cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

4 min
Trabajo y felicidad (PQ14)
Reflexiones |
09.05.08
  • 4
  • 5
  • 3750
Sinopsis

Según Sócrates, el hombre es feliz cuando puede realizar bien su trabajo. Curioso que este pensamiento, como toda la filosofía griega, surgiera como consecuencia de la liberación del trabajo gracias al uso de esclavos… ¿Conocen algún filósofo que hubiera sido esclavo? Es más probable que hayan oído hablar de alguno cuya filosofía muriera en la esclavitud.

Después de Sócrates, felicidad y trabajo empezaron a perder su relación, poco a poco, con el paso de los tiempos y de las nuevas corrientes filosóficas hasta la conceptual sociedad del ocio actual. Sin embargo, para muchas personas, incluso a lo largo de la historia, el trabajo ha seguido siendo el centro vital de la humanidad, de ahí que el término “ocio” tenga connotaciones tan negativas. Siempre han existido personas, y existirán, que anteponen el entorno laboral al resto de su vida. También vimos como la sociedad japonesa, anterior a la crisis del petróleo de los años setenta, hacia de la empresa y el trabajo su “lifemotive”, convirtiendo al nexo empresarial, con apoyo social, un escalafón por encima del nexo familiar. Pero este Japón sería digno de un estudio aparte dada su conexión con los arcaicos conceptos de honor del feudalismo samurái.

Siguiendo con lo que nos interesa, hoy más que nunca, no es anodino ver hombres y mujeres que han descartado la posibilidad de crear una familia para poder desarrollar sus niveles profesionales. Esta es una postura egoísta y poco solidaria y muy alejada de las ideas de igualdad, responsabilidad y desarrollo social, pero muy jugosa para el capitalismo de empresa que se impone. Sería lógico, en una sociedad avanzada, la división correcta del trabajo para que todos pudiéramos experimentar todas las facetas de la vida, sin embargo, los conceptos de dinero y poder pervierten los puntos de vista más evolucionados y retrasan ese necesario paso tan necesario para la supervivencia de nuestras sociedades y, puede, que de nuestra especie.

Mientras Sócrates enmarcaba la felicidad en la búsqueda de la perfección en las tareas realizadas, los nuevos marcos profesionales centran sus opciones en la ambición y las ansias de poder. Nuestros nuevos trabajadores buscan la felicidad, que les ha prometido el capitalismo (con los dedos cruzados a la espalda), en una serie de logros económicos y profesionales que les impelen a un huracanado tren de vida incapaz de parar en ninguna de las estaciones para saborear esa tan cacareada felicidad del poder y el dinero.

Al final, siempre algo falla y el profesional, después de alcanzar elevadas cotas de triunfo, descubre el erial que le espera al final del camino y que la empresa, como reconocimiento, tal vez le endulce con una piruleta. Elevaron hasta el infinito las murallas del castillo de su empresa, para descubrir demasiado tarde que no era suya y se olvidaron de asfaltar la carretera de su vida, aunque ahora ya da igual porque tampoco circularan nunca los coches… estos emigraron a lejanas autopistas en las que, de tanto en tanto, alguna promesa se hace realidad.

Puede que su carruaje, en horas impares, hubiese trasteado las estepas para visitar más aventuras que nadie, pero al salir al mundo crudo que avista la ancianidad y la muerte, el jubilado se conformará con la única aventura de chupar la piruleta hasta que esta se gaste. En el castillo le vendieron la felicidad y vivió su sueño con fuerza, pero si tuvo la suerte de llegar al final del camino sin que un infarto le ahorrara el desengaño y aún tiene inteligencia para comprender lo sucedido, aconsejará a los hijos que nunca pudo tener o, si los tiene, nunca fueron intelectualmente suyos:

--Vista la rea
Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Tristemente cierto, aunque no imagino la manera de cambiar ese estado de cosas, a no ser que con el tiempo se caiga por su propio peso. Yo hace unos años abandone ese sinsentido para estar con los mios y con la vida, aunque metidos en la vorágine cuesta darse cuenta. Pdta. te hice caso y lo cambie, no quiero herir suceptibilidades. En mi casa hay dos personas que padecen una enfermedad de otra índole y me duele la frivilidad con que se usa el término.
    Me ha gustado, propones ideas muy interesantes. Un saludo.
    Me ha gustado, propones ideas muy interesantes. Un saludo.
    Tirando a 4 estrellas. Y al mirar atrás se ve cuan equivocados estábamos al centrarnos en ello.
    No se si conoces el ensayo elogio a la ociosidad.Últimamente tambíen he leido Antimanual de filosofía (dado mis excasos conocimientos me es de más fácil lectura y me divierte ) da mucho jugo el tema aunque estarás de acuerdo de que si todos estamos tirados en el suelo tirando piedras a un estanco lo unico que conseguiremos es subir el nivel del agua y mojarnos o agotar las piedras o desviar su cauce ...........bueno saludos .........(me gustan tus poemas )
  • Este año la historia de Navidad no es exactamente un cuento. Dada la situación que nos rodea he preferido dar un mensaje de esperanza extraído de las palabras de muchas personas que podrían ser sabias si el sistema les dejara. En el texto hay muchas afirmaciones, pero aún así me gustaría que cada uno lo pudiera entender a su manera, porque la luz de la que hablo no puede ni ser igual para todos salvo en lo que a esperanza se refiere. ¡Feliz Navidad a todos!

    Esta dramática historia es, desgraciadamente, una realidad de los tiempos que nos han tocado vivir. Sin embargo, entre todos, podemos hacer que todo sea diferente. La diferencia es lo que convierte a esta historia en un cuento para felicitar a todos el Año Nuevo. Feliz 2012 a todos.

    Cuento de Navidad inspirado en el relato de Henry van Dyke con el mismo título. Con él paso a desearos a todos una Feliz Navidad y un próspero Año Nuevo (en la medida de lo posible). Un abrazo a todos.

    Hacia finales de los sesenta y durante los setenta, hubo algunos locales donde se juntaban los jóvenes con algún tipo de afición (por ejemplo la literaria). Locales que con el tiempo, en su mayoría desaparecieron o pasaron a ser bares musicales. Durante los ochenta fueron substituidos por los centros culturales o casales. Este relato es un instante de uno de esos locales ya a finales de los setenta.

    Un recorrido por las razones de escribir, por mi descubrimiento de "Tus Relatos" en (espero) un homenaje a Gonzalo por crear este espacio.

    Una llamada... ¿deseo, oportunidad,sueño...?

    Historia trivial sobre lo que es la amistad y sobre lo que no lo es.

  • 220
  • 4.17
  • 642

Criticarlo todo pero de forma constructiva. Las ciencias, no en vano estudié ciencias químicas... en fin que no soy de letras, espero que sepáis perdonarme.

Tienda

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta