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8 min
Tili tili bom (final)
Terror |
11.02.18
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Sinopsis

Muchas gracias por seguir leyendo esta historia de terror y por sus comentarios, de nuevo gracias, este el fin espero les agrade. Saludos queridos lectores y escritores :-*

 La señora Ivanov llego a casa triste por no haber vendido todas sus tartas de mora en el mercado así que se dio prisa pues deseaba ver a sus amadas hijas, y entró a su hogar; se extraño al no ver a la anciana Masha tejiendo en el sillón de cuero y a las niñas jugando junto a ella. Las llamo pero no recibió respuesta. Fue a la cocina a tomar un vaso con agua, mientras se lo servía escucho graznidos de cuervos que provenían del jardín trasero. Salió y vio a la señora Masha tirada sobre un charco de sangre con un cuchillo incrustado en su espalda y a los cuervos devorándola sin piedad.

-¡Dios mío! Señora Masha, señora Masha. Gritaba Anelka horrorizada mientras espantaba con una rama seca a las aves.

 Ivanov se arrodillo y giro el cuerpo de la pobre vieja, sus ojos estaban abiertos y su boca formaba un agujero negro en su rostro. Como puedo cavo un hoyo cerca del cadáver, el cuerpo de Ivanov no paraba de temblar y de sudar. Después la empujo con cuidado y con mucho esfuerzo logro sepultarla, el hueco no había quedo tan profundo pues sus manos pecosas y regordetas se quedaron asomando a través del montículo de tierra ella tuvo que tomar dos piedras y colocarlas encima para aplastarlas con el peso de estas.

Ya oscurecía y sus hijas aun no aparecían, la preocupación la invadió por completo no tenía la más mínima idea de donde podrían estar y no se atrevía a pedir ayuda en el pueblo pues despertaría sospechas y comenzarían a hacer preguntas.

La señora Anelka pensó que podían estar en peligro o en manos de algún asesino, el mismo que pudo haber matado a su vecina. Entonces corrió hacia el bosque con la esperanza de encontrarlas sanas y salvas. La noche se aproximaba a pasos agigantados. Se fue adentrando en aquel enorme y tenebroso bosque repleto de frondosos y enormes árboles.

Después de estar caminando y mirando hacia atrás y a ambos lados, escucho a las niñas cantando esa maldita y perturbadora canción “Tili tili bom” en medio de ese boscaje. Pero había alguien más con ellas. Era un hombre de altura mediana quien lucía como un soldado ruso, él se encontraba de espaldas apoyado contra el tronco de un árbol, miraba a las pequeñas dar vueltas cerca de él. Al acercarse más pudo darse cuenta que se trataba de Burian su difunto esposo. Lo reconoció por aquel gorro siberiano gris de piel falsa que ella misma le había regalado en navidad. Pero qué hacía allí si estaba muerto; ella misma vio su cuerpo sin vida en aquella carretilla al lado de otros soldados caídos en la guerra ruso-turca.

 -¿Burian eres tú? Le pregunto desconfiada.

Anelka se acerco sin embargo su olfato detecto un olor a carne podrida, este sujeto se voltea hacia ella, su mandíbula se encontraba desencajada con dientes manchados y  alrededor e interior de su boca salían gusanos, su ojo derecho no se hallaba en su órbita. Este le lanzo un grito enfurecido y horripilante que provoco que la señora Ivanov se desmayara de la impresión.

Pasados cinco minutos Anelka recupera el conocimiento y lo primero que ve son los desagradables rostros de sus hijas. Que la miran desde arriba con un rictus maquiavélico.

 -¡Mis pequeñas! vamos a casa.

-Nosotras no queremos regresar a casa contigo. Le dicen a su madre en tono seco mientras la sombra está detrás de ella.

-Dimitry nos ha dicho que tú has sepultado a la vieja Masha en nuestro jardín, debiste dejar que esos cuervos se la comieran se lo merecía.

 -Es mejor que salgamos de aquí, les ordeno mientras las agarraba con fuerza de los brazos y las sacaba casi a rastras en medio del bosque; lo único que quería era salir de allí lo más pronto posible. Mientras tanto aquel soldado o sombra, que al cavo eran la misma cosa se fue detrás de ellas. Al llegar a casa las encerró en el cuarto. Ivanov se sentó a meditar en la sala, de pronto las escucho cantando el tili tili bom.

Estaban debajo de sus camas, sus botas las golpeaban contra el piso haciendo crujir la madera vieja y humedad y tomadas de las manos la entonaban una y otra vez mientras Dimitry las miraba con su mandíbula desencajada y rostro devorados por los gusanos al otro lado de la ventana.

Su madre irrumpe en la habitación y las obliga a que se acuesten a dormir. Pero ninguna le hace caso. Así que la utilizo la fuerza pero al hacerlo estas la atacan de nuevo como aquella vez al igual que dos fieras salvajes. Ella las abofetea con la única intención de calmarlas sin embargo Dimitry sale en forma de sombra y se estampa sobre la pared…

-Las voces de tus hijas me han cautivado. Me recuerdan a mi madre cuando solía cantarme esa misma canción de cuna todas las noches cuando tenía cinco años pero mi padre apagó su voz con un disparo en la cabeza mientras me la cantaba. Le dijo con voz ronca.

-¿Quién demonios eres tú? -¿Deja en paz a mis hijas? Le gritaba a la sombra en la pared mientras sus hijas la miraban fijamente.

 -Yo fui un soldado de la guerra ruso-turca inclusive conocí a tu esposo Burian, él me hablaba todo el tiempo de su esposa Anelka y sus hijas Natasha y Galya. Yo lo vi agonizar en mis brazos, Borian me entrego su gorro Siberiano para que lo luciera con honor pero a los dos días un turco me arranco el ojo y desencajo mi mandíbula y me lanzo a un fosa, me sepulto a un estando vivo.

-Vete a infierno, no quiero seguir escuchándote le grita enfurecida.

La señora Ivanov cargo a sus hijas y las saco de la casa, la sombra se fue  atrás de ellas. Las niñas chillaban y pataleaban para que su madre las soltara.  Sus vecinos las miraban asustados por las ventanas, era como la llorona pero en versión rusa. Galya comenzó a morderle los brazos a su madre y Natasha le golpeaba con sus puños en el estomago.

 - Por favor niñas no me hagan esto, yo soy su madre no su enemiga.

-Queremos ir con Dimitry él es el único que le importamos, él nos prometió que si le cantábamos el tili tili bom nos llevaría a ver a nuestro padre. Cosa que tu jamás harías; nuestro amor por ti se ha secado al igual que nuestros cuerpos, ni Galya ni yo te amamos, desearíamos que mi padre estuviera vivo en lugar de ti. Le grito Natasha con odio.

Anelka se le desgranaron las lágrimas por su rostro cansado y sucio. A pesar de las hirientes palabras de su hija continúo corriendo hacia todos los rumbos posibles intentando salvar las almas de sus hijas de aquel espíritu atormentado. Sus pies la llevaron hasta la orilla de un peñasco; entre sollozos las bajo al suelo, sus brazos sangraban a causa de las mordidas de Galya.

-¡Dios perdónalas porque no saben lo que dicen! exclamo extendiendo sus brazos hacia el cielo nocturno.

Mientras tenia la mirada hacia el firmamento, la sombra la posee obligándola a lanzarse en el oscuro precipicio, su cabeza se estrello contra las rocas, provocándole una muerte instantánea. Quedo con los ojos abiertos mirando hacia el cielo. Las hermanas Ivanov se asomaron desde el barranco a ver el cadáver de su pobre e inocente madre; sus pálidos y horribles rostros no reflejaban tristeza ni asombro solo frialdad.

-Mis niñas queridas ahora solo somos ustedes y yo. Les dice la sombra tomando de nuevo su apariencia de soldado torturado.

Este las toma a cada una de las manos y se van los tres agarrados de las manos cantando el tili tili bom en medio de la oscuridad. Las hermanas Ivanov junto a Dimitri incendiaron el pueblo esa misma noche, ningún habitante o animal logro sobrevivir. Las hermanas Ivanov se fueron a vivir en una cueva en al bosque. Cuando cumplieron la mayoría de edad Dimitri las llevo a ver a su padre, pues las condujo al suicidio estas se habían ahorcado en el bosque cerca del pueblo que ellas mismas incineraron años atrás.

 

 

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