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31 min
UNA VOLUNTAD SIN FIN (capitulos del 5 al 12)
Drama |
08.07.18
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Sinopsis

Un gran asesinato invade a una de las familias del pueblo de Ollil. Una de las personas de esa familia se entera de todo cuando era muy pequeña y a partir de ahí, su vida gira en torno al asesinato. Lo que menos se esperaba esta familia era que teniendo los ojos muy abiertos sus vidas iban a cambiar por completo sin saber si lo haría para bien o para mal. También hay que tener en cuenta que la enemistad cobra un papel importante en toda esta historia. Inés y Carmina nos abren las puertas de su vida y nos invitan a sumergirnos en ella, a sentir como ellas y a llorar con ellas.

CAPITULO 5

LA VERDADERA HISTORIA

 

Ya había anochecido .Eran las nueve y media de la noche y las estrellas ya habían tomado su posición en el cielo.

Ya era hora de que Inés se fuera a la cama a dormir. La niña estaba tumbada en su sofá favorito y al ver que en el reloj digital que eran las nueve y media pasadas, se levantó de un salto y fue corriendo a avisar a su abuela Carmina.

-           ¡Abuela! ¡Abuela!- gritaba Inés mientras corría por los pasillos de su casa.

-          Dime Inés, ¿te ocurre algo?- preguntó preocupa Carmina.

-          ¡No! Por supuesto que no, es que ya son más de las nueve y media y es mi hora de acostarme

-          ¡Oh! Tienes razón, ya se me había olvidado, menos mal que te tengo a ti.- respondió Carmina con una sonrisa

A Inés no le gustaba irse a dormir, lo único por lo que tenía ilusión de gritarlo a los cuatro vientos era debido a que le gustaba que su abuela le dijera que era responsable.

Eran las diez en punto de la noche e Inés ya estaba  en la cama. Carmina arropó a su adorada nieta con una sábana para que no pasara frío y le dio un beso en la frente. La abuela de Inés ya estaba casi en la puerta para marcharse cuando de repente la muchacha preguntó:

-          ¿Yo no tengo mama ni papa?

Carmina no supo que contestar, la miro fijamente a los ojos y vio a una niña triste con un hueco vacío en su corazón.

-          Cariño, por supuesto que tienes padres pero…no…no viven con nosotras.- respondió finalmente la abuela Carmina.

-          ¿Y entonces dónde  viven?

-          Viven en tu corazón y en el mío e incluso en el de Cloe y Cleo.  Digamos que viven en los corazones de las personas que los quieren.

-          Abuela,  yo creo que ya soy lo bastante lista para entender lo que le paso  a mis padres y…me preguntaba si…si puedes contármelo por favor.

-          No tengo duda de que eres una niña my inteligente y que entenderás lo que sucedió. ¿Estás segura de que quieres saberlo?

-          Si, por favor- dijo Inés con miedo.

-          De acuerdo pero tienes que prestar mucha atención.

Cleo y Cloe estaban detrás de la puerta escuchando con sumo detalle, mientras se decían la una a la  otra:

-          ¿Se lo va a decir?

-          Sí, creo que sí.

Eran las 22:00 y la verdadera historia de los padres de Inés iba a empezar.

-          Verás, pequeña Inés, todo sucedió un miércoles  lluvioso donde las nubes tapaban el sol. Lo recuerdo perfectamente. Vuestro padre se alisto en la guerra que hubo en el país. Pasaron varios años y… no volvió vivo. Llamaron a tu madre, mi hija, y le comunicaron la triste y dolorosa noticia. Vuestra madre al oírla soltó el teléfono y salió corriendo de esta casa. Ese día, llevaba puesto unos pantalones negros y una camiseta blanca y tú tirabas de ella porque tenías mucha hambre. Eras tan pequeña y tan mona y tu madre te quería tanto que aún no  soy capaz de asimilar que pudiera hacer lo que hizo. Nadie, ni siquiera yo sabía hacía donde se dirigía. Me senté en el sofá junto a ti y de repente, pasada una hora más o menos sonó el teléfono. Al cogerlo me comunicaron que….que mi hija…había…fallecido.- dijo final mente Carmina con los ojos llenos de lágrimas.

-          ¿Y cómo murió mi mama?-preguntó asustada Inés.

Carmina la abrazó, la dio un beso en la mejilla y tragó saliva. Estaba siendo un momento muy doloroso para ella pero consiguió seguir con su explicación en el fondo sabía que decía terminar con su explicación.

-          Me comunicaron que había sido asesinada pero nunca se ha sabido quien es el culpable. Tu madre, según me dijeron, se fue a la parada del autobús, supongo que sentarse y descansar, y de repente,  una persona que nadie vio y del que a día de hoy no se sabe nada, la disparó y cayó tendida al suelo. Llamaron a la policía y llegó una ambulancia pero nada se pudo hacer con su vida, no sobrevivió. La enterraron dos días después de lo sucedido en el cementerio al que vamos a veces,  ¿te acuerdas de él?- preguntó la abuela con apenas un hilo de voz, no podía hablar más, las lagrimas que se derramaban por su mejilla se lo impedían.

-          Claro que me acuerdo. ¿Entonces esa tumba a la que vamos los domingos y dejamos flores es mi madre?

-          Si, pequeña, si. En cuanto al cuerpo de tu padre, por desgracia, nunca lo llegaron a encontrar por los desastrosos escombros que había dejado la guerra.

-          Pero abuela… ¿del asesino de mama no se sabe nada de nada?-preguntó la niña con otro hilillo de voz.

-          No, del asesino no. Pasado el tiempo se cerró el caso por falta de pruebas y… bueno… todos los que conocíamos a tus padres se nos quedo el corazón con una herida incurable.

-          Abuela, ¿te puedo decir algo?

-          Por supuesto cariño puedes contar conmigo para lo que quieras.

-          Te prometo que cuando me haga mayor seré policía y arrestaré al hombre que hizo esta cosa tan mala y horrible que me acabas de contar-dijo Inés mirando directamente a los ojos de su abuela, por la cual, sentía pasión.

-          ¿Me lo prometes?- preguntó la abuela

-          Te lo prometo- dijo muy segura de sí misma Inés.

Un abrazo enorme y unas cuantas lagrimas más dieron por terminada la conversación y Carmina, tras darle el beso de buenas noches a su nieta, abandonó la habitación de la niña y se reunió con Cleo y Cloe que estaban hechas un paño de lágrimas porque lo habían visto todo.

-          Bueno… ya se lo has contado - dijo Cleo.

-          E s una gran niña, seguro que lo ha entendido, has hecho lo que tenias que hacer  - dijo Cloe tranquilizando a Carmina.

-          Estoy segura de ello.-contestó Carmina. Y además estoy convencida de que Inés cumplirá su promesa y todos podremos descansar de una vez.

20   AÑOS DESPUÉS… INÉS YA ES MUJER.

CAPITULO 6

LA NUEVA VIDA

Nos encontramos a 3 de agosto del año 2000 junto a la mejor comisaria de Santa Mónica en Los Ángeles.

 En esta comisaría trabajan seis personas. Pablo, Eric, Laura, Sonia y Jorge son cinco de los mejores policías de EEUU, el sexto y más importante se llama Inés, nuestra pequeña niña que ya es mujer.

Estoy viendo que estáis un poco desconcertados y os noto un poco perdidos asique me ofrezco a contaros todo lo necesario para que entendáis esta situación en la que se ve envuelta Inés y sus nuevos amigos.

Empezare contándoos quien es cada uno de los nombres mencionados anteriormente.

PABLO

Lo llaman “El conquistador” ya que es un chico pintoresco, de pelo  moreno y tiene unos ojos verdes esmeralda y una mirada tan impactante que no hay mujer que se le resista pero en estos momentos tiene novia, su nombre es Sonia y es  la mejor amiga de Inés.

Para Inés, a pesar de ser un poco engreído a veces, es una buena persona.

SONIA

La llaman “La listilla” ya que siempre tiene algún plan cuando se  necesita, cosa que comparte con Inés. Las dos se llevan genial, son amigas inseparables. Sonia es una chica tremendamente atractiva con un don para la moda, tiene el pelo negro y unos grandes ojos marrones.

Para Inés es como una hermana.

ERIC

Eric es un prodigio de la informática y siempre, siempre, siempre tiene respuesta a todo  lo que le preguntes. Tiene un pelo tan rubio  que cuando se pone al sol no para de soltar destellos dorados y por eso en la comisaria todos le llaman “Rubiales”. Sus ojos son de un color muy raro, un azul oscuro con puntos grisáceos es la definición correcta, creo.

Para Inés es una persona en la que poder confiar.

LAURA

Laura, “La valiente”. Es la primera persona que saca el arma y lidera el grupo en cualquier situación ya que no le tiene miedo a nada ni a nadie y en más de una ocasión les ha dado grandes sustos pero aun así todos, sin excepción, sienten gran admiración por ella. Aunque es dura de roer, cuando se ablanda es un trocito de pan y quiere a su novio Jorge  con todo su corazón.

Para Inés es un ejemplo a seguir.

JORGE

Es la persona más graciosa del grupo y el más tierno con diferencia por ello se apoda “El meloso parlanchín”.  Tiene el pelo negro como el carbón y sus ojos son de un azul cielo muy potente. Quiere mucho a su novia Laura y al resto del grupo al que llama: “La gran familia” porque según dice siempre pasa más tiempo con ellos que en su propia casa.

Para Inés es su pañuelo de lágrimas y la única persona que consigue sacarle grandes sonrisas  en sus momentos más amargos.

Todos ellos se llevan extremadamente bien. Se ayudan siempre pase lo que pase. Tienen un lema y una placa que lo refleja para que no se les olvide cuando haya alguna pequeña discusión en la pared del fondo del despacho: “Uno para todos y todos para una SIEMPRE”.

Pasan todo el día juntos  y sobre las ocho de la tarde más o menos, bueno casi siempre más, cuando ya no hay trabajo que hacer, cada uno se va a su añorada casa.

Inés sigue viviendo con su querida abuela y sus dos criadas en la misma casa que hace dos décadas. Inés se desvive por Carmina, Cleo y Cloe y todas las noches al acostarse se acuerda palabra por palabra de la gran promesa que hizo cuando tenía tan solo seis años.

CAPITULO 7

POR LAS TARDES

 

Aquel día se había levantado con una mañana un tanto fea. Hacía mucho bochorno a la vez que un viento fresco llenaba de frío el pueblo. La verdad es que no se estaba del todo agusto, podías estar comiéndote un helado con el calor  que hacía y al mismo tiempo  una ráfaga de aire fresco te congelaba de pies a cabeza haciendo que el helado se resbalara con destino al suelo.

A medida que pasaban las horas pasaba el mal tiempo que rodeaba el pueblo y sus habitantes. El reloj de la torre de la plaza marcaba las 19:55 e Inés y sus amigos ya estaban recogiendo para marcharse a casa, ese día no había mucho trabajo. Inés estaba guardando papeles junto a sus amigas Sonia y Laura. Las tres amigas hablaban del nuevo caso,  en el cuál, el culpable ya estaba cumpliendo condena en la cárcel.

La comisaría estaba colocada de forma que las mesas de Sonia, Laura e Inés se encontraban en la derecha y las mesas de Pablo, Jorge y Eric se hallaban a la izquierda.

Cuando todos habían dejado sus mesas limpias se dirigieron a la puerta de salida y se despidieron.

 Inés fue a casa acompañada  por Laura que tenía su casa enfrente de la suya. La casa de Sonia se encontraba un poco más alejada justo en la calle perpendicular a la de Inés y Laura. Todas las mañanas se unían en el cruce que conecta ambas calles y se iban juntas al trabajo.

Pasado quince minutos, que fue el tiempo que tardaron Laura e Inés desde la comisaría a sus casas, se despidieron con dos besos y cada una entro en su estancia.

-Hola abuela-gritó Inés al entran en su hogar.

-Hola cariño- contestó una voz sentada en el sofá.

Era la abuela de Inés, Carmina, que estaba viendo su serie favorita en la televisión del salón.

-¿Qué tal te ha ido hoy?-preguntó Carmina.

-No me puedo quejar,  hemos atrapado a otro impostor y ahora debe estar entre rejas-dijo la muchacha dirigiéndose a su habitación.

-Me alegro por ti y por los chicos. ¡¡Aaaaah,casi se me olvida!!- chillo la abuela pegando un  brinco para levantarse de ese sofá tan blandito y cómodo en el que estaba sentada.

-¿Qué?- preguntó medio asustada, medio interesada su nieta Inés.

- Te he preparado unos palitos de cangrejo junto con acelgas para que cenes y tienes un vaso de leche con miel  junto a los platos para que esta noche duermas bien.

- Ay abuela eres un sol, muchas gracias, iré ahora mismo, tengo un  hambre tremendo-dijo Inés sintiendo como sus tripas rugían.

-Otra cosa Inés, Cleo y Cloe están en el baño, creo que Cloe esta dentro y que Cleo está esperándola pero no me hagas mucho caso.

-Gracias por la información abuela. 

-De nada, y ahora a comer que tienes hambre- dijo la abuela mirando a Inés.

Inés se dirigió a su habitación donde se podía encontrar la mesa en la que trabaja. Había un ordenador, una impresora, dos calendarios y algunas cosas más. Dejo la pesada mochila que sostenía su hombro encima de la silla. Sacó unos papeles y se puso a leerlos cuando…

-¿No te ibas a cenar?-sugirió  una voz a sus espaldas.

Inés se dio un susto de muerte que por poco se pone a gritar: << ¡Socorro, socorro!>>.

-Si abuela, ya voy-dijo respirando un poco agitada aún.

-¿Qué estás leyendo? Te noto un poco alterada-pregunto Carmina

-Una cosa de mama-contesto Inés restándole importancia.

-¿De mama?-dijo Carmina que después de la reacción de su nieta no quería perder detalle.

-Abuela de verdad eres una cotilla…Hay que explicártelo todo- dijo sonriendo Inés que aunque en esta ocasión no se había enfadado, solía molestarse un poco cuando su abuela se ponía así de preguntona- Cuando tenía seis años y me contaste la historia del asesinato de mi madre decidí apuntarla detalle por detalle  para cuando llegara el momento poder recordarla y trabajar en ella.

-Yo seré un poquito cotilla pero tú eres una cabezota cariño, nunca pensé que una cabeza tan pequeña podía hacer esto, estoy asombrada y me alegro de corazón que estés cumpliendo tu promesa pero ahora es hora de cenar, ya trabajaras mañana.

-Abuela esto es muy importante para mí, ¿acaso no lo entiendes?, quiero averiguarlo todo cuanto antes- gritó con furia Inés.

-Te entiendo perfectamente pero te pongas como te pongas  ya es tarde y tienes una cara de cansancio que no puedes con ella asique se acabo el trabajo por  hoy Inés.

-Ti…tienes razón, siento mucho ponerme así abuela pero siento unos nervios tremendos cada vez que mi cabeza piensa en el caso de mama.

-Tranquila pequeña, no pasa nada, tienes ganas de saber cosas de tu  pasado y lo comprendo porque piensa que las mismas  sensaciones que tienes tú, las he experimentado yo mucho antes pero para poder sacar cosas en claro la primera  persona que tienes  que estar bien eres tú. Ahora, por favor, ve a la cocina que allí te están esperando Cleo y Cloe.

-Gracias abuela, no sé qué haría sin ti- dijo Inés tras darle un beso en la mejilla a su abuela y disponiéndose para ir a la cocina.

Carmina miraba como su nieta por fin iba a cenar, a pesar de la tranquilidad que aparentaba tener en las conversaciones con ella,  la entendía perfectamente, era sangre de su sangre y se parecía mucho a ella.

Sin poder desprenderse de su curiosidad, cogió los papeles que Inés había dejado sobre la cama hacia escasamente unos minutos y los dejó colocados sobre el escritorio tras echarles un rápido vistazo y tras dar un fuerte suspiro salió de la habitación.

 

CAPITULO 8

SEIS MANOS VALEN MÁS QUE DOS

 

-¡Ja, ja, ja!, muy bueno – dijo riéndose a carcajadas una voz de mujer.

-Gracias, ese chiste es uno de los muchos que se me y si te ha parecido bueno no se qué vas a pensar de los demás –respondió otra mujer.

Parecían ser Laura y Sonia. Laura le estaba contando chistes a Sonia, es una de las mejores personas que conoce contando chistes y era incapaz de resistirse  cuando abría la boca.

Las dos amigas se dirigían a  sus despachos muertas de la risa. Al llegar a la enorme habitación, se encontraron por un lado a Eric, Pablo y Jorge trabajando en el anterior caso para atar algunos cabos sueltos y por el otro a Inés que estaba muy concentrada en unos papeles  que tenía encima de la mesa que misteriosamente estaba limpia para lo tremendamente desastrosa que es Inés con los papeles, normalmente tiene montones enormes que solo ella conoce de principio a fin. Esto llamo la atención de las dos chicas y no tardaron en acercarse a la mesa de su amiga.

-          ¿En que estas trabajando Inés?- preguntó Sonia con mucha curiosidad.

-          ¿Es un caso nuevo? – se apresuro Laura sin dejarla contestar.

-          Pues si es un nuevo caso, engloba muy pocos papeles para tus costumbres…- afirmó rápidamente Sonia nuevamente sin dejar contestar a Inés.

-          No, no es nada de eso. Es…bueno es difícil de explicar. Desde luego chicas cada vez os parecéis más a mi abuela-dijo riéndose Inés-Sois tremendamente cotillas.

-          Tranquila maja nos lo puedes contar tenemos tiempo- dijo Laura que tras las palabras de su amiga sentía el triple de curiosidad.

-          De acuerdo, os lo voy a contar porque  si no se que no me vais a dejar en paz.- dijo mirando a las dos moscas cojoneras de sus amigas- ¿Os acordáis de esa historia que os conté hace tiempo sobre mi madre?

-          Si –respondieron  Laura y Sonia a la vez.

-          Pues… la verdad…es que ahora que tenía un rato libre…estoy trabajando en él. –soltó finalmente Inés.

Las dos amigas tras esa respuesta se quedaron estupefactas.

-          ¿Y por qué no nos lo querías contar?

-          No se supongo que estoy un poco obsesionada con este caso y no quería molestaros con mis problemas.

-          No nos molestas, tonta, no digas eso, te entendemos y sabemos de sobra que es terrible para ti- dijo Laura.

Tras decir esto último Laura miró a Sonia y como si estuvieran conectando sus mentes e intercambiando pensamientos miraron fijamente a Inés a los ojos y dijo muy seriamente:

-          Inés, esto te lo digo de parte de las dos porque ya hemos hablado de este tema varias veces sin tu presencia. No nos gusta verte tan intranquila y desesperada, te entendemos de corazón y sabemos lo duro que está siendo esto para ti y, como buenas amigas que somos, creemos que nos toca a nosotras actuar por lo que nos ofrecemos a ayudarte a resolver el doloroso caso de tu pasado.

 

CAPITULO 9

UNO PARA TODOS Y TODOS PARA UNA

La gran sensación de alivio que había invadido su mente y su cuerpo, aún duraba y el silencio que de repente había aparecido entre las tres se prolongaba.

 Inés nunca  podía haber  imaginado que sus amigas se hubieran ofrecido para una cosa tan importante en su vida, sin duda, tenía las dos mejores compañeras y amigas del mundo entero.

Laura y Sonia se miraban entre ellas perplejas, no sabían lo que había ocurrido para que su amiga no se hubiese tirado a sus brazos como una loca y Sonia que es una impaciente en este tipo de situaciones no tardo en romper ese momento:

-          Inés, ¿qué te parece? Di algo, por dios. Si no quieres por la razón que sea, dínoslo y no te molestaremos.

-          ¿Pero estáis locas? ¡Por supuesto que quiero que me ayudéis!- dijo Inés rompiendo la burbuja en la que se encontraba sumergida y con los ojos llenos de lágrimas continuó – Sois geniales, no os podéis imaginar lo importante que es esto tanto para mí como para mi abuela, lo único que puedo deciros en este momento es gracias.

-          No nos lo agradezcas Inés porque para esto están las amigas.

Y tras decir estas últimas palabras, las tres sonrisas se sumergieron en un grandísimo abrazo. Este llego directamente al corazón de los chicos que hacía rato que las observaban y escuchaban con atención y sin pensarlo se  unieron a aquella ilusión y felicidad y dando vueltas en corro todos juntos gritaron: “Uno para todos y todos para una”.

 

CAPITULO 10

IMPOSIBLE

Cuando termino la hora de trabajar, Inés se dirigió a casa toda llena de alegría y no pudo evitar decirle a su abuela lo que había ocurrido.

En el momento que la mente de Carmina ya se había enterado de lo que había pasado, dio un fuerte abrazo a su nieta y dijo:

-          ¿Estás segura de que los chicos te van a ayudar?

-          Estoy completamente segura, abuela, porque además de ser unos grandes amigos son los mejores profesionales que conozco, y aunque todos sabemos lo difícil que es investigar con tan pocas pistas, cuando nos tenemos los unos a los otros el camino es mucho más fácil y el tiempo que cuesta llegar a la meta, que imagino que será bastante, se hace más ameno.

-          Mientras  que termine resuelto, no importan los días, meses o años que cueste, Inés. Hemos sufrido mucho ya para poder aguantar eso y más.

-          A lo mejor no tienes que esperar mucho abuela, nos conozco cuando estamos juntos y seguro que mañana ya tenemos algo.

-          Entonces vete a la cama que mañana será un día largo- se  despidió Carmina dándole un beso de buenas noche en la mejilla a su nieta.

Inés le devolvió el beso, se retiró de la cocina y fue dirección a su cuarto.

               

Eran casi las 8:00 de la mañana e Inés se tenía que ir a trabajar con sus nuevos ayudantes. Cuando terminó de recoger el vaso y los platos sucios del desayuno se despidió con un grito y se marchó hacía el trabajo.

-          ¡Inés!, ¡Inés!, ¡Inés!, espera- gritaron dos voces cuando la puerta estaba ya casi cerrada.

-          ¿Qué pasa chicas?-Preguntó agobiada Inés dando un portazo por el sobresalto.

Eran Laura y Sonia que esta vez en vez de esperarla en la esquina de siempre corrían como unas locas hasta donde se encontraba su amiga.

-           ¿Qué ocurre?-  preguntó de nuevo Inés que estaba asustada de las caras de cansancio que traían las dos.

-           ¡Tenemos una pista!- gritó Sonia con la respiración agitada después del carrerón que se habían pegado.

-          Sí  y puede ser clave en el caso de tu madre- prosiguió Sonia muy alterada también.

-          ¡Imposible!, ¿me estáis tomando el pelo?-preguntó enfadada Inés.

-          No, por supuesto que no, ayer cuando te fuiste de la comisaría nos reunimos todos y nos pusimos a pensar y después de un tiempo que se nos hizo interminable dando ideas e ideas dimos con algo y hemos estado toda la noche para poder conseguirlo.

-          ¿Con qué?- preguntó apurada Inés.

-           ¡Con la grabación de las cámaras de video que vigilan la parada del autobús!. Según tú, tu madre paro allí y tú no la has visto nunca.

-          ¿La habéis conseguido?- preguntó Inés con inquietud.

-          Sí pero no la hemos revisado, te estamos esperando para hacerlo- dijo Laura.

Las tres se miraron y sin decir una sola palabra más, fueron corriendo al departamento científico de la comisaría donde las esperaban Pablo y Jorge que al igual que sus dos amigas tenían unas ojeras tremendas. Inés observó la cantidad de vasos de café vacios amontonados al lado del ordenador y sintió una sensación  grandeza enorme pero no dijo nada. También se dio cuenta que faltaba Eric y no tardó en preguntar por él. Pablo respondió que le había surgido una emergencia y que se había ido corriendo del trabajo.

-          Bueno chicos… vamos que esto está casi listo- les cortó Jorge que al  no estar Eric tomo  el mando del ordenador.

-           Tienes razón, por favor pon el video- pidió Inés.

Jorge tras la suplica de Inés y tras asegurarse de que todos estaban muy atentos a la pantalla, pulso el botón y el video comenzó.

Los chicos estaban muy concentrados porque no querían perder detalle cuando de repente en el minuto 1:10 la pantalla se difumino impidiendo ver la imagen clara, solo se veían un borrón que continuo hasta  el minuto 2:20 donde nuevamente se veía el video con claridad.

Cuando los dos minutos y medio de video acabaron todos se miraron desconcertados, y Laura no pudo evitar preguntar:

-          ¿Alguno ha visto algo? Yo si os soy sincera no he visto nada, bueno nada excepto ese minuto en el que se supone que tu madre continua sentada en la parada del autobús pero que en realidad al no verse nada no sabemos si es cierto o no .¿ Es muy raro todo esto, no?

Si, respondieron todos a coro. Todos menos Inés que se quedo sin habla.

-          ¿Pue...puedes volver a ponerlo?- dijo balbuceando Inés.

-          Claro, las veces que necesites - contestó Jorge

Cuando volvió a terminar el video, todos que la miraban expectantes se dieron cuenta como le cambio la cara a un blanco pálido y ,asustado como los demás, Pablo agarrándola preguntó:

-          ¡Inés!, ¿Qué  pasa?. Reacciona que estamos muy asustados.

-          ¿Has visto algo?- dijeron Laura y Sonia y como seguía sin responder  se pusieron cada una en  una oreja y gritaron a la vez: “¡Ineeeeeeeees!”

-          ¿Algo que te resulte extraño?-prosiguió Jorge con  la  ronda de preguntas.

Inés los miro a los cuatro fijamente y finalmente  con los ojos llenos de agua y con voz temblorosa consiguió decir:

-          La mujer que está enterrada en la tumba a la que yo llevo flores… no…no…no…es mi madre.

 

CAPITULO 11

LA PISTA CLAVE

Tras el largo silencio que se había instalado en la sala tras la declaración de Inés  los cuatro rostros se miraban entre sí con cierto nerviosismo y todas y cada una de las miradas terminaron en Inés. Estaban muy interesados en como ella había llegado a esa conclusión cuando ninguno había visto más allá.

-          Inés perdona que te diga esto pero  tal vez lo hayas interpretado mal, ninguno hemos visto nada.- intervino Jorge

-          ¿Y si no es así? ¿y si ha visto algo?- dijo Sonia a la que el comentario de Jorge no le pareció muy apropiado.

-          Vamos a darla un voto de confianza como hemos hecho siempre- pidió Laura.

-          Gracias Laura… Os lo voy a explicar. Jorge vuelve a poner el video y estate atento para pararle cuando yo te diga.- respondió Inés más relajada que antes, ya parecía ella,  ya se había hecho cargo de la situación como siempre hacía.

Inés le pidió que tomara una imagen justo antes del borrón, que la hiciera pequeña y que la arrastrara hacia la esquina izquierda del escritorio y la dejara  ahí. Más tarde  le pidió que tomara otra justo  después del borrón y que hiciera justamente lo mismo que con la imagen anterior solo que esta vez la arrastrara hacia la derecha.

 Cuando Jorge lo hizo, le pidió que agrandara las imágenes e hiciera una comparativa de ambas. Jorge, el pobre, consiguió hacerlo y de repente Inés dándose cuenta de que lo que había visto antes era  cierto se giró y  les dijo a sus amigos:

-          ¡Mirad! ¿Lo veis?

-          ¿Qué se supone que debemos ver tan claro, Inés? – pregunto Sonia malhumorada porque no veía nada.

-           Pues que aquí en la primera foto-dijo Inés señalando la pantalla-sale mi madre vestida con pantalones negros y camisa blanca, tal y como me dijo mi abuela que iba vestida ese día pero en la segunda, la ropa que lleva es justo la contraria y si a eso le sumamos que las dos fotos están tomadas con una diferencia tan solo un minuto en el cual, como dice Laura, no se ve nada claro y es obvio que ni en tan poco tiempo  se ha podido cambiar de ropa ni tiene ningún sentido hacerlo pues…

¡Ay, chicos! La cabeza me va a mil por hora y ya no se qué pensar.

Todos estaban muy atentos a la explicación de Inés y sintieron en su propio pellejo la desesperación de su amiga cuando vieron como una lágrima de dolor no podía evitar escaparse y rodar por su mejilla. Estaba completamente desconcertada y lo peor de todo es que después de sus palabras los demás también lo estaban  y sin darse cuenta terminaron rodeando a Inés  en un grandísimo abrazo que les sirvió a todos para calmarse y pensarlo todo con claridad.

Sonia fue la primera que se recompuso y tratando de que la situación diera un giro completo dijo:

-          No podemos dejar que la pena nos bloquee, hemos resuelto muchos casos ya todos juntos. Lo que ahora mismo está claro es que la madre de Inés no fue asesinada en esa parada de autobús por eso yo creo que hay que enfocarlo hacía un secuestro y por ello hay que tener esperanzas de que siga viva y quitar esas caras de tristeza que tenemos ,mover el culo y encontrarla.

 

CAPITULO 12

LA EXPLICACIÓNA SU FAMILIA

Tras la inquietud e inestabilidad con la que Inés salió de la comisaría, llego a duras penas a su casa,  su cabeza no paraba de recordar las palabras que había dicho su gran amiga Sonia y en el fondo de su corazón una ilusión crecía lentamente pero también era consciente de que su abuela era mayor y de que tenía que tener cuidado con sus palabras porque bastante había sufrido durante todo este tiempo.

Recordaba que de pequeña cuando tenía miedo  e iba a la habitación de su abuela en plena noche siempre la encontraba abrazando una fotografía de su madre y que por la mañana siempre tenía los ojos hinchados de tanto llorar la noche anterior. La pequeña sabía que su abuela se había acostumbrado a vivir sin la presencia de su madre, al igual que ella, pero que  a raíz de lo que sucedió su vida no tenía el mismo sentido que antes y que una de las cosas que la había hecho seguir adelante fue la existencia de una nieta pequeña a la que miraba y veía reflejado en sus ojos sus ganas de vivir.

Secándose los ojos porque todos esos recuerdos la enternecían de una forma exagerada abrió la puerta y se encontró a su abuela en la cocina y a Cleo y a Cloe planchando en el salón.

 Carmina al girarse para recibirla se dio cuenta del estado en el que se encontraba su nieta y rápidamente la pregunto:

-          ¿Qué te pasa cielo?, ¿te encuentras bien?

-          ¡Cleo, Cloe! Dejar de planchar y sentaros en el sofá y nosotras abuela vamos al salón a sentarnos con ellas- pidió Inés dispuesta a contarlo todo- Necesito hablar con vosotras muy seriamente, quiero que me escuchéis en silencio.

-          Cuando ayer me viene de la comisaría, sin yo saberlo, los chicos se quedaron trabajando en el caso de mama y consiguieron la grabación de la parada del autobús en la que supuestamente mi madre había sido asesinada. Esta mañana han venido a buscarme y hemos ido todos a verla, bueno todos menos Eric que por lo visto había tenido un problema familiar o algo así. Era un video normal y corriente, un poco deteriorado pero normal, hasta que yo he visto algo muy extraño. Mi madre estaba ahí sentada, como tú me explicaste abuela, pero pasado un minuto en el que no se ve nada de nada hay otra señora muy parecida a mama ocupando su lugar.

-          No entiendo Inés, ¿qué quieres decir con todo esto?- preguntó atónita Carmina.

-          Mis amigos y yo hemos llegado a la conclusión tras muchos dolores de cabeza de que todo estaba planeado para secuestrar a mama, que a día de hoy puede seguir viva pero que no se sabe, asique hay que ser coherentes y tener las dos posibilidades siempre presentes-dijo apretando el hombro de su abuela con mucho cariño.

-          ¿ Sabéis como fue secuestrada o aún no?- dijo Cloe

-          Algo nos imaginamos. Hemos dividido el plan en tres fases: el secuestro de mama y el traslado a un lugar difícil de localizar; la colocación de otra mujer muy similar a mi madre en el lugar del supuesto asesinato y ; la eliminación del minuto de video  que falta. Y antes que sigáis con las mil preguntas que tendréis en la cabeza quiero que sepáis que ya no sé nada más, que todo lo que sepa os lo voy a contar y que necesito descansar porque hoy ha sido un día muy duro para mí.

Inés desde su habitación llamo a su abuela que desde que su nieta había abandonado el salón no se había movido ni había abierto la boca y Carmina fue hacía allí sin rechistar.

-          Abuela, quiero que sepas que eres un ejemplo a seguir para mi, ahora que ya he crecido me he dado cuenta de lo difícil que fue todo aquello para ti. Desde que se fue mama tú me has recibido con los brazos abiertos siempre que lo he necesitado y aunque no puedo evitar echarla de menos, siempre me he sentido protegida gracias a ti. Ahora cabe la posibilidad de que mama siga viva pero también nos tenemos que poner en la peor situación. Pase lo que pase, te necesito para poder seguir con esto. Te quiero y lo voy a hacer siempre- concluyó Inés que había sentido como las palabras salían de su boca sin pensar.

La abuela se echo a sus brazos y juntas se liberaron de la tensión acumulada durante tantos y tantos años y al fin consiguió decir:

-          Yo también te quiero con toda mi alma y siempre lo voy a hacer en los buenos y malos momentos.

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  • Un gran asesinato invade a una de las familias del pueblo de Ollil. Una de las personas de esa familia se entera de todo cuando era muy pequeña y a partir de ahí, su vida gira en torno al asesinato. Lo que menos se esperaba esta familia era que teniendo los ojos muy abiertos sus vidas iban a cambiar por completo sin saber si lo haría para bien o para mal. También hay que tener en cuenta que la enemistad cobra un papel importante en toda esta historia. Inés y Carmina nos abren las puertas de su vida y nos invitan a sumergirnos en ella, a sentir como ellas y a llorar con ellas.

    Un gran asesinato invade a una de las familias del pueblo de Ollil. Una de las personas de esa familia se entera de todo cuando era muy pequeña y a partir de ahí, su vida gira en torno al asesinato. Lo que menos se esperaba esta familia era que teniendo los ojos muy abiertos sus vidas iban a cambiar por completo sin saber si lo haría para bien o para mal. También hay que tener en cuenta que la enemistad cobra un papel importante en toda esta historia. Inés y Carmina nos abren las puertas de su vida y nos invitan a sumergirnos en ella, a sentir como ellas y a llorar con ellas.

    La forma de ver el mundo de otra manera, me pongo a pensar y encuentro como respuesta que ese final solo depende de nosotros mismos.

    Un gran asesinato invade a una de las familias del pueblo de Ollil. Una de las personas de esa familia se entera de todo cuando era muy pequeña y a partir de ahí, su vida gira en torno al asesinato. Lo que menos se esperaba esta familia era que teniendo los ojos muy abiertos sus vidas iban a cambiar por completo sin saber si lo haría para bien o para mal. También hay que tener en cuenta que la enemistad cobra un papel importante en toda esta historia. Inés y Carmina nos abren las puertas de su vida y nos invitan a sumergirnos en ella, a sentir como ellas y a llorar con ellas.

    La felicidad significa, alcanzar tus propias metas, tus propias intenciones, buscar la alegría y huir del dolor, romper el ego y superar esa barrera que nos impide ser felices. Cada cual posee su propio secreto de felicidad, pero hay que conocerse a uno mismo y saber qué es lo que se quiere, saber cual es la fuerza que nos da vida, la que nos hace enfrentarnos a las adversidades.

    ¿Acaso aquella palabra era lo contrario de destrucción, desgracia, pérdida y despedida?. Lo que sí sabía, es que hay personas que desean tenerla, pero otras luchan por destruirla. ¿Será porque tienen miedo? ¿Miedo de no ser los mejores? ¿De no tener lo que tienen otros?.

Tengo 15 años y estos son mis primeros relatos que comencé a escribir con 12 años

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