cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

7 min
Una lágrima de ensueño
Amor |
10.08.14
  • 0
  • 0
  • 655
Sinopsis

Un joven conoce en un sueño a mujer misteriosa y este se siente extrañamente atraído hacia ella. Sin saber muy bien si es cosa de su imaginación o no, se plantea algunos interrogantes ¿Quién es esa chica? y ¿Cómo llegar hasta ella?

Era una mañana acogedora. Se podía sentir la suave caricia del viento balanceando las ramas de los árboles, el piar de los pájaros que revoloteaban a su paso recorriendo de punta a punta todo el bosque.

El bosque estaba repleto de fagáceas con sus hojas verdes y de ramas frondosas, copas altas y maderas recias y acorchadas. Bajo la sombra de uno de los alcornoques descansaba un apuesto joven. De unos veinte o puede que veinte y dos años, de estatura alta, ojos azules y claros como el agua de un arroyo en una mañana de verano, el pelo de un color intenso y brillante y una sonrisa que le hacía justicia a su buen rostro.

Cualquiera diría que era todo un príncipe pero nada más lejos de la realidad, era un joven normal, sencillo, campechano, dispuesto bajo la sombra de un inmeso arbusto. El joven estaba sumido en el más profundo de los sueños, solía soñar con frecuencia con grandes praderas o parajes desconocidos, lugares en los que nunca había estado, a veces remotos páramos de los que sólo sabía de su existencia por viejas historias y cuentos que narraba algún viajero extraviado o los mismos pescadores de la zona. Con sus fantasías y sus bravuconerías de marineros de pelo en pecho y hombres sin ley.

Sin embargo este último sueño fue mucho más intenso, más nítido y claro si cabe. La visión inesperada de una hermosa muchacha con una larga pelambrera negra que le colgaba más allá de los hombros, el pelo liso y de un oscuro como una noche sin luna. Los ojos marrones rebosantes de melancolía, la tez blanca y bien cuidada como si nunca hubiese notado el paso de los años.

Ella se mostraba contemplando al vacío, desde lo que nosotros llamaríamos una enorme azotea en un rascacielos pero para aquel muchacho le parecía más bien la terraza de un enorme salón de un extraño castillo.

¿Estaré soñando?

Pensaba el muchacho confundido después de un sobresalto que lo había arrancado de los brazos de Morpheo.

Sin embargo extendió su brazo derecho y abriendo su puño se encontró con un extraño colgante en forma de lágrima de un tono azulado y cristalino.

¿Acaso fue real?

Seguía sin comprender. No quiso darle más importancia y decidió volver a casa.

A la mañana siguiente volvió al mismo bosque, al mismo lugar y se dispuso a cortar leña. Tras una jornada de duro trabajo se apoyó sobre el tronco del mismo árbol y cayó nuevamente al mundo de los sueños.

Allí estaba ella, con una cazadora marrón de cuero para abrigarse del frío mientras él la contemplaba como si mirase desde el otro lado de un espejo, pensando que ese extraño atuendo sería la piel de algún animal que ella misma hubiese cazado.

A partir de aquí los días se sucedieron unos a otros, el joven siempre iba al mismo lugar a cortar leña y después dormitaba en el bosque para así poder contemplar a aquella extraña muchacha que pareciera provenir de otro mundo, al menos nada que él hubiera conocido o siquiera imaginado antes.

Ella solía asomarse desde aquella terraza en plena noche y mirar al vacío como si la aterradora idea de perder la vida sin motivo le rondara la cabeza. Pero siempre se echaba hacia atrás en el último instante, giraba sobre si misma llevándose las manos para ocultar su rostro y bañándolo en lágrimas. Era en ese instante cuando se marchaba corriendo bajo sollozos y él lograba despertar del ensueño.

Cada vez los sueños eran más vivos, y la escena de la chica contemplando el borde de la cornisa se sentía más cerca, ya casi podía palparse con la yema de los dedos.

Pero un día ella llegó más lejos, extendió una de sus largas y hermosas piernas ataviadas con unos vaqueros por encima de la cornisa. El joven la vio. Ella que hasta ahora jamás se había percatado de ninguna extraña presencia por primera vez escuchó una voz atormentada.

¡NO LO HAGAS, DETENTE!

Comenzó entonces el fatal desenlace. La chica se asustó, perdió el equilibrio y en un segundo su hermoso pelo negro brillaba con más fuerza que nunca bajo la luna pasando por encima del saliente.

El miedo la paralizaba, sentía su esbelta figura precipitarse fuertemente hacia el vacío, tenía los ojos bien abiertos, quería gritar pero sólo se escapaba un incomprensible hilo de voz entre sus carnosos labios.

Una fracción de segundo después se podía sentir el sonido inconfundible de un cristal haciéndose añicos. La figura de un apuesto y valeroso hombre se aproximaba con fuerza hacia el abismo. Sus brazos estaban bien extendidos y su rodilla derecha flexionada a la par que la pierna izquierda rígida, como si tratase de coger impulso con el mismo aire.

¡DAME TU MANO, AGARRATE!

Era una carrera desesperada con el tiempo en contra. Destellos de luces y haces por todos lados, la desagradable sensación del viento chocando frontalmente con el rostro, la adrenalina disparada y el corazón bombeando sangre a un ritmo tan rápido que casi se salía del pecho.

Ella cayó víctima del shock, sus ojos se cerraron al mismo tiempo que su cabeza se ladeaba levemente dando la desagrable impresión que la vida comenzaba a abandonar su cuerpo.

Habían pasado como unos diez segundos y no llegarían otros diez sin que sus cuerpos tocaran el suelo.

El hombre comenzó una lucha feroz contra el azote impetuoso de los vientos, la gravedad y los designios del destino. Maldijo a los dioses, se estremeció, sintió dolor, sintió furia, sintió pena pero también amor. En una milésima de su limitado tiempo se acordó de su reconfortante hogar, del olor inconfundible del cerdo estofado a la leña, de la calidez del sol en pleno mes de mayo cuando solía cortar los leños en el bosque.

La suerte estaba echada y aún distaba bastante de lograr su objetivo. El impacto era inminente. Y sin embargo... tan sólo pudo hacer una cosa.

Desde lo más profundo de su ser, en mitad de todo ese dolor y esa rabia contenida por no haber podido evitar aquel acto atroz, una lágrima comenzó a brotar a duras penas en el lucero.

El colgante que aún conservaba, guardado cuidadosamente envuelto en un trozo de tela blanco, comenzó a brillar. Emitió un destello sin igual.

Se oyó entonces el cruento sonido de dos objetos pesados impactando directamente contra la grava.

Se hizo el silencio.

Los cálidos rayos del sol haciendose hueco entre nubes y claros iluminaron al joven. Este abrió los ojos desconcertado, sentía su cuerpo muy magullado pero de forma asombrosa parecía estar vivo. Giró su cabeza y a escasos centímetros se hallaba el cuerpo de la extraña mujer.

No sabía como pero antes de hacerse cualquier pregunta se avalanzó sobre ella en su auxilio. Abrió los ojos y su cuerpo rebosaba vida de nuevo, su piel ya no era tan pálida ahora lucía mucho mejor bajo el manto acogedor del sol.

Ella se incorporó de forma inesperada, aún parecía asustada pero sabía que de alguna forma había logrado sobrevivir gracias al apuesto hombre que tenía frente a sus ojos.

Fue entonces cuando mediante una tímida sonrisa dijo:

Mi nombre es Lucía.

El hombre fue incapaz de articular palabra alguna, tan sólo la tomó por ambas manos abriendo camino a su paso y la estrechó fuertemente entre sus brazos.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Este relato no tiene comentarios
  • Este relato no tiene valoraciones
  • Una triste historia que nos habla no de los detalles sino del mensaje que a menudo intentan transmitir. Grandes o pequeños, fugaces o para toda la vida...los símbolos de amor.

    Un joven conoce en un sueño a mujer misteriosa y este se siente extrañamente atraído hacia ella. Sin saber muy bien si es cosa de su imaginación o no, se plantea algunos interrogantes ¿Quién es esa chica? y ¿Cómo llegar hasta ella?

    Un misterioso joven llega a una ciudad desconocida, donde conoce a un panadero y ambos aprenderán una valiosa lección.

    Una vida normal y sencilla, sin apenas contacto con nadie, tan sólo su trabajo, hasta que un día encuentra una nota que no le dejará indiferente...

    Reflexión sobre el estado anímico de las personas, ¿por qué nos auto-limitamos cuando no hay nada que impida cumplir nuestras expectativas?

    La historia de como un hombre fue destruido por su peor enemigo...él mismo.

    El primer caso del detective John Tayler. Un doble homicidio en un hotel de Nueva York, una llamada misteriosa y una serie de enigmas que tendrá que ir resolviendo y le irán guiando hasta el final de su aventura.

    Es un breve relato a modo de reflexión, donde se deja ver los sentimientos tan fuertes y lazos que podemos tener con una persona, cuando sentimos verdadero amor por ella.

  • 8
  • 4.58
  • -

Amante de las nuevas tecnologías y las telecomunicacones mi gran pasión es escribir aunque por desgracia no dedique cuanto quisiera todo el tiempo que este humilde arte requiere.

Tienda

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
10.03.20
13.08.19
Encuesta
Rellena nuestra encuesta