cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

5 min
The crossman
Ciencia Ficción |
18.09.16
  • 5
  • 3
  • 1307
Sinopsis

Cuando alguien, quien sea, tiene habilidades que nadie más en el mundo posee, y estas habilidades resulta que son útiles para alguien más, se dice que son superpoderes. ¿Pero cómo saber si estas habilidades son útiles?

Capítulo 1  "No hay persianas" 

-¿Cómo fue que descubrió sus poderes?
-¿No sería más importante saber cuáles son?
-Señor Bankt, cuando se trata de esto es más importante saber el “como” que el “que”.
-No lo entiendo…
-No hace falta, solo conteste y por favor sea sincero. 
El joven se restregó la mano en la frente deseando tener un cigarrillo en la boca.
-Fue hace un mes o un poco más,  en el cumpleaños de un profesor de la facultad de economía no se su nombre pero es muy popular entre los estudiantes, un tipo de esos que aprueba a todo el mundo y coge con sus alumnas, ha de ser porque aún es joven o porque es rico, lo que sea, el organizó una fiesta en su casa, era más de media noche cuando llegué, fui solo, algunos de mis amigos estaban ahí entre muchas otras personas, yo sabía que Sara estaba ahí, estaba en su clase no podía faltar.
-Por favor, sea breve- le dijo siseando una voz fastidiada la mujer, el joven Bankt tornó los ojos al techo amarrando un suspiro.

-Un chico me dijo que ella estaba arriba en una habitación, la puerta estaba cerrada y cuando toqué nadie respondió, me fui, salí  un poco confundido, irritado, muy cabreado, me di la vuelta y regresé a la fiesta, trepe al árbol del patio para mirar por la ventana del cuarto en el que se suponía ella estaba, pero la ventana estaba cerrada y cubierta con una cortina y la luz apagada, moría por saber, deseaba irme de ahí y dejar de pensar en ella, tener a alguien, no estar solo, deseaba irme, pero lo que más deseaba era ver dentro de esa habitación… y ocurrió, lo vi todo, el tatuaje que él tiene en la espalda y los senos de ella, después de eso  comenzó a dolerme la cabeza. 

La mujer le miró por sobre las gafas deseando tener un cigarrillo en la boca y comenzó a escribir, rápidamente llenó el formulario.
-Es todo, nosotros le llamamos- Dijo al tiempo que se levantaba de la silla tendiendo su mano.
El joven Bankt se levantó también, quizo decir algo, la miró y sin amarrar un suspiro se despidió. 

Apenas la puerta se cerró la mujer hurgó en los bolsillos de su saco y tomó el último cigarro de la cajetilla. 
-¿Sabes cuál sería un gran poder? Hacer que las cosas vacías se llenen de nuevo- dijo arrugando su cajetilla.
-Eso es fácil de hacer, puedo meter monedas en eso, o dulces y tu caja estará llena otra vez- respondió sonriendo desde el sofá un hombre.
-Los archivos están equivocados, es evidente que tu habilidad es arruinar el sabor de las cosas- dijo exhalando el humo directo al sofá.
-Basta Clara, sabes que me encanta cuando te molestas, pero detesto ese aroma.
-Y a mí me revienta que te aparezcas así en mi oficina, nisiquiera se había ido el tipo y ya estabas dentro,eres un cretino, usar tu poder aquí está prohibido.
-Las cosas que están prohibidas, las reglas, a menudo, esconden una satisfacción en su incumplimiento, aunque no es algo que la gente admita, es un secreto…
La mujer ahogó su cigarro en el cenicero y se quitó el saco.
-Solo pon el seguro a la puerta, cretino- le indicó, sonriendo por primera vez en el día.

Afuera, en la sala de espera el joven Bankt se había vuelto a sentar, sospechaba que si se iba ahora no volvería a tener la oportunidad de ser contratado, aunque esta suposición implica que en algún momento existió tal oportunidad, cosa que el dudaba mucho. 
El joven Bankt desde pequeño soñó con ser especial, poseer una enorme fuerza, una capa en la espalda, volar y calzoncillos sobre los pantalones, aunque con los años dejó de desearlo él hubiese preferido algo así, poderes convencionales. Desde la noche en que descubrió que era capaz de ver a través de las ventanas cerradas (y como días después se dio cuenta, de las puertas cerradas también), comenzó a pensar en cómo explotar al máximo sus nuevas habilidades. Se sintió un poco limitado, pero también supuso que en situaciones específicas podría ser una enorme ventaja, un superpoder. 
-Esa mujer no se dio cuenta, yo podría hacer muchas cosas- dijo clavando la mirada en la puerta que les separaba. 
Bastó con concentrarse y desearlo. En el interior de la oficina, ropa tirada en el suelo y en el sofá la mujer clava las uñas de su mano izquierda en la espalda de un hombre mientras que con la derecha se tapa la boca, el hombre se limita a sonreír y arremeter con más fuerza cada vez. Bankt con absoluto dominio de sus habilidades pudo verlo todo con tanta claridad como si estuviese dentro.

-Es igual que ese día, supongo que el sexo me persigue- dijo Bankt levantándose de su lugar y dirigiéndose a las escaleras-aunque nunca me alcanza- susurró en el interior del taxi mientras pasaba por delante del enorme edificio que acababa de visitar.

-Si gusta cierro la ventana, el aire de diciembre este año es terrible- le dijo el taxista intentando conversar.
-Dejelo, me da lo mismo.
 

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • No te preocupes felix, entiendo. Todo fue un mal entendido, tengo un amigo que lee en esta web y hoy le pregunté que hay de nuevo en "tus relatos", y el me dijo que había leído un relato escrito por varios autores, fui yo quien concluyó que era un colectivo, disculpa. Y en adición tengo que decir que no pude ingresar a mi correo, lo intente para agregarte y aclarartelo pero temgo el mail bloqueado.
    Ok muchas gracias por molestarte en aclararlo. Buen día.
    Me ha gustado,muy bueno. Espero lo continues. Saludos.
  • En el centro hay una tienda que vende todo tipo de cosas para las parejas y para todo tipo de parejas, no te imaginas…

    De pie, frente a una pequeña ventana desprovista de cortinas y en cambio cubierta por el polvo, está la certeza de un gato blanco.

    Cuando alguien, quien sea, tiene habilidades que nadie más en el mundo posee, y estas habilidades resulta que son útiles para alguien más, se dice que son superpoderes. ¿Pero cómo saber si estas habilidades son útiles?

    En la crueldad de nuestros actos, está la clemencia que merecemos.

    Hay amores que son para siempre, aunque nadie te dice para siempre que. Algunos son para siempre odiarse, para siempre acompañarse y otros...

    Existen mundos, donde casi todo puede volverse real, casi...

    En la vejez, desde su mullido sofá, desde la hamaca tal vez; un vampiro recuerda como empezó su historia. No, no es una historia de un amor adolescente, lamento desilusionar.

Escritor por convicción, lector por necesidad.

Tienda

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.09.20
10.03.20
Encuesta
Rellena nuestra encuesta