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11 min
Violet Velvet
Amor |
30.12.16
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Sinopsis

Chicago, años 20, mafias, un amor imposible, una encrucijada sin salida y un final impredecible.

El local estaba lleno de gente. Entre la oscuridad y los focos el humo ascendía al escenario como una bruma difusa. Era media noche el 12 de octubre de 1926 y la ley seca prohibía el alcohol en cualquier bar nocturno de Estados Unidos, a esas o a cualquier otra hora.

La figura femenina de una mujer cantaba desde el escenario. Envuelta en un ajustado vestido de terciopelo violeta, su voz iba más allá de las notas que surgían de un alma desgarrada. Más bien era como un llanto sin lágrimas, arrebatadoramente dulce y triste al mismo tiempo, y su tono a veces se fundía con el rumor o con el silencio.

Un muchacho de apenas 14 años que no debía estar allí, subió a escena en ese momento : - Rigel. ¿ Que haces aquí ? - se preocupó ella.

- Ruby Mae tienes que hacer algo o llamar a alguien ¡ Están matando a Johnny en los lavabos !

- ¿ Un ajuste de cuentas ? -

- No lo se. Hay tres tipos con él ahí dentro golpeándole y un cuarto dándole problemas al guarda de seguridad en la calle, creo que son todos de la misma banda.

- ¿ Y sus amigos ? 

-Les detuvieron hace horas por embriaguez, y te preguntarás de donde sacaron la  "mercancía. "

Creo que Johnny anda metido en una de esas redes clandestinas, que no solo no pagan a quienes distribuyen el producto sino que encima les roban si intentan obtener algo por su cuenta, y si no consiguen exprimirles hasta el último dolar...

- ¿ Les matan? - se alertó Ruby bajando del escenario con Rigel a toda prisa, abriéndose paso entre el numeroso público. La puerta del lavabo de hombres estaba trabada y desde dentro se oían estruedos terribles y crujir de huesos, más de dos veces ella y el adolescente creyeron que los que peleaban iban a tirar alguna pared.

- A la de tres, Tu y yo Rigel, no tenemos nadie más a quien acudir, unamos nuestros hombros y echemos esa puerta abajo.

   Se precipitaron sobre ella con todas sus fuerzas cediendo el cerrojo y cayendo ambos sobre las baldosas, incorporándose vieron a Johnny, estaba exhausto y ensangrentado. Pero esa sangre no era suya. Ruby lo pudo comprobar al ver como habían acabado los dos tipos que se retorcían en el suelo mientras un tercero también herido, iba a atacarlo a traición con una navaja por la espalda.

Ella reaccionó y sacando un revolver de la liga de su media le disparó dos veces.

- Buena puntería nena, No creo que se levante - observó Johnny.

- ¡ Huyamos de aquí, el ruido de las balas habrá alertado a la gente y la policía no tardará en llegar ! se asustó el chiquillo.

Realmente ya había llegado. Había muchos agentes de paisano mezclados entre la multitud para controlar al personal que no dudaron en sacar sus armas y dirigirse contra ellos.

- ¡ La salida de atrás ! - improvisó Rigel.

- ¡ No, será donde esperán que vayamos ! dedujo Ruby.- Saldremos por la ventana del despacho del señor Rendom, el dueño del local.

- ¡ Esa ventana está a dos pisos del asfalto !

- ¿ Ahora tienes miedo a las alturas Rigel ? - se burló Johnny

- Sabes perfectamente que si.

-  Chicos se acabó - aseveró el señor Rendom al verles entrar en su despacho sin quitarse el puro de la boca, un agente armado junto a él se disponía a esposarles.

En ese momento se encendió un flash en la cabeza de Johnny " Aquellos polícias sobornados por la mafia estaban de acuerdo con el dueño del bar, conocido entre las clases bajas por sus negocios sucios, y entonces fue él quien arrebatando el revolver de Ruby terminó con el empresario que había colaborado en tenderle aquella trampa, al agente solo le dio un tiro en el hombro para inmovilizarle. 

-  Un corrupto menos - pronunció Johnny apartando el humo de la pistola de su rostro.

La altura era vertiginosa y la escalera de incendios para desesperación de todos, estaba bloqueada con cadenas y varios candados.

-Solo podemos hacer una cosa - intuyó Ruby - debemos agarrarnos a los hierros externos sin caer, necesitaremos todas nuestras habilidades, será difícil, pero solo así llegaremos a la calle.

-¡ Hey ! - se quejó Rigel - ¡ Vuelven a disparar ! -

Las balas chocaban contra las verandas plateadas con un ruido metálico mientras cientos de chispas estallaban alrededor de los tres.

Ella sintió su propia muerte, supo que moriría aquella noche por salvar a Johnny cuando una de las balas la alcanzó y cayó al asfalto desde una altura de 4 metros.

- ¡ Tengo a la chica ! - gritó uno de los agentes.

En ese momento, Rigel y Johnny saltaron desde arriba y con sendas patadas en la cara derribaron a los dos tipos de las metralletas.

El paso siguiente fue tomar en brazos a Ruby para comprobar si aún vivía.

Ella abrió unos ojos vidriosos y dijo:

- Yo te amé Johnny, pese a que a veces me fugase de tu apartamento, nunca probé las drogas ni el alcohol y ni siquiera fumo por muy de moda que esté. 

Tu me conoces y conoces que mi única fragilidad... está en mi corazón.

- No hables ahora - le recomendó él, acariciando sus cobrizos cabellos con cariño mientras la introducia en un coche robado en el que Rigel estaba haciendo un puente.

 Salieron de la ciudad aventurándose en la carretera, seguidos de cerca por la policía y a cierta distancia, acechando en las vías secundarias y los caminos por la mafia de Elliot Rendom ya difunto y Jack Norton el tuerto, quien de hecho veía por los dos ojos pero tenia uno de distinto color.

La pasma era tenaz y aceleraba abriendo fuego contra ellos e intentando cortarles el paso. Johnny pisaba el acelerador sin control, tanto que no podía permitirse pensar en que sucedería si se estrellaban por una de aquellas angostas cunetas que conducían a bosques y precipícios. La luz lunar no ayudaba mucho y se habían cargado uno de sus faros. Rigel respondía con más fuego mientras Ruby agonizaba.

En una encrucijada, la mafia y la policía les tuvieron tan cerca que en una rápida marcha en sentido opuesto, Johnny hizo que ambos coches colisionaran dando lugar a una enorme explosión.

Después de aquello se internaron en un apartado sendero, al fondo de un tupido enclave de robles. Johnny paró el auto y fue con rubi a la parte de atrás;

-¿ como te encuentras?

-  No se si lo contaré.

- Claro que lo contarás, la frontera está cerca. Huieremos a otro estado, dejaremos Chicago y un día contaras esta historia a nuestros hijos.

- ¿ De que hablas? susurró - tu familia no me quería porque era pobre, mayor que tu y además estaban buscando una "princesa" de Cleveland para ti. Yo no soy esa princesa. Su rostro mostró una expresión de angustia y tosió sangre sin querer.

- Pero soy la chica que hubiese muerto por ti si el destino lo hubiese querido así, la única que de verdad te amó mientras tu soñabas que amabas a otras. Sufrí mucho por ti Johnny Brennan...Más de lo que puedas imaginar pero ahora es pasado, y lo es porque las balas atravesaron parte de mi corazón y no volveré a cantar con esa tristeza con la que lloré mi última canción sobre el escenario esta noche. - 

- Ruby Mae, puede que tu no seas la princesa que ellos buscan para mi....

Pero eres mi princesa.

Y no dejaré que nada ni nadie nos separe.

- ¿ Ni siquiera la muerte ?

- Ni siquiera la muerte.

En ese momento Rubi perdió el conocimiento y su vestido de terciopelo violeta se tiñó de rojo. Jhonny la abrazó y la mancha no apareció en su oscura chaqueta. 

A lo lejos, en el bosque la pequeña luz de una cabaña, se vislumbraba como una estrella perdida.

Johnny llevó en brazos a la chica hasta allí como si estuviese dormida. Llamó a la puerta y un viejo indio le recibió encañonándole con una escopeta.

-¿ que buscas aquí blanco?

- La vida para mi esposa. Se llama Leanor Wilson, Intentaron atracarnos en la carretera,

no puedo llevarla al hospital hasta mañana porque mi coche está inutilizado, pero si no la curan ahora morirá.

- ¿ Me estás pidiendo que la lleve yo?

Johnny asintió con preocupación, el viejo se acercó a la muchacha, le tomó el pulso en  las arterias del cuello, acercó sus dedos a los labios lamió su sangre y murmuró: - Esta embarazada

-¿ Como? ¿ Usted que sabe ?

- Los míos conocemos cosas que los tipos de su raza olvidaron hace mucho tiempo. Esta chica esta embarazada. Lo peor es que sus heridas son muy graves y estando así no sobrevirirá.

Johnny abrió unos ojos deseseperados mientras oía por la radio del indio como la policía retransmitía la noticia de que los hermanos Johnny y Rigel  Brennan y la cantante de soul Ruby Mae Stanford estaban siendo perseguidos como fugitivos por traficantes de alcohol y el homicidio de un apreciado y afamado empresario. También se especificaba que la chica había sido alcanzada por las balas.

- ¿ Con que Leanor Wilson ? - bromeó el indio.

A Johnny se le hizo un nudo en la garganta y apretó los dientes.

La risa del viejo le dejó desconcertado mientras le veía perder el equilibrio en el eco de sus propias carcajadas.

- ¡ Al demonio con las leyes de los blancos ! - vociferó -  yo llevaré a esa belleza que sostienes al hospital por si aún queda alguna esperanza y tu hermano y tu podeis dormir esta noche en mi casa. Claro que a cambio quiero el mejor Whisky de Tennessee que tengais o, sinó...

¡ Cualquier clase de whisky!

- Hecho - confirmo Johnny dándole las gracias.

                                                                        "

 Años después en el estado de California, atardecía en Owahama una pequeña población al oeste de Yosemite donde la familia Brennan solía veranear .

Una joven vestida de terciopelo púrpura con un chal de seda, hablaba junto a una niña rubia que tenía entreverados mechones cobrizos en su cabello.

 Aquella joven era Ruby, sentó en su regazo a la pequeña mientras las dos veían la llamada " Cascada de Fuego " recortandose entre las siluetas rocosas del paisaje que se envolvía matices ocres y dorados.

-  Mamá cuéntame otra vez la historia de cuando papá y tu escapasteis de la poli y aquel viejo indio os ayudó -

- Ya te la he contado muchas veces - dijo la muchacha con ternura,

 Johnny  las observaba a su lado, protegiéndolas de la brisa fría entre sus brazos y ella le miró, con ese mismo misterio y profundidad que solía mezclar en sus ojos, melancolía y felicidad. Él las apretó más fuerte abarcando sus dos pequeños cuerpos contra el suyo y sintió la calidez del amor que como una irradiación se extendía casi dolorosamente envolviéndolas desde su pecho.

De repente el temblor de la fiebre le hizo despertar en el hospital de una prisión. Rigel estaba su lado, cuidàndole; - Has vuelto ha soñar con ella  ¿verdad?. Es normal, la enfermedad terminal que tienes te produce ese tipo de visiones.

- No...- susurró Johnny - Esta vez ha sido diferente, lo he vuelto a ver todo tal y como sucedió aquella noche, y he llegado a vislumbrar ese lugar ¿sabes?. El lugar...

 Se quedó pensativo unos instantes

- Donde quienes van a morir se reunen con los que ya se han ido de este mundo.   donde les esperan porque sus almas... están unidas para siempre.

 

 

 

                                                                       FIN

 

                                                            All rights reserved

 

                               

 

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Joven pintora y escritora de origen español- holandés, Grado superior en Geografia e Historia en la UNED, y estudios de Artes y oficios. Publicó un libro de relatos "El espejo de oro" y trabaja como modelo, eventualmente. Pueden verse sus videos en youtube.

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