cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

7 min
VIDA DE PAPEL 1
Reales |
29.07.21
  • 5
  • 4
  • 405
Sinopsis

Hay quien confunde el pobre fisgonear con la sutil curiosidad.

Aquel soleado día por la mañana Natalia Ferrer que era una mujer de cabello castaño y ojos grandes del mismo color; que rondaba los cincuenta años de edad y dedicada a sus labores, al pasear junto a un Kiosco que había en la calle en la que vivía y en el que además de mostrar todo tipo de periódicos también había varias revistas llamadas del "Corazón" cada una de las cuales venían a decir lo mismo; pues era como si se hubiesen copiado los contenidos las unas a las otras. Mas en aquella ocasión todas ellas publicaban una tremenda y fatal noticia capaz de conmocionar a un público muy determinado.. ¿Era acaso el fallecimiento repentino de algún personaje relevante? ¿Se había producido un desastre natural de imprevisibles consecuencias? En modo alguno. Se trataba de que el idílico matrimonio del célebre cantante de melodías románticas Guillermo Santana con la no menos glamurosa y millonaria aristócrata madrileñade de rasgos orientales Belinda Duncán se había roto estrepitosamente porque al parecer ella había descubierto a su brillante marido de cuento de hadas en la cama de su mansión copulando desesperadamente nada más y nada menos ¿quién se lo iba a imaginar? con la joven asistenta de su esposa que era una mujer muy sexi de origen brasileño.

Así que cuando Natalia llegó a su casa al medio día se apresuró a encender el televisor para enterarse en directo sobre los pormenores de aquella "bomba" informativa. Y efectivamente en un canal especializado en estos temas que emitía un programa diario de cotilleo salió reflejada en una pantalla gigante para que la pudiese ver todo el mundo con un descarado exhibicionismo la apenada figura de Belinda Duncán, que con una afligida expresión en su rostro y con la respiración entrecortada apunto de estallar en un llanto contaba a la audienca su drama conyugal.

De súbito Natalia Ferrer aunque estaba cómodamente sentada en un sillón de su hogar y llevada por el rutilante morbo que le suscitaba aquel gran socavón sentimental que mostraba el aparato, y a la vez con la convicción que a los personajes famosos la vida también les da garrotazos como a cualquier ser mortal, por lo que se hacen más cercanos al espectador y éste se siente más identificado con ellos, nuestra protagonista con la imaginación se vio transportada al plató de aquel estudio televisivo para aconsejar como era debido a aquella mujer ultrajada en lo más íntimo de su ser, que a su juicio lo haría mejor que cualquiera de las periodistas que habían allí. y en consecuencia los pequeños y aburridos problemas domésticos que pudiera tener pasaron a un segundo plano.

"- Ante todo Belinda, deja que te diga que siento mucho este penoso bache afectivo por el que estás pasando - se imaginó Natalia que le decía a la aristócrata-. Pero tú no desfallezcas y sigue confiando en tus cualidades a pesar de sentirte herida en tu amor propio. Piensa que ante todo tú eres guapa, rica y famosa con toda una vida por delante, mientras que los hombres son en su mayoría unos niños grandes y caprichosos; capaces de hacer las peores canalladas sin pestañear.¡Así que a freir espárragos este Guillermo Santana! - expresó la dueña de la casa con una mueca despectiva.

- ¡Oh gracias, muchas gracias por tus palabras de consuelo! Y que bien sabes aconsejar - respondió Belinda agradecida.

- Sí, ya lo sé que aconsejo bien. Ya me lo decía mi papá - dijo ella hinchada de orgullo como un pavo real".

Pronto aquel ensueño de Natalia se volatilizó en el acto porque vino su marido Fermin que era un acreditado economista de una multinacional norteamericana, el cual tenía que dar una buena noticia a su media naranja, al tiempo que ella se dirigía a la cocina a preparar el almuerzo consistente en un plato de acelgas con papas hervidas y una hamburguesa a la plancha.

Resultaba que a Fermin en breve lo iban a ascender de categoría en la empresa; y lo harían socio de la misma. Por tanto él ganaría más dinero que nunca.

- Sí ya lo ves. Hoy en día las pequeñas y medianas empresas están destinadas a desaparecer, porque las grandes superficies así como la venta de productos on-line será lo que acapare el Mercado y éstas no podrán competir con ellas. Es aquello de que el pez grande se come al pez chico. Y tu querido padre ahora mismo con su pequeño negocio no tendría nada que hacer- dijo Fermin con una insolente altanería puesto que él se había considerado superior a su suegro y lo había catalogado de cretino.

- ¡Oye guapo! Con mi padre no te metas que él hizo lo que pudo en su época para salir adelante - le reprochó Natalia molesta.

Fermin que en el fondo temía contrariar a su pareja por su imprevisible temperamento colérico se limitó  a encogerse de hombros en señal de disculpa. Pues si bien él en la oficina tenía fama de ser un tipo demaiado exigente y hasta déspota con sus subordinados en cambio con Natalia cambiaba como un calcetín. Era un inofensivo cordero con escaso criterio propio y solía repetir como un eco las opiniones de la mujer por equivocadas que fuesen.

Entonces a Natalia a tenor del ascenso de su marido que le haría tener un mayor poder adquisitivo le dio la sensación de que ellos aunque de una manera más modesta, también  pertenecian a una onda elitista similar a la de los personajes famosos que salían en la televisión.

- Está muy bien esto de que te hagan socio y que te paguen un buen sueldazo - dijo Natalia ufana.

-¡Sí! El dinero es lo que en realidad mueve al mundo, y todo tiene un precio. Y quien piense lo contrario es que está en las nubes y no hará nada de provecho en la vida - repetía una y mil veces el economista.

- Sí. Somos prácticos, somos prácticos - puntualizó Natalia.

- ¡Prácticos, prácticos...! Como debe de ser - corroboró Fermin en su papel de eco.

- Ya verás la envidia que nos tendran los Castells

-Bueno, es que ellos no tienen madera de triunfadores.

Sin embargo a pesar de aquella relumbrante situación económica Natalia se aburría como una ostra. Ultimamente sufría de insomnio y tenía que tomar un tranquilizante si quería dormir plácidamente. En realidad aquel matrimonio vivía en una jaula de oro ya que entre ellos apenas tenían nada que decirse porque no sabían expresar muy bien ni lo que pensaban ni lo que sentían.A veces cuando Fermin dejaba de ver interminables partidos de fútbol o de tenis que avivaban su compulsivo instinto competitivo porque para eso él era el número uno en su profesión, sus insulsas conversaciones giraban en torno al trabajo y sobre todo a las trivialidades de los amigos o conocidos emulando inconscientemente el mecanismo de los programas de cotilleo de la prensa del "Corazón".

Asimismo a la hora del sexo cada uno de los cónyuges se imaginaba que iba con personajes famosos. Natalia fantaseaba que su soso marido era el tunante y romántico cantante Guillermo Santana, mientras que a Fermin su esposa se le antojaba que era una guapísima locutora del telediario de la noche.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • 166
  • 4.53
  • 262

He realizado estudios de psicologgía profunda y metapsíquica:; he publicado relastod en algunas revistas; y hace años que colboro y llevo tertulias literarias.

Tienda

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.09.20
10.03.20
Encuesta
Rellena nuestra encuesta