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8 min
UNA PAREJA DE TÍMIDOS
Reales |
23.12.18
  • 4
  • 13
  • 811
Sinopsis

Encuentro entre dos personas tímidas que yo presencié en una ocasión. Espero que guste a los lectores.

Gloria Arrimadas que era una mujer morena de cabello corto;  alta y corpulenta, la cual trabajaba en una Gestora había quedado quedado por teléfono con un amigo de su prima al que apenas conocía llamado Esteban para salir aquel domingo por la tarde.

Sin embargo Gloria mientras iba a la cita no podía evitar de sentir que sus piernas flaqueaban, que sus manos sudaban copiosamente, a la vez que en su estómago parecía que revoloteaban excitadas mariposas; y todo ello le producía una angustia indescriptible. Ahora se arrepentía de haber aceptado aquella maldita invitación del amigo de su prima. ¿Qué podría decir ella a aquel hombre? Quizás no le saliesen las palabras y el tal  Esteban la tomaría por una tonta; hasta fuera posible que se riese de ella y eso no lo podría soportar. ¡Mejor hubiese sido no haber salido de casa! - pensó-. Esta misma sensación de fracaso social, de inseguridad ante un desconocido la mortificaba cada vez que tenía que hablar en público como a los socios de su empresa.

Claro que la timidez de Gloria no existiría si no sufriese una baja autoestima; pues la joven sólo pensaba en sus errores, en sus defectos y no se fijaba en sus cualidades. Era como si viese la botella medio vacía de su persona; y siempre creía que los demás eran mejores que ella.

Cuando Gloria llegó por fin a su destino que era la entrada de un Hotel de la ciudad  donde la esperaba Esteban que era un sujeto tan alto como ella, ambos se saludaron con un débil apretón de manos sin que la chica se atreviese a levantar la vista del bolso que llevaba en bandolera.

Seguidamente Esteban la invitó a tomar una copa en un bonito bar en el que había un señor tocando en un piano música melódica.

Poco antes de llegar a dicho sitio Gloria se percató que su acompañante le hablaba con gran naturalidad; era como si la conociese desde siempre.

Una vez dentro del local y haberse acomodado en torno a una mesita frante a una gin-tónic, Esteban para romper el duri hielo que había entre los dos le preguntó si le gustaba su trabajo.

- Sí - respondió escuétamente Gloria con un hilo de voz que a duras penas se la oyó.

- Oye, cuando tu prima nos presentó en aquella fiesta, no me di cuenta de lo bonitos que son tus ojos - la lisonjeó él.

Enseguida la mujer se ruborizó en grado sumo, y miró de soslayo a un lado y a otro como si fuese el centro de atención de los otros clientes que habían allí. Deseaba salir corriendo de aquel lugar, pero si lo hacía se iba a arrepentir de aquella absurda decisión durante meses y meses.

-Tú eres una persona tímida ¿verdad? - le dijo Esteban al advertir su tensa postura.

- Sí. Mucho. No lo puedo remediar. admitió ella.

- Pues ya somos dos.

- ¡¿Tú?! No puede ser.

- Sí. No lo parece ¿eh? Es que finjo que soy más desenvuelto. Y trato de sobreponerme, aunque me cuesta una barbaridad. Es como si nadase contracorriente en las aguas turbulentas de mis emociones - confesó Esteban-. Este dominio de la inseguridad se adquiere poco a poco arriesgándose en conocer a la gente, hasta que se coge el hábito. Pero también ayuda a ello hacer ejercicios de Relajación al tiempo que te imaginas que te ves con la persona que te intimida, y te vas sintiendo más y más segura de ti misma. Asimismo es recomendable que practiques algún deporte y alguna actividad que te llene como por ejemplo la pintura o la escultura, porque no todo consiste en la vida en comer, trabajar y dormir.

-¿Y así crees que se deja de ser tímido? - inquirió Gloria.

- No del todo, pero al menos se puede arrinconar la timidez en el fondo de tu conciencia sin permitir que ella te domine a ti - respondió él-. Piensa que muchos intelectuales, sobre todo actores de teatro si se dedican a su Arte en parte es para compensarse de este nefasto sentimiento que a ellos les abruma. Los actores necesitan el aplauso del público para alimentar su frágil amor propio que muchos lo confunden con su ego. De hecho, de una manera o de otra todos tratamos de erigirnos sobre nuestras cenizas; de sacar fuerzas de la flaqueza para poder vivir con dignidad. Eso de que mucha gente se apoltrone en su inseguridad porque uno es así y ya está es una solemne necedad porque entonces nadie evolucionaría nada y todo iría a peor.

- Ya... ya... ¿Y tú qué? - quiso saber Gloria que precisaba sentirse identificada con aquel tipo para notar que no estaba tan sola en medio de la sociedad, puesto que muchas veces la amistad o el amor  con otro ser humano se fundamenta en compartir un mismo estilo de vida sea bueno o malo.

- ¿Yo? - expresó Esteban con una media sonrisa-. A mi también me temblaban las piernas cuando estaba ante una bella mujer. Se me secaba la boca, y mi mente se quedaba en blanco y no acertaba a decir más que tonterías; cosas sin ninguna gracia.

- Ya sé lo que es eso.

- He perdido muchas buenas oportunidades con las mujeres por culpa de mi timidez, porque ellas siempre han preferido al sujeto atrevido, desvergonzado y chistoso. Pero también  se me han escapado oportunidades de trabajo. En las entrevistas de algunas empresas que exigían personal decidido para tratar con los clientes, yo no brillaba; me faltaba tener la suficiente convicción conmigo mismo. Por eso que te cuento he sufrido mucha soledad e incomprensión por parte de los demás.

- ¿Incomprensión?

- Sí. No te voy a engañar. En este mundo tan competitivo la gente es cruel, despiadada, e ingrata...

- ¿No te parece que exageras un poco? También hay personas buenas, comprensivas - replicó ella.

- Por supuesto que las hay. Pero vamos a ver. ¿Por qué a la madre Teresa de Calcuta la han hecho santa y está en los altares? Porque esta mujer sobresale del ambiente en general que es egoísta e insolidario como él solo. Si todo el mundo fuera generoso y comprensivo dicha santa pasaría desapercibida, y el cielo estaría tan lleno de gente como el  METRO a una hora punta - dijo Esteban con ironía-. Por tanto si quienes te rodean te ven vacilante, inseguro de ti mismo aún te pisan más. Te tratan de blandengue, o de tonto para así darse ellos autobombo a tu costa. Sólo se interesan por ti si padeces una enfermedad física, porque para una mayoría eso de la mente es algo etéreo, inexistente, a menos que uno sea un loco peligroso. Pero te confesaré que yo me dicidí a ir a un psiquiatra para solventar mi problema de la timidez, y éste tras hacerme un exámen con las cartas Rochard en las que habían unas manchas y yo tenía que ver cosas, animales, etc en ellas este psiquiatra diagnosticó que mi timidez me prediponía hacia una depresión. Por eso hay que luchar sin descanso para ser autosuficiente y que el fantasma del miedo a la gente no nos atrape porque hay que defenderse de los listillos de turno. Y cuando te topes con alguien presuntuoso y fanfarrón no le hagas ningún caso, porque esta actitud no es más que una máscara que lo único que esconde es pura miseria e ignorancia. No olvides eso.

- ¿Y el trabajo? ¿Cómo te va?

- ¡Oh!  Ahora estoy en una Editorial ; me han hecho un contrato fijo, y me va bien.

- Me alegro.

- Verás. La timidez es una pequeña neurosis que si bien tiene una predisposición genética, también esta se dispara por una mala educación familiar.

- ¿Familiar? - se extrañó Gloria.

- Claro. Igual puede ser por tener unos padres sobreprotectores; que no te dejen tocar de pies en el suelo, o por el contrario por unos progenitores que pasen de ti; que te subvaloren. Esto último ha ocurrido mucho en los pueblos rurales. Y justamente en este país han prevalecido los dos extremos.

Esteban hizo una pausa para beber de su copa y posteriormente dijo:

- Bueno. Ya está bien de hablar de este tema. ¿Vamos el próximo sábado al cine?

- Sí.

Y la pareja abandonó el local para dirigirse a sus respectivos hogares.

En el entretanto Gloria pensó que ella no era ningún bicho raro, ni ninguna mujer antipática como mucha gente le había hecho creer.

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Comentarios
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  • Me encanta como escribís, este relato esta muy enriquecido. Me enamoran las personas tímidas porque es dulce cuando logras ganar su confianza, es como guardar su personalidad como un secreto. Muy lindo, espero la segunda cita
    Algunas veces la percepción que tenemos de nosotros mismos nos impide relacionarnos con los demás.Un diálogo sencillo con otra persona ,nos permite descubrir que hay mucha gente padeciendo por las mismas causa,"la timidez". Saludos.
    que buen y esperanzador relato. gracias
    Me gustó el texto! Estoy de acuerdo con lo de las máscaras... la del tímido y la del presuntuoso. Un saludo!
    La timidez, que no siempre va unida a una baja autoestima, es una de las cualidades más enternecedoras y atractivas de un ser humano, aunq. depende con quién te topes. Tb. me gusta ese lado de superación personal del protagonista. No hay nada más natural que el sonrojamiento de un tímido ante una merecida adulación, ahí, al que tiende a ruborizarse, apenas puede disimular. En tu relato te quedas con un aura de ese Amor que todo lo impregna y, sobre todo, de esperanza. gracias,kf
    Hola Paco. Buena exposición de la timidez y de lo perniciosa que pueda ser en la vida de los que la padecen. Por el título, pensé que te referías a ti y a mí. Saludos
    Buena historia con la que me siento identificado.
    Un buen relato, con diálogos trabajados, y un trasfondo filosófico con un amable y feliz desenlace. Feliz Navidad, Francesc.
    Buen dialogo amigo Francecs, la timidez da para unos cuántos relatos. Éste te quedó muy bien. Abrazos y felices Fiestas... :)
    Me ha encantado*
  • Un retrato de un grupo socia determinado en una celebración nupcial.

    Un análisis sobre esta estupenda obra literaria, que ha pasado desapercibida en su segundo centenario de su publicación, menos en las Bibliotecas públicas que es más sustanciosa de lo que cabe imaginar.

    Aunque este relato está en la sección TERROR, se debería de encuadrar en FANTASÍA o MISTERIO. Pues en él no hay ningún párrafo gore, o morboso. Un hombre va de vacaciones a un pueblo de la Costa y tiene una insólita experiencia.

    Una mirada sobre un instinto inconfesable del ser humano.

    Una mujer joven se encuentra ante un problema, y en una escursión que hace a un rústico pueblo vive una singular experiencia en relación con el mismo que ella ignoraba.

    Una hombre al que no le gusta el fútbol tiene que ganarse el aprecio de su hijo que es todo lo contrario.

    Es un enfoque visto de cerca sobre la máxima de "El amor al prójimo".

    El encuentro de un poeta profesional con una aficionada a este género literario le hará replantearse su vida privada.

    La evidencia de un aspecto misterioso de la vida, y la reflexión sobre el mismo.

    Las desventuras de un aspirante a conquistador de una mujer soñada.

He realizado estudios de psicologgía profunda y metapsíquica:; he publicado relastod en algunas revistas; y hace años que colboro y llevo tertulias literarias.

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