cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

4 min
Una mañana cualquiera
Amor |
26.10.09
  • 3
  • 4
  • 1404
Sinopsis

Dedicada a la persona que me a devuelto las ganas de escribir entre otras cosas...

Ésta no es una historia de las de siempre de chicos y chicas, del típico tópico de amor, del típico encontronazo de Nueva York, porque para empezar es en Madrid. Y es una mañana a las ocho, y para hacerlo mas rebuscado de un lunes. ¿Quién se fija en una chica a esas horas? Esa es otra razón para que no sea una historia como otra cualquiera porque esa persona soy yo, y diréis y que tienes de especial... pues para vosotros nada y si os dijera que soy una persona que no le pasan estas cosas tampoco pensaríais que es especial y atípica. Pero para mí es especial. Nací un día poco común, aunque más bien señalado con una sombra roja en cada calendario festivo, pero eso tampoco me hace especial. Lo que me hace especial es la otra mitad de la historia. Cada día me levantaba a las siete de la mañana para fingir una vida ejemplar, clases universitarias por la mañana y la realidad de clases de cocina por la tarde, buenas notas en la primera aunque inventadas, y un millón de verdades a medias y mentiras enteras que rodeaban mi nula conciencia. Veis, creo que esto es atípico pero con algo de imaginación y escasos escrúpulos también podéis hacerlo vosotros. Mi vida era un equilibrio entre la verdad de una vida bañada en el alcohol de los fines de semana y noches con los amigos, y la mentira de un proyecto de futuro construido en cimientos de humo y espejismos. Pero una mañana de esas en las que el palacio real y la plaza de oriente me cobijaban se convirtieron en la escena perfecta de un principio de algo que nunca podría haber pensado antes que me pasaría. Ahí es donde entra la parte más irreal y maravillosa de la historia, ella, una delicia de la creación, ante mí. No lo puedo creer aun. Dos meses y medio antes había empezado a hablar con ella en Internet y por mensajes de móvil, los dos teníamos una vida a parte resuelta y con un futuro que prometedor, o no, nos hacía la vida mucho más fácil y solo debíamos dejarnos llevar por los acontecimientos. Ella se casaba en un año, yo en dos estaría trabajando en un restaurante ganando lo suficiente para poder vivir de mi propio negocio como cocinero en algún local llamado tal vez Sirenas de Mar. Pero la tenía ante mí junto a dos reyes godos y una maleta llena de ropa. Si eso es común que me digan cuando puedes ver una mujer con los ojos más bonitos del mundo entre dos reyes de hace más de mil años.
Un flan, si un flan, sin palabras, sin respirar tampoco, o tal vez si, sino no estaría contando todo esto pero desde luego me pareció que todo se paraba excepto su pelo negro que se levantaba en olas con el viento. ¿Enamorado? Si aun no lo estaba en ese momento, no lo duden, lo estaba. Me cogió de la mano, y sin decirnos ni media palabra, no hacía falta, todo lo que sentimos lo expresamos con el beso mas largo de la historia, y ríanse de los que por superar un record Guinnes en Japón se reúnen a millares y con la cámara en la cara se besan sin parar, por el hecho de salir en la foto del la portada de un periódico local. Cuando nos separamos, tiré de ella hacia la plaza de España, levanté la mano y paré un taxi. ¿A un hotel? Si tal vez hubiera sido lo más fácil y desfogador... pero no es la típica historia que cuentan. Nos fuimos al aeropuerto de Madrid. Compramos dos billetes de avión sin mirar a donde. Por el camino hacia el avión, la acaricié la cara y la dije: “Estas cosas solo pasan en las películas.” Y ella me contestó: “no, ésta es nuestra película y sólo nos pasa a nosotros” subimos al avión y siete horas mas tarde comíamos las mieles de nuestro deseo en una casa del cairo. Lo que paso después, tampoco es típico pero esa es otra historia tan larga como la vida.
Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • 12
  • 3.56
  • -

leer, sobre todo novelas históricas y góticas. el cine tb, de todo y mas tipos, menos subtituladas... y por último leer en este tipo de webs, los relatos de la gente como yo.

Tienda

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.09.20
10.03.20
Encuesta
Rellena nuestra encuesta