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8 min
Una nave llamada Enigma
Varios |
09.04.13
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Sinopsis

Un trepidante viaje a bordo de la nave Enigma ¿Te apuntas?

         Muy buenos días a todos y gracias por venir, les habla el comandante. Vamos a realizar un tour guiado a bordo de esta fabulosa nave de la que tengo el placer de pilotar. Viajaremos desde América Central hasta Inglaterra, en busca de los más misteriosos enclaves que se puedan imaginar. Les recordamos que deben permanecer sentados en sus asientos, con los cinturones abrochados, todo el trayecto. Cualquier otra duda avisen a nuestra tripulación. Disfruten del viaje.

Levantando rampas ... Activando propulsores ... Despresurizando cabina ... Ignición ...

Nos encontramos en el más profundo Océano Pacífico a más de tres mil kilómetros de Chile. Nuestra primera parada nos lleva a la isla de Rapa Nui, más conocida como la Isla de Pascua. Es una isla volcánica repleta de incógnitas. Ya no por sus tres volcanes, sino por el dominio de las más de mil esculturas que aparecen en ella, sus famosos Moais. Más de un siglo de investigaciones solamente han conducido a conjeturas. Los Moais, son unos seres de cabeza deforme, larga nariz, largas orejas, labios finos y gran mandíbula. Estas estatuas carecen de piernas, sólo puede distinguirse las manos con unos largos dedos. Descansan sobre un pedestal.  Muchos sugieren que su construcción está destinada algún ser mitológico o alguna deidad. El enigma de estas formas está en su difícl labrado y transporte. Están esculpidas en roca volcánica pero su interior es una piedra tan dura como el basalto. Muchas de ellas pesan más de cuarenta toneladas y están a más de quince kilómetros de los volcanes. Datadas del siglo IV d.C. ¿Cómo fueron transportadas? ¿Cómo pudieron esculpirlas? ... Próxima estación ... Paracas.

Tomamos rumbo a Pisco, en la costa peruana. Una vez entrados en la bahía de Paracas podemos distinguir en una suave colina nuestro segundo gran enigma. El candelabro de Paracas. Un gran tridente de más de ciento ochenta metros de altura y unos sesenta metros de ancho aparece ante nosotros. Parece estar tallado en la arenosa colina, pero los fuertes vientos han sido incapaces de borrarla de nuestra vista. Al excavar el interior de sus surcos, de más de tres metros de ancho, se dieron cuenta que la arena desaparecía y surgía una corteza de naturaleza cristalina típica de la península. Este sedimento, de aspecto totalmente liso, es de color rojizo y por sus materiales, miles de años atrás tuvo que resplandecer a la luz del sol cual candelabro. Muchos piensan que se construyó a modo de faro marino, pero debido a su inclinación resulta imposible verlo desde el mar. Sin embargo, en días despejados, es visible a más de veinte kilómetros de altura. A día de hoy, nada se sabe sobre su origen ni su significado, tan solo se sabe que apunta hacia nuestra tercera parada. Nazca.

Estamos sobrevolando el desierto peruano de Ica, en Nazca. Ya podemos presenciar nuestro tercer enigma. Las famosas lineas de Nazca. Extendidas en un perímetro de unos cincuenta kilómetros, estas formas geométricas siguen siendo un verdadero misterio. Tan solo desde el aire puede observarse con claridad esta imposible obra de arte datada en el siglo II d.C. Figuras de animales como el mono, la araña, el pájaro, figuras humanoides como un astronauta, o trazado de lineas perfectamente paralelas en más de cinco kilómetros, resultan ser todo un enigma. Surcadas tan solo a unos treinta centímetros de la superfície, jamás fueron erosionadas por el tiempo. Tras medio siglo de invesitación, matemáticos afirman que las extrañas lineas son un gigantesco calendario sobre los movimientos del Sol, la Luna y las constelaciones. Sigue siendo un misterio cómo un humano pudo realizar aquellas formas y señales. Próxima estación Chichén Itzá.

Ponemos rumbo a la península del Yucatán, México, para encontrarnos con una de las ciudades más importantes para la civilización maya, Chichén Itzá. Reconocida como una de las nuevas maravillas del mundo fue fundada sobre el siglo I d.C. De todas las grandes construcciones como el observatorio, donde realizaban predicciones y mediciones, la cancha, donde practicaban su sagrado juego de la pelota, o los varios cenotes, nos centraremos en la gran pirámide de Kukulcán, conocida como el castillo. Su diseño de geométrica piramidal, cuenta con nueve niveles, cuatro fachadas y una gran escilanata que conduce al gran templo. Cada lado consta de noventa y un peldaños más el del templo, suman un total de trescientos sesenta y cinco. Días del calendario Solar.  El misterio de esta pirámide reside no solo en los motivos que aparecen haciendo referencia al calendario solar sino en su posición y alineación. Durante los equinoccios y solsticios de cada año, un juego de sombras enviadas por el Sol, bajan por la gran escalinata como la gran diosa serpiente. Marcamos rumbo a Palenque ...

Llegados a Chiapas, México, nos encontramos el pequeño poblado maya de Palenque, donde se encuentra nuestro quinto enigma. La tumba de Palenque. En las ruinas de esta antigua ciudad descubrieron el sarcófago del dios Pakal. Su enigma lo encontramos en la tapa del mismo. Aparece grabado en piedra el dibujo de una especie de astronauta manipulando los instrumentos de lo que parece ser una cápsula espacial. El extraño ser, lleva puesto un casco y  de su nariz sale un tubo de respiración. La losa, de más de veinte toneladas, está imposiblemente tallada por utensilios de la época, recordemos que debemos viajar al siglo primero. ¿Cómo movieron tal monolito? ¿Cómo lo esculpieron? ¿Cómo es posible que en el primer siglo se representara un ser parecido a un astronauta? Desplacémonos a nuestra sexta estación.

Nos dirijimos camino a Inglaterra. La tripulación pasará a servir un pequeño tentempié. Próxima parada Stonehenge ...

Nos adentramos en el Reino Unido, dirección Salisbury para mostraros nuestro sexto enigma. El monumento prehistórico de Stonehenge. Esta construcción del siglo II a.C. consta de un enorme círculo de más de cien metros y rocas de más de veinticinco toneladas. El misterio de cómo fueron transportadas, a más de treinta kilómetros, y colocadas en forma circular, sigue vigente. La teoría más aceptada, cuenta que se trata de un calendario solar aunque miles de antropólogos hayan verificado que por aquellas fechas no se tubiera constancia de su uso. Las rocas de mayor altura vuelven a marcar el equinoccio y solsticio, cual la civilización maya. La enorme roca central servía como observatorio de las constelaciones aunque en aquella época se desconocía la duración del año. A día de hoy, sigue siendo un gran enigma su finalidad y sigue siendo de gran fascinación para arqueólogos y astrónomos. Partamos hacia nuestra última etapa, Winchester ...

Nos dirijimos a Winchester, Inglaterra, para poder presenciar nuestro último gran enigma. Las enormes señales en los cultivos. El demonio de Segar. En la década de los setenta, aparecen decenas de símbolos prefectamente redondos de unos quince metros de diámetro en zonas de cultivo. Su misterio preside ya no solo en las formas y dibujos de dichas esferas, imposibles de arar, sino en las consecuencias del ser humano al entrar en ellas. Las personas que entraron en el interior de los círculos, notaron unos sonidos de baja frecuencia que fueron registrados. Encontraron sustancias gelatinosas, irreconocibles por científicos. Las personas sintieron náuseas, vómitos y mal estar al introducirse en ellas. Investigadores aseguran haber perdido la noción del tiempo en el interior de su pictograma. En la oscuridad y a cierta altura, las esferas emitían unas luces electrostáticas y unos sonidos metálicos. Muchos de los científicos que analizaron el lugar, quedaron perplejos al notar el cambio molecular en la vegetación. Nada se sabe a ciencia cierta sobre estas esferas aparecidas de la nada, extendiéndose en varios países.  Fin del trayecto ...

 

Deseamos que el viaje haya sido de su agrado. Agradecemos la confianza en nosotros y esperamos volver a verles. No se olviden de pasar por la tienda de souvenirs al salir y quisiera despedirme de ustedes con una pequeña reflexión ¿Siguen creyendo que estamos solos? ...

 

 

 

 

 

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