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4 min
Una Nota de Suicidio
Terror |
18.03.19
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Sinopsis

Cogió la nota que había dejado José en el escritorio. Escrita a mano con boli azul, los rasgos de la letra se mostraban firmes y claros mientras relataban lo que parecían unas últimas palabras. Ángel, impotente, no podía dejar de llorar a la lágrima viva mientras sentía que le ardian los ojos. Sujetaba el teléfono con tanta fuerza que empezo a clavarse las uñas en la palma de la mano.

Una nota de sucidio

 

- No responde al teléfono. Lo he llamado. Varias veces ya..-le dijo Ángel a Marina, abatido.- lo único que se es que si me hubiera controlado, hubiera sido capaz de coger el teléfono cuando el me necesitaba, y no le hubiera fallado como un idiota que no sabe afrontar la cruda realidad. ¿Y si él…?¿Y si él ahora...?- y se le llenaron los ojos de lágrimas. En unos segundos un torrente de agua emanaba de sus pupilas como un rio interminable. Ya no sabía ni si quiera porque lloraba. Quizás por José , porque le preocupaba; por ser su única conexión con lo más cercano que tenía a una familia; por no haber estado allí por el. O quizás lloraba  por él, por si mismo; por su infancia perdida, desbordada y desordenada entre el caos y la violencia de los peores barrios de las peores ciudades, como si él hubiera sido la legendaria mosca humana. “Habrás viajado y visto mucho, pero siempre vas de mierda en mierda, y eso no va a cambiar nunca.” Le había dicho uno de sus “padres” en una ocasión.

Cogió la nota que había dejado José en el escritorio. Escrita a mano con boli azul, los rasgos de la letra se mostraban firmes y claros mientras relataban lo que parecían unas últimas palabras. Ángel, impotente, no podía dejar de llorar a la lágrima viva mientras sentía que le ardian los ojos. Sujetaba el teléfono con tanta fuerza que empezo a clavarse las uñas en la palma de la mano.

 Quizás no lloraba por nadie, sino por los que nunca tuvo. Su madre, su padre, dos figuras con rostros oscuros y difusos que con el tiempo habia colocado en un rincón de su mente; en el más oscuro de todos ellos. Escondidas para no pensar en ellas, como una mancha en su árbol genealógico, de alguna forma (y eso lo había reflexionado con los años), ser huerfano le daba la oportunidad de empezar de cero, de echar raíces en un lugar nuevo como si fuera la primera semilla en su propia historia de la vida. Era el paciente 0. Miguel. ¿Pero Miguel Qué? Siempre era lo mismo.

Quizás también lloraba por sus amigos, o por los pocos que tuvo. Por José , sobre todo, esa astilla de plomo que llevaba clavada en el corazón desde que desapareció de su vida de repente. Y ahorahabia reaparecido para irse de nuevo de la peor de las formas. ¿Por que?

Y lo peor era que todo aquello era lo único por lo que podía llorar, y se castigaba. Se castigaba con el hecho de no tener más gente a la que echar de menos aunque tuviera lo que más quería y amaba al alcance de su mano: su mujer. Echaba de menos lo que nunca había conocido y recordaba con amargura lo más cercano que había llegado a conocer; y eso, por desgracia, lo condenaba a no saber amar a cualquier cosa que conociera. Una triste paradoja.

Tras varios minutos de intensas emociones. Ángel consiguió serenarse y continuó con la incesante búsqueda de algún tipo de explicación para lo que estaba sucediendo.

<<¿Por que, José?>> pensaba sin parar. Le dolía con fuerza la cabeza, y una fuerte presión se le habia instalado en la sien hasta parecerle que le estaba apunto de estallar. Se presionó con fuerza en el ojo izquierdo con la palma de la mano en un vano intento de mitigar el dolor, pero las dudas y las preguntas seguían llegando a su mente como un rio de pensamientos imparables, y intentar no pensar en todo aquello era un plan imposible.

Justo antes de que abriera la boca para hablar con Marina, ambos dejaron de respirar y se sumieron en un profundo silenció cuando desde el exterior de la pequeña casita de madera llego el ruido de un crujir de ramas secas. Había alguien fuera de la casa.

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  • Muchas gracias Gustavo!
    Me gustò mucho,
    Muchas gracias por tus elogios Flores! Eso me anima a continuar con los relatos cortos. Un saludo!
    Es el primer relato que leo de vos y realmente me encanto.saludo
  • A veces muchos desearíamos tener un lugar al que huir y poder llamar hogar. Ese lugar no tiene porque ser material, ni mucho menos una persona; a veces ese lugar puede incluso llegar a ser la soledad, la absoluta soledad, donde el olvido es la mejor arma para curar el alma. Pero a veces, la soledad y la realidad, para algunas personas, por desgracia, puede ser su peor pesadilla.

    Un microrelato basado en la realidad que se vivió en Catalunya durante la guerra civil española y la época franquista.

    “- ¡Quiero hablar con el comisario! - le dijo la mujer al androide que se encargaba de atender a la gente en la entrada de la comisaria. Ella estaba fuera de sí. - como no me lleves ahora mismo frente a quien sea que este al mando de esta pocilga te juro que te arranco los tornillos uno a uno hasta que sirvas para lo mismo que sirve un clip roto, chatarra.” Un drama de ciencia ficción en formato de relato.

    Cogió la nota que había dejado José en el escritorio. Escrita a mano con boli azul, los rasgos de la letra se mostraban firmes y claros mientras relataban lo que parecían unas últimas palabras. Ángel, impotente, no podía dejar de llorar a la lágrima viva mientras sentía que le ardian los ojos. Sujetaba el teléfono con tanta fuerza que empezo a clavarse las uñas en la palma de la mano.

    Un cuervo llego volando y grazno al posarse en el borde de una cristalera del tejado. Un trozo de cristal roto se desprendió y cayó al vacío, cerca de dos figuras extrañas que se movían. El cuervo no había llegado por casualidad. Venía por alguna razón, ¿quizás el hedor a muerte? Algo le decían sus sentidos, por eso estaba allí, y llegará por casualidad o no ahora sí que podía percibir ese hedor. El inconfundible olor a sufrimiento y sangre.

    SINOPSIS: Año 2058. Una nave industrial se alza en el atardecer de una tarde de Verano. Una figura osura cruza bajo el umbral de una farola que parpadea, intentando revivir. La figura llega dispuesta a afrontar su... ¿destino? << ¿Donde esta S.42?>> se repite una y otra vez en su cabeza. <<Haz todo lo que sea necesario>>.

    De vuelta al presente, Samantha sigue con su adorado ritual. Arta, intenta evadirse de un mundo que se ha resignado frente a la pérdida de lo más importante para la vida. La libertad. Se trata de un pequeño fragmento de una historia mas larga en la que estoy trabajando. Si te gustan las palabras y los mundos interiores de las pequeñas cosas, creo que esta es tu novela y espero que te guste. Seguiré colgando cosas, avanzando junto a Samantha y su historia. Cualquier critica, comentario, valoración o sugerencia acerca de la historia es bienvenida y seguro de gran ayuda. Espero que disfruten del mundo que estoy creando y lleguen a amar a este personaje por lo menos la mitad de lo que estoy empezando a amarlo yo. Muchas gracias de antemano y sobretodo: disfruten!!!

    Acelera y sonrie.

    Año 2250. Samantha se despierta de nuevo. Hoy es Domingo. Los Domingos son buenos dias. Y hoy Samantha esta ilusionada. Es su octavo cumpleaños. (Capitulo II). Se trata de un relato en desarrollo. Pueden encontrar la primera parte en mi perfil! Muchas gracias de antemano! Cualquier comentario o consejo seria de gran ayuda y estoy abierto a discutir todo tipo de ideas.

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Escribo en prosa, en verso, o una mezcla de las dos. Escribo para desahogarme, escupo sobre todos mis demonios y los de los demás. Mi mayor proyecto es una novela de ciencia ficción , aunque también tengo en el horno una “colección” de relatos cortos. También me encanta el terror, el drama, la historia y todo lo que te anime a pensar y explorar tus propios límites. Aprender, en general, es algo que me fascina. Y hacerlo leyendo me parece vital para cuidar el alma. Si te gustaran mis escritos, mis versos, o los primeros capítulos de “Crónicas de una Caída” , o no, no olvides comentar lo que te haya parecido y calificar, es siempre una buena noticia saber que piensan mis lectores. De todo se aprende! Un saludo!

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