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4 min
Un rumor en el barrio
Reales |
14.10.21
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Sinopsis

Al parecer alguien grabó la transformación

Hace unos días, cuando salía por la mañana, me abordó una reportera de la televisión local, había además un operador con una cámara de video con la pegatina de la cadena, “buenos días caballero, ¿puedo hacerle unas preguntas?”, “voy un poco justo de tiempo”, “será sólo un instante, estamos en directo para la TV local”, “usted dirá”, le contesté dándole así mi aprobación, “corre el rumor por el barrio que se ha visto un hombre lobo por esta zona”, “¿un hombre lobo?”, “así es, ¿no lo ha oído usted?”, “no me dirá que cree que los hombres lobo existen”, "no es que lo crea o no lo crea, es que alguien grabó con su móvil a un hombre lobo justo en su terraza”, “¿en mi terraza?, qué tontería”, “¿lo niega?”, “por supuesto que lo niego”, entonces me enseñó una grabación, correspondía a la noche en que Gloria se empeñó en pasar conmigo, al parecer, alguien de los edificios de enfrente grabó la escena con un teleobjetivo, ya sabía yo que no era muy buena idea, “¿y sabe una cosa, señor González?, después de analizar el video, tenemos la seguridad de que el hombre lobo es usted”, “¿yooo?”

Vaya mala suerte, maldije el momento en que había aceptado el capricho de Gloria, pero ya estaba hecho, entonces se me ocurrió la idea, “verá, señorita, ese video tiene una explicación”, “ah sí, pues adelante, explíquemelo”, “todo fue por atender la fantasía de una amiga, ya sabe, yo me disfrazaba de lobo feroz y ella de caperucita roja, fue un juego, como usted comprenderá no hay tal hombre lobo”, “ya…, en ese caso no tendrá usted inconveniente en acudir al estudio pasado mañana que vuelve a haber luna llena, haremos un programa en directo contemplando la luna, así podrá usted acallar los rumores que se están esparciendo por el barrio,hay gente asustada”

Lo pensé un momento, llegué a la conclusión de que sería mucho peor que ese rumor se extendiera hasta llegar un momento en el que todos creyeran que yo era un hombre lobo, así que acepté, “de acuerdo, verá usted cómo es una tontería, espero que entonces me pida disculpas”, “así lo haré si pasa la prueba”

Tengo que decir que yo jugaba con ventaja, porque lo que poca gente sabe es que los hombres lobo tenemos un sortilegio para no transformarnos cuando hay luna llena, aunque sólo lo podemos hacer de tarde en tarde. Así que llegado el día, hice el conjuro para no transformarme y acudí al programa, había mucha expectación, se había corrido por el barrio la voz de que se iba a presenciar la transformación de un hombre lobo en directo, incluso habían colocado carteles y anunciado en el canal durante días, Gloria me dijo que si me había vuelto loco, le dije que loco ya estaba pero era por ella, me dijo que no me burlara que era una cosa muy seria

Llegó la hora de la entrevista, el estudio tiene un gran ventanal que habían abierto para que se viera bien la luna mientras me hacían una entrevista acerca de mi vida, gustos y preferencias, mantuvimos una charla viva y agradable, yo trataba de dar respuestas sencillas a preguntas supuestamente ingeniosas que me hacía la periodista, varias cámaras tomaban todos los detalles, y una de ellas enfocaba directamente la luna, que se veía en un plano en un cuadrante de la pantalla

El tiempo pasó, la luna inmensa dominaba el cielo nocturno, las estrellas servían de acompañamiento, la periodista me observaba con suma atención esperando percibir cualquier cambio en mi apariencia, pero los minutos pasaron, la luna llena seguía su ascensión en un terciopelo azul marino, yo miraba la periodista y de vez en cuando le hacía un gesto consistente en levantar las cejas y subir la barbilla a modo de interrogación, llegamos al final del programa y no hubo transformación, “bueno, señor Gonzalez, al parecer todo ha sido objeto de una broma", “sí, ya me lo imaginaba”, “entonces… no es usted un hombre lobo…", "pues ya ve que no…” .Fue un acierto conceder la entrevista porque de esa manera se acabó el rumor

Chema (14/10/21)

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