cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

2 min
Una realidad
Reales |
31.01.18
  • 5
  • 1
  • 763
Sinopsis

La distancia que nos separa, los sueños rotos y las metas mal logradas.

He pasado las últimas tres horas caminando con el sol en la espada, los 35 grados no han hecho de mi mañana una muy agradable que digamos y ciertamente todo parece ser improductivo nuevamente. Tomo un poco de agua, a pesar de que la botella ya esta caliente y el agua fresca desapareció hace una hora ya. Me siento debajo de un enorme árbol y con los ojos cerrados dejo escapar un suspiro de desesperación. 

Empiezo a pensar en tí, en todas las cosas que hemos vivido para llegar hasta aquí y las lágrimas se acumulan en mis parpados sellados. Intento resistir, respirando para sacar el nudo de mi garganta y tratar de secar las lágrimas que empiezan a escaparse a mis mejillas. La desesperación me ataca, me acecha el recuerdo de la injusticia a la que estamos sometidos. Yo te prometí dar lo mejor  de mí, pero ahora es evidente que no fue suficiente. Tu lo dejaste todo voluntariamente, pero no dejo de pensar que si no fuera por mí, quizás tu vida tendría otro rumbo. 

Pensar en lo que todo pudo ser es una tortura, pero es inevitable. Es esa la maldad a la que nos sometemos mutuamente, la de soñar con lo que podíamos alcanzar, con lo que no pudo ser. Aunque todo eso fue nuestra decisión, no dejo de pensar nunca que nos quitaron la vida y no nos dimos cuenta. Estas mañanas tan largas me hacen pensar que mis metas desaparecieron, me fueron hurtadas, las ilusiones me fueron robadas, mi sueños fueron asesinados. 

Quisiera ser positivo pero esta mañana no me ayuda para nada. Comienzo a llorar sin control, pero evitando ser visto, a pesar, de que no hay nadie alrededor. Me libero aquí lejos de tí, para no preocuparte más de lo que ya estas. Con la desesperanza en la mano, me levanto para entregarla en otro local, con la esperanza de que esta vez si sea la indicada, espero no ser rechazado nuevamente, no quedar en el espacio esperando la respuesta que nunca llega, quizás sea tiempo de que tengamos una buena noticia, ciertamente, tu te la mereces. 

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • 47
  • 4.57
  • 115

Soy un jovén de 25 años con ganas de compartir las cosas que se me van ocurriendo.

Tienda

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta