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6 min
UN INTERESANTE EXPERIMENTO
Reflexiones |
06.11.21
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Sinopsis

Un experimento real que se hizo sobre el comportamiento humano llevado a cabo en un laboratorrio de psicología en Norteamérica.

Hace escasos días que vi el vídeo de una película muy especial que bien podría ser de Arte y Ensayo digna de hacer reflexionar.

A mediados de los años 60 del siglo XX un profesor norteamericano de psicología especializado en el comportamiento humano al que llamaremos John Merrick, a propósito de la barbarie nazi durante la Segunda Guerra Mundial se preguntó: ¿Cómo había sido posible que casi todo el culto pueblo alemán se dejara fascinar por las demenciales arengas de Hitler y de sus secuaces que causaron tantas desgracias a medio mundo?

Así que dicho profesor y sus colabordores decidieron convocar a distintas personas que se ofrecieron voluntariamente para realizar un experimento en el laboratorio del mismo. El sujeto en cuestión se tenía que situar en una sala frente a un aparato retransmisor que a su vez comunicaba con la estancia contigua donde había otro hombre con una especie de auriculares en la cabeza, el cual tenía que responder a las preguntas de un cuestionario que éste le hacía. Si el receptor; es decir el hombre que estaba en la otra habitación,se equvocaba; no daba la respuesta adecuada recibía una ligera descarga eléctrica; pero en la medida que este receptor seguía errando las descargas eléctricas se hacían más frecuentes y también más intensas. Al fin el hombre receptor dejaba de comunicarse con la persona que formulaba las preguntas como si a consecuencia de aquellas descargas eléctricas le hubiese sucedido un fatal accidente.

- Mi compañero de la otra sala no da señales de vida- le informaba la persona que hacía de retransmisor con manifiesto temor al médico que estaba con ella-. A lo mejor le ha pasado algo. Yo abandono este experimento.

- No puede ser. Usted debe de seguir con el cuestionario hasta el final. Es el reglamento - le respondía el facultativo inflexible.

El sujeto que se había ofrecido voluntario se sentía desbordado, dominado por la postura autoritaria del médico y de mala gana reanudaba aquel experimento. Y como él una mayoría de personas que se habían prestado a hacer aquella prueba se dejaron llevar por la inquerantable autoridad del psiquiatra que estaba en la sala. Sólo una ínfima minoría de tipos más autosuficientes que desde mi punto de vista es lo que debiera de ser, se plantaron y se negaron con resolución a seguir con el experimento.

- ¡Usted dirá lo que quiera, pero yo no quiero seguir con ésto y me voy ahora mismo de aquí! - decían esos pocos desafiando al médico.

Pero al final la gran sorpresa era que aquella desagradable prueba no era más que una pura farsa. Lo que realmente le interesaba al profesor John Merrick era poder constatar hasta que punto el ser humano se dejaba influir por la rígida autoridad del médico que controlaba el experimento. ¿Tan frágil era la voluntad, el juicio crítico humano que se resquebraja con suma facilidad ante la peligrosa y grandilocuente actitud de alguien autoritario, cuando éste podía ser un loco cualquiera; o que simplemente estuviese equivocado? ¿Siempre tiene que  ganar la partida quien más grita?

Por supuesto que el señor que hacía de receptor - el de los auriculares- formaba parte del equipo del invesrtigador y no le había ocurrido nada. Sin embargo aquel experimento llegó a oídos de los psicólogos más ortodoxos y pusieron el grito en el cielo, por lo que enseguida se apresuraron a censurar y a descalificar la prueba del osado John Merrick, ya que éste había desmontado la imovilista prosopopeya; la egocéntrica creencia de su superioridad academica en la que ellos se habían instalado. ¿A quién le gusta que se le demuestre que en un momento dado puede dejar de lado su aura de persona civilizada, sensata; su condición de hombre o de mujer liberal para convertirse en un muñeco a expensas de cualquier descerebrado como le ocurrió al pueblo alemán con la fanática ideología nazi, la cual había sugestionado con una tan sutil como brutal propaganda a la población apelando a su narcisismo más enfermizo?

Dicen que el hombre común frente al grupo, al carismático caudillo que está en el poder cree que éste dispone de una trascendente y esotérica información, sobre todo económica, que es inaccesible para él, y por lo tanto se inclina, se autoanula mediante un sentimiento de temor reverencial ante esta emblemática autoridad, en el que además entra en juego el culto a la personalidad, y asume sin más la doctrina que desde arriba se le quiere imponer como si de una secta laica se tratara. El partido político, el líder es el sujeto y el ciudadano es el objeto.

Esto explicaría el comportamiento sumiso de muchas personas que colaboraron en el experimento del doctor John Merrick, y también del pueblo alemán con el nazismo; aunque en dicho país también conribuyó a la victoria de esta fatal ideología la devastadora crisis socioeconómica que se generó tras la Primera Guerra Mundial. Pues en un efecto en una situación dada,no sólo confluye en ella una sola causa, sino otras varias causas subyacentes.

Hoy en día la neurociencia nos dice reiteradamente que un gran porcentaje del cerebro humano está compuesto por el lado emocional, mientras que el yo racional ocupa una mínima parte del mismo. Parece que se nos diga de una manera solapada que importa más el sentimiento que la razón; y el yo fulanito de tal es poco menos que una creencia.

- Usted se cree que es alguien, pero en relación a la Naturaleza no es nadie - me dice un listillo cintifista en la calle.

- ¡Eso lo será su tía! - le respondo yo ofendido.

En base a este concepto es evidente que los políticos gracias a los medios  de comunicación siguen manipulando con eficacia al personal. Les graban en la mente mensajes sublminales; simplones tópicos demagógicos los cuales provienen de unas viejas costumbres del pasado, en los que va implícito unos prejuicios gregarios hacia quien se atreve a pensar por sí mismo; a apartarse de lo establecido, y a preguntarse el por qué de las cosas.

De modo que no creo que exista ninguna libertad de opinión, y me parece inútil cualquier discusión expresada con objetividad sobre cualquier asunto público, puesto que en la gente suelen prevalecer los intereses creados, el cliché ideológico de un partido político que ha anulado el espíritu libre que es lo que da alas al ser humano para volar.

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Otros relatos del autor
  • Un ejemplo muy sencillo es el futbol, todo se justifica si es en su nombre, un saludo
    Ay el experimento! Una manera de manipular a las personas, que muchos ya han aprendido a utilizar en su día a día. Tienes mi respuesta en tu relato del otro lado.
    Mientras persista la pobreza y exclusión socioeconómica, existirá en mayor grado la pobreza mental para acercarla a cualquier tipo de fascismo. “Todos quieren cambiar el mundo, pero nadie quiere cambiarse a sí mismo”. León Tolstói. Un saludo.
    Buen punto Francesc...Desde que el hombre descubrió, que los mensajes subliminales, los capta, en parte el subconsciente, queda sometido, sino "despierta" la conciencia a hacerse presa fácil de ideas, actos, sin entender el por qué...." que ha anulado el espíritu libre", como bien lo expresas tú. Saludos!!
    Un tema complejo. Y estoy de acuerdo que una figura de autoridad muchas veces anula el pensamiento crítico de una persona. También lo hace el ritualismo. Por eso los nazis cultivaban el culto a la personalidad, en medio de una pomposidad apabullante. Hace poco vi la pelicula sobre Hannah Arendt donde ella ponía como tésis que Adolf Einchman, al momento de cometer sus crímenes, "no pensaba". Es decir, no tenía pensamiento crítico, y si lo tenía, él lo anulaba porque la "causa" forjada por el Fuhrer (el Mesías, el Esperado) era mayor que la del Einchman mismo.
  • Cualquier persona tiene derecho a la palabra.

    Una dependienta de una panadería sorprendenemente me revela su verdadera vocación.

    Todo el mundo al escuchar una bella canción, la ha asociado a un recuerdo de su vida.

    Aunque esta historia fantástica que sucedió realmente en Austria, yo la he situado en mi tierra natal, y que el mismo lector saque sus propias conclusiones.

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    Un hombre pasa por delante de una tienda de sombreros y ve algo en ella que será su perdición

    A una enfermera se le despierta un sentimiento filantrópico y en sus ratos libres se dedica a hacer un servicio muy especial a los más necesitados de afecto. Un relato que está inspirado en un hecho real.

    Hay personas más sensibles que otras, que pueden ser soprendidas por la magia de su mente.

    Existe un colectivo que parece ser un enemigo del comercio. Mi intención es la de defender a la libertad personal del individuo frente a cualquier imposición ideológica que se le pueda presentar.

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He realizado estudios de psicologgía profunda y metapsíquica:; he publicado relastod en algunas revistas; y hace años que colboro y llevo tertulias literarias.

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