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2 min
Vidas que se cruzan
Amor |
07.10.15
  • 3
  • 9
  • 1568
Sinopsis

Historias de amor las hay de todos los colores: trágicas, felices, dulces, amargas... Pues eso.

Es dicharachera, entre delgada y delgaducha, rondará los veinticinco y es camarera del bar Florida. Digamos que, en principio, ése no es tu bar; pero caíste un día en él porque os lió no recuerdas quién una mañana de vuelta del Hogar del Jubilado. Oíste que la llamaban Feli y te fijaste en sus ojos cada vez que os servía una ronda. ¿Tres, cuatro…? No recuerdas. Sí recuerdas, sin embargo, que aquella tarde despertaste de la siesta con su nombre en tus labios y preguntándote si Feli respondía a Felisa, Feliciana o Felicidad.

Cuatro o cinco meses hará de eso. Y otros tantos meses que te acercas tú solo a su bar a echar la penúltima. A veces, si no abunda la clientela, la encuentras fumando a la puerta. O como la semana pasada, que salía a fumar en el preciso momento en que tú llegabas y quiso volver a entrar para servirte:

-Por mí no lo hagas, que no tengo prisa.

Soplaba tramontana y te pusiste a sotavento para que pudiera encender el cigarrillo. Luego te dio las gracias con los ojos.

-Tienes la mirada limpia pero no me preguntes qué quiere decir eso.

Y callaste para que el viento no te robara las palabras.

Ahora, desde hace un par de meses, te acercas también los martes por la tarde a tomar café antes de ir al Hogar de Jubilado a echar la partida. Le pides, además, dos cupones de los ciegos, los dos iguales, de los que cuelgan de las botellas de ginebra, los separas y le entregas uno. Nunca hasta ahora te ha preguntado por qué pero si te lo pregunta se lo explicarás: porque desde que compras los cupones hasta que, juntos o por separado, miréis el resultado en el periódico, compartís destino. Casi como ir por la vida de la mano. Y si os toca el primer premio, además, será como si la hubieras sacado del bar. Porque no quieres que tu Feli se pase la vida sirviendo cerveza. Ni quieres que sea otra quien te la sirva. Eso es, que cuando una mujer te provoca sentimientos contradictorios…

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  • Y termino ya porque estoy muy pesadito hoy, pero la frase "la ortografía es el lado fascista del lenguaje" de un comentarista me ha llegado al alma. Tengo entendido que Marx y Lenin escribieron sus obras en una lenguaje simbólico basado en las señales de humo, dado que como buenos revolucionarios no podían soportar las mismas reglas utilizadas Cervamtes, Dickens o Flaubert.
    En cuanto a tu comentario Clara, sobre mi relato "La Escalera" te agradezco la puntación y el comentario, pero sinceramente para mi gusto es el peor que he escrito porque no conseguí la atmósfera que pretendía y el final fue demasiado previsible. La referencia a haces a las puntaciones recibidas tiene una explicación fácil, al principio de entrar en la página me dió por puntuar según creía y entendía, así que pronto recibí las justas réplicas en forma de 1 estrella, así que ahora sólo valoro y comento lo que me gusta, si bien en el caso de un autor que repite su nombre de pila tengo que contenerme un poco. Espero que no tenga más de 7 años porque sino...........uffff
    Aunque la temática romántica no es mi preferida, espero que aún me queden las suficientes luces para distinguir una castaña de relato (que por aquí abundan, yo mismo llevo publicados 22) de uno bueno y este es bueno, tanto por la literatura como por evocar la dualidad contradictoria que es inherente al ser humano.
    Ya sabes, Isabel, que para mí los asuntos ortográficos son el lado fascista del lenguaje. Si todos hiciéramos caso a la ortografía y las reglas el diccionario de la Real Academia no sería ni la mitad de gordo...me gusta la ortografía y el escribir bien pero claro, también me gusta cuando Umbral se inventa palabras o Juan Ramón Jiménez recupera la ortografía de su niñez que para él es la auténtica y no la de la Academia. Como dijo el filósofo en el desacato está el secreto de la evolución. Si todos siguiéramos las normas a rajatabla estaríamos aún en las cavernas...
    Disculpame por no ser tan profesional como vos.
    Gracias a todos, por supuesto. Sois mi gran motivación. De algunos no entiendo vuestra esa gran capacidad para parir textos que ya me gustaría tener. En fin, que ya he empezado a devolver los comentarios.
    administraba el dinero, ponía firme a mi abuelo (que era serio, de caracter fuerte como los antiguos) y nos enseñaba a los hombres de la casa a fregar, cocinar y demás porque había que ser un hombre "apañao" y que ella no iba a ser "vuestra esclava". En fin, al final hablo poco del relato y mucho de mi vida. Pero es que de mi abuela hablaría todo el rato...
    El último párrafo me ha recordado a cosas deprimentes...decía mi abuela, que era una cachonda, "lo último es llegar a viejo" y también eso de "cuanto más viejo más pellejo." Ella se reía de los tópicos de la vejez y a la vez no soportaba los estereotipos de la vejez (el viejo cascarrabias, las enfermedades), también decía eso de "te quejas más que un viejo" y "tienes más miedo que siete viejas". Aprendí mucho de mi abuela, toda una matriarca. Cuando las mujeres de hoy hablan de los problemas de las mujeres siempre recuerdo a mi abuela, analfabeta, que dormía en una chabola en la guerra y posguerra, que hacía cuentas contando con los dedos...y sin embargo siempre mandó ella en casa, y
    Ese amor tan educado que sienten las personas mayores y que muchos lo confunden con la admiración o con el respeto. Pero no, no, es amor, del que nos acecha toda la vida y nos acomete a veces a contramano. Precioso relato.
  • Un relato enviado a lo que se vino a llamar duelos de exhibición. Y mira tú por dónde que voy y gano éste cuando me habían eliminado de torneo de verdad.

    Bienvenidas sean las almas en pena al recinto del dolor. Este es un lugar público donde TODOS son cordialmente invitados a participar con historias de tortura. Sube tu relato con el título “El Anfiteatro de la Tortura: (Tu Título)” Y pega esta sinopsis para que los nuevos mártires la lean. El propósito de esta serie es publicar un libro de DESCARGA gratuita. ADVERTENCIA: Se prohíbe la entrada a menores de edad, mujeres embarazadas, personas con problemas cardiacos, y a los débiles de estómago.

    Como he visto hacer a otros, publico aquí el relato con el que participé y me descalificaron del concurso (que no se me cae la cara de vergüenza). A ver si así recupero en el ranking alguna de las 40 posiciones que perdí mientras un relato mío estaba, sin yo comerlo ni beberlo, como relato del mes. También puede ser que me hunda en la miseria, claro, y acabe en la posición 200.

    Tras unos días de reposo vuelvo al enterarme indirectamente de que Fénix había lanzado un reto sobre un tema concreto. Yo no podía fallar y menos tras ver que Fénix ha variado por fin algo que le dije sobre su perfil: gracias. Veo además en su avatar algo que parece un menú de Nochevieja o similar y eso también se tendría que valorar.

    Algo diferente de lo que he aportado hasta ahora. De tonos míticos e inspirado en un pasaje del Génesis, el primer libro de la Biblia.

    Otro texto recuperado de la buhardilla de mi ordenador y que puede ser tanto el final como el comienzo de una novela que nunca escribiré

    Otro relato marinero pero esta vez atlántico. Escrito hace años, repasado, reposado y ahí va

    Otro relato de género histórico; y costumbrista. Escrita hace años, rescatada y retocada: por eso, y a pesar de haberla tenido reposando dos días, puede contener algún fallo. Para entender bien la historia hay que saber que pasa durante el siglo XVIII en la isla de Menorca, a la sazón dominada por los ingleses en guerra con España y Francia. Por eso conceden patentes de corso a los marineros locales.

    Arrímate a los buenos y serás uno de ellos. Eso piensa la madre de Lázaro de Tormes y, después, le va como le va. Por eso yo, escarmentada de su ejemplo, al verme en el número 101 del ranking, me he inventado algo de bajo nivel a partir de anécdotas que me cuenta mi marido; a ver si así puedo volver hasta la posición 120 o superior donde me sentiré más cómoda.

    Más de lo mismo

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De profesión sus labores

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