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2 min
Una extraña cosecha
Humor |
23.11.17
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Sinopsis

 

            Una forma de mejorar el cuerpo de un vino es echar en la cuba unos huesos de jamón u otros restos cárnicos que se tengan a mano cuando el mosto se cuece. El abuelo era un fervoroso partidario de esta técnica y no siempre demasiado escrupuloso en la selección de los despojos. La abuela, sin embargo, estaba en contra y vigilaba a su marido con cuidado durante los días de la fermentación para tratar de impedir sus zacochos. El abuelo liaba con parsimonia un caliqueño de caldo de gallina y esperaba su oportunidad.

          Un día, con toda la casa reunida, el abuelo dijo que cuando muriera quería ser enterrado en la viña. Todos fingieron hacerle caso, llevándole la corriente, excepto la nieta mayor, futura heredera de toda la hacienda, que aceptó de forma ingenua y sincera la idea.

          Cuando llegó su hora, lo inhumaron en el panteón familiar como siempre se había hecho. La nieta mayor acogió la decisión con sorpresa pero sin decir palabra.

          Con el tiempo, la propiedad y todos sus campos se convirtieron en una próspera bodega gobernada con destreza por la nieta mayor. Un año, el enólogo contratado advirtió a la dueña de que la cosecha había adquirido una rara cualidad que no conseguía identificar. El vino estaba listo para ser desencubado y trasvasado a las barricas. Confundido, el técnico envió una muestra a un reputado catador. Después de unas semanas recibió el resultado por correo. “Piel muerta y picadura de tabaco barato”, decía escuetamente. La nieta mayor observó con atención a su experto encargado de tratamientos sin detectar en él ninguna reacción de extrañeza. “Está bien, no lo venderemos este año, pero vamos a embotellar”, le dijo. Y pensó para sí: “Nos lo beberemos la abuela y yo”.

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  • Se puede decir, pues, que ese era un vino con "cuerpo", y, además, envejecido de antemano. Buen relato, se nota el oficio.
    Me sorprendio con agrado el relato y en particular como termino, un saludo
    Todo un placer la lectura de este relato. Muy bueno
    Muy bien narrado. Fácil de leer y ameno. Aprovecho y agradezco tu consejo sobre mi exceso de exclamaciones en "En el infierno" Lo corregiré y lo tendré en cuenta para futuras ocasiones.
    Magnífico relato. Bien narrado y redondeado. Y como es procedente te respondo a tu comentario a mis Recuerdos. Para nada lo de la defensa del animal. Estoy totalmente en contra de esa barbarie. De ahí el que sirva de denuncia. Del estilo ampuloso discrepo. Sencillamente no lo veo para nada. Gracias por la lectura.
    OK, Nubis.
    Por eso digo lo de leer entre líneas. La primera frase resume todo el texto: antes lectores que autores. ¿Qué sucede? Una gran ironía, porque para que te lean en una comunidad, de normal son todos escritores. Las reseñas más profundas que he recibido han sido de lectores que no escriben, pues profundizan y no se quedan en la superficie. Los autores tenemos la manía de perdernos en tecnicismos esenciales, que son necesarios para ofrecer una mejor obra, pero crea otra ironía de alejarnos de la intención del autor de la obra reseñada.
    Buen texto. Me ha producido una extraña y novedosa sensación entre humor y horror, que he sentido pocas veces en una lectura. Me ha dejado un raro sabor en la boca. Un detalle, sin embargo, llama mi atención: Es este párrafo: "Cuando llegó su hora, lo inhumaron en el panteón familiar como siempre se había hecho. La nieta mayor acogió la decisión CON SORPRESA pero sin decir palabra". Si la nieta era la única que había aceptado la decisión de enterrar en la viña al abuelo, la sorpresa creo que esta demás ahí, y puede cambiarse por otra palabra. Buen texto pese a este detalle. Saludos.
    Excesivas repeticiones de la nieta mayor, podría haberse sustituido de forma que se aligerase la lectura. El final muy previsible, demasiado.
    Contiene muchos detalles, y sin complicaciones logras un relato completo y ameno. Me gusta tu estilo, y de ti aprendo.
  • Para hacer compañía a los divertidos cuestionarios de León27. La primera vez que se publicó esto no se entendió que era una autocrítica o, al menos, una advertencia dirigida a uno mismo. Aunque si alguno se las quiere aplicar, no hay inconveniente.

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Soy casi como la sombra gris. Me he acicalado un poco. Domar la guedeja canalla llevará más tiempo.

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