no por que pensase que Tayana fuese a encararse directamente a el, si no para que no se uniese a su hermano si este le ofrecía un mejor trato.

 

La princesa se acordó de cuando su padre le regaló el mecha en cuya cabina estaba ahora por apuntarse a la universidad militar, era un modelo importado, no de fabricación Borobiana, también recordaba como ella había pedido unas modificaciones para que, a costa de la potencia de fuego, ganase blindaje y velocidad.

 

Luego empezó a recordar al tonto de su hermanastro Elko cuando siendo ella niña y el ya un treintañero la mandó de malas maneras irse a su cuarto para poder hablar con el padre de ambos a solas y tuvo que llevarse la comida de la cena a su cuarto.

 

Su otros hermanastros no la tenían aprecio, pero al menos no la mostraban desprecio como si hacía Elko, por ello la princesa ya sabía de ante mano en qué bando iba a estar cuando comenzó la guerra.

 

En ese momento empezó a sentir hambre mientras recordaba una de las ricas comidas que tomaba en palacio antes de ir a la universidad, se desenganchó los cintos de seguridad y fue a la parte de atrás de la espaciosa carlinga y abrió un compartimento donde se almacenaba comida, cogió una barrita de alimento y comenzó a masticarla con cara de decepción, ya se había comido las únicas del sabor que le gustaban en los dos días anteriores que llevaban allí bajo el puente.

 

Una comunicación llegó a la cabina, era de la teniente Nestra, que montaba en un mecha mediano modelo Guerrillero, su segunda en la unidad compuesta de cinco mechas que estaba apostada bajo el puente a la espera del enemigo.

 

Taya, los soldados apostados a ambos lados del puente informan que se acercan tropas, están confirmando si son enemigas pero creen que seguramente lo sean.

 

Les he dicho que continúen con el plan, que se opongan ligeramente y luego monten en los vehículos y huyan.

 

Tayana se volvía a colocar el casco y mientras respondía con un simple de acuerdo, se sentó en el sillón de su cabina.

 

Los cinco mechas estaban en modo silencio, sensores pasivos, comunicaciones a muy corta distancia y ocultos bajo unas telas que simulaban ser parte del entorno bajo el puente.

Llevaban tres días ocultos allí y Tayana pensaba que iban a ser muchos más, pero se equivocó, y no la gustó demasiado equivocarse, su idea era pasar la guerra sin pena ni gloria, en una posición de retaguardia sin aparente peligro.

 

Pero los planes no siempre funcionan, y cuando los disparos comenzaron a escucharse encima del puente supo que no le quedaba otra que pelear.

 

Los veinticinco soldados que había en el lado este del puente habían sido reducidos a la mitad y las dos torretas con cañones láser habían sido pulverizadas, los supervivientes montaron en dos vehículos de transporte de tropas y cruzaron al lado oeste del puente donde los otros soldados habían empezado a evacuar también.

 

Las dos torretas láser del lado oeste disparaban contra un mecha ligero modelo Explorador que no parecía muy dañado por los impactos, cuando vieron que dos mechas medianos y dos pesados se acercaban salieron de las torretas a toda prisa y se montaron en un blindado de transporte de tropas para irse de allí.

 

Los soldados enviaron toda la información que consiguieron recopilar en tan escaso tiempo, la unidad de cinco mechas que iba al frente iba seguida por no menos de treinta tanques y unos cincuenta vehículos blindados de tropas.

 

No sabían si había más pero por las cifras parecía que ahí iba el ejército principal de Elko, desearon suerte y cerraron comunicaciones.

 

Nestra preguntó qué hacer.

 

Tayana respondió que esperar mientra analizaba la información que llegaba a los sensores pasivos.

 

Cuando el ruido sobre el puente empezó a incrementarse Tayana ordenó activar los mechas, destruid el puente ordenó.

 

Los dos Exploradores, los dos Guerrilleros y su Oso con sus dos cañones láser pesados de alcance aumentado de impulsos comenzaron a disparar a los pilares del puente, que no tardó en caer llevándose consigo un mecha mediano, cinco tanques y seis vehículos blindados de transporte de tropas.

 

Tayana ordenó una huida a máxima velocidad, aprovechando que sus mechas eran ligeros o medianos excepto el suyo, que estaba modificado para ser más rápido, se pudieron escapar y únicamente les persiguieron dos mechas ligeros y cuatro medianos, que al arrancar desde ambos lados del puente tampoco estaban agrupados.

 

Cuando llevaban cinco minutos de fuga Tayana ordenó encararse con uno de los mechas ligeros que les perseguían, los cinco mechas de su unidad apuntaron a la pierna derecha del perseguidor, que tras aguantar unos pocos disparos láser finalmente cedió haciendo caer al Explorador enemigo, tras esto la unidad volvió a darse a la fuga.

 

Capítulo 2, ciudad de Eigad

 

La unidad de Tayana se dirigía a Eigad, una ciudad de cincuenta mil habitantes donde había un cuartel del ejército, era el punto de repliegue estipulado si sucedía algo y allí iban.

 

La princesa pidió informe de situación, la pequeña y joven Baica que pilotaba un mecha ligero Explorador contestó que ligeros daños en el blindaje de una pierna, Moxgur, un viejo poco dado a conversación que pilotaba el otro Explorador dijo que sin daños, Polgeo, apodado el animal, un enorme piloto que casi no cabía en la cabina de su Guerrillero informó de pequeños daños en el brazo izquierdo y por último Nestra respondió con un simple nada.

 

Cuando se aproximaban Tayana abrió comunicaciones, aquí la capitana de unidad de mechas 15 solicitando comunicación urgente con el comandante Estrego, posible ataque inminente.

 

Apenas dos minutos más tarde Estrego respondía, si, he recibido los informes de los soldados que escaparon, ¿algo nuevo que añadir?

 

Tayana respondió que mínimo había dos unidades de mechas enemigas y posiblemente más, pero que había tenido que replegarse ante la enorme superioridad numérica. ¿están listas tus dos unidades de mechas Estrego?

 

Estrego respondió afirmativamente, estamos preparando la defensa junto con diez tanques, otros cinco tanques escoltarán a los vehículos blindados de transporte mientras evacuan Eigad.

 

Algunos francotiradores están colocados en edificios altos y estamos empleando coches y camiones para proporcionarnos cobertura a las piernas de los mechas y proteger algunos tanques, otros estarán como refuerzos por si se les necesita en alguna parte y dos más están subidos en una colina con algo de infantería en armaduras de combate.

 

Tayana dijo que no pensaba que pudiesen resistir un ataque de los enemigos durante mucho tiempo.

 

Estrego respondió que ganarían el mayor tiempo posible y huirían de la mejor manera posible llegado el momento.

 

Cuando el oso de Tayana estaba entrando por la puerta oeste de Eigad pudo ver varias filas de coches y camiones y tras ellos la figura del mecha de Estrego, un muy pesado Gigante, el modelo más grande de manufactura borobiana cuyo peso ascendía a cien toneladas.

 

El Gigante portaba tres láseres pesados, dos afustes para misiles de largo rango y además cuatro láseres medianos y tres ametralladoras para el combate cerrado.

 

El Oso de Tayana, de setenta y cinco toneladas, había sido modificado y sus dos láseres pesados habían sido sustituidos por dos láseres pesados de alcance ampliado y de pulsos, para poder disparar más cantidad de disparos aunque de menor potencia, parar no solo compensar el peso añadido de los modelos de pulsos si no reducir el peso total, se habían quitado los afustes de misiles de medio alcance y dos de los cuatro láseres medios, invirtiendo todo el peso en mayor blindaje y que el mecha pudiese ir más rápido.

 

Tayana al visualizar las defensas pensó que no estaban mal para el poco tiempo en que se habían levantado.

 

La unidad de la princesa se colocó donde les indicaron y les tocó esperar.

Y vaya si esperaron, durante horas y nada, el ejército enemigo había pasado de largo. Estrego suponía que el objetivo era otro, pero habiendo ya corrido la información como la pólvora no iba a ser un ataque sorpresa, así que debían estar muy desesperados si se dirigían directamente a la capital.

 

A la mañana siguiente llegaron refuerzos y órdenes, las unidades de mechas quinta y sexta habían llegado, los capitanes Yendor y Maulus se acercaban en sus mechas pesados misileros a máxima velocidad, los mechas ligeros y medianos de sus unidades estaban en retaguardia cubriendo la llegada de sus oficiales.

 

Estrego abrió comunicaciones simultaneas con todos los capitanes de unidades de mecha, también la capitana Nimba, que estaba al mando de la otra unidad que estaba destinada en Eigad, apareció en la pantalla de Tayana.

 

Yendor, apodado el zorro, comenzó a explicar las órdenes recibidas, había que interceptar la fuerza principal enemiga antes de que llegase a la capital, era vital frenarles.

 

Tayana interrumpió, pero vuestros mechas pesados o el muy pesado son demasiado lentos para llegar a tiempo con la ventaja que nos llevan, ellos estarán yendo a la máxima velocidad, de los pesados solo mi Oso modificado podría llegar junto con los ligeros y medianos, y no sería muy inteligente atacar con esos mechas.

 

Maulus replicó, cierto, pero órdenes son órdenes, y hay que cumplirlas capitana Tayana, además los que vayan contarán con apoyo aéreo, al menos diez cazabombarderos están persiguiendo a las fuerza rebeldes.

 

Pues muy bien, así sea, pero presentaré una queja formal a mi hermanastro, ¿entonces cómo organizaremos las unidades?

 

Estrego que era el oficial de más alta graduación dijo que se subiría en un guerrillero y comandaría una unidad con cuatro guerrilleros y dos exploradores, en otra unidad iría Yendor en otro guerrillero acompañado de otro guerrillero y tres exploradores, la última unidad la dirigiría Maulus en un guerrillero, acompañado de otro guerrillero y tres exploradores.

 

Nimba se quedaría con la unidad en la que estarían el gigante y los tres Misileros e irán detrás a ver si les da tiempo a llegar a la batalla.

 

Las caras de Yendor y Maulus no parecían muy contentas, al menos en la pantalla dividida que las mostraba, pero se abstuvieron de comentar nada.

 

De acuerdo, dijo Tayana, en marcha, id cambiando los mechas, nosotros vamos a recargar comida, munición y saldremos, no vaya mi Oso a retrasar la marcha.

 

Capítulo 3, llegando al objetivo.

 

Nestra estaba observando los restos de un cazabombardero, parece que han pasado por aquí dijo al abrir comunicaciones, nuestra poderosa aviación ha perdido algo por aquí decía mientras activaba en el ordenador la señalización de los restos.

 

Tayana contestó, cuidado no graben la conversación y tengamos un problema más tarde, bueno, busquemos más rastros del convoy, seguro que hay vehículos destrozados cerca y vemos hacia donde se dirigen.

 

Baica habló, malditos disruptores de comunicaciones a larga distancia, y los de la fuerza aérea no tienen el detalle de enviar a alguna nave para darnos pistas... se creen muy guays.

 

Venga, id cortando dijo Tayana, no nos vayan a escuchar los de las otras unidades, aunque el mensaje vaya cifrado para que sea escuchado solo por nuestra unidad, no me acabo de fiar de las comunicaciones desde el inicio de la guerra civil, enviaré un mensaje a Estrego con la ubicación de los restos del avión.

 

Cinco minutos más tarde una comunicación de Estrego informaba que ellos habían visto dos tanques destruidos y envió la ubicación, ahora sabían por donde iba el convoy, pero no parecía que su trayectoria se dirigiese a la capital como así indicó Estrego.

 

Tayana comenzó a pensar en ello, ¿a donde podría ir Elko con tanta prisa? Meditó durante varios minutos, hacia allí solo estaba la prisión de Mejigor, cuando comentó esto a Estrego obtuvo la información que faltaba.

 

Hace una semana Boro había capturado a la hija adolescente de Elko gracias a unos traidores que viendo que su bando iba perdiendo habían conseguido una buena suma por entregarla.

 

Tayana omitió lo que pensaba, que era mejor no decirlo, y dio explicaciones a su unidad, ahora sabían a donde iba el enemigo y por qué.

 

Media hora más tarde vieron un mecha ligero, tres tanques, tres vehículos blindados y dos aviones destrozados unos cerca de otros, se iban aproximando.

 

Polgeo, que fue el que descubrió los restos, comentó de pasada que al menos bajo el puente podía dormir un rato, que empezaba a estar cansado.

 

La capitana dijo que reservasen la droga para mantenerse despiertos, que tomasen la bebida energética por el momento.

 

Nestra con voz asqueada replicó que sabía a meado de gato.

 

Pues te jodes, contestó la poco refinada princesa, no haberte unido al ejército señorita exquisita.

 

Moxgur habló con un escueto, centraos, que creo no estamos acercando.

 

Una hora más tarde Baica habló, contacto con el enemigo, envío posición, me están disparando misiles de largo alcance y los tanques sus láseres pesados, me repliego.

 

Tayana respondió, recibido, vamos para allá, dispara los misiles de largo alcance contra el tanque más cercano y vete rápido.

Tras recibir un impacto láser y lanzar los misiles el pequeño explorador había dado la vuelta y estaba retrocediendo cuando los misiles comenzaron a estallar a su alrededor, solo un par dieron sobre el mecha lanzándolo estrepitosamente al suelo, pero por otro lado salvándolo de la siguiente ráfaga de disparos láseres que venían hacia el.

 

Baica con el mando en la mano y sudor en la frente levantó su Explorador y lo puso a velocidad máxima para salir de allí.

 

La mujer vio como su ordenador daba los resultados de sus misiles, dos de cuatro habían impactado en el tanque dejándolo inoperativo, sonrió y continuó huyendo.

 

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Vimara significa "Famoso en la Batalla", como el señor de la guerra y caudillo gallego que reconquistó Oporto a los moros. Desde pequeño me han gustado la fantasía y la ciencia ficción. Ya de niño me inventaba mis historias y ahora quiero escribirlas. Propicios días/noches.

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