cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

3 min
Y yo vendo kleenex en un semáforo
Reales |
05.11.12
  • 4
  • 5
  • 1718
Sinopsis

fuera de los canones de la felicidad

Mi madre era una puta, mi padre un borracho y yo vendía kleenex en un semáforo.

Recuerdo mi primera infancia llena de gente que llegaba de todas partes para valorar mi cordura y cuantificar mi felicidad. Al pasar los días venían otros y luego volvían otra vez los mismos. Nunca parecían satisfechos con el resultado. No entendían mi felicidad.

Hasta que, al llegar la edad de mi escolarización, toda esa gente se largó; según mi padre a lavarse las manos. Se dio por zanjado, entonces, mi tema con la frase “entorno de riesgo, sujeto a observar” en la primera página en blanco del expediente escolar. Era de esperar que  pasaría toda mi segunda infancia en el despacho del psicólogo, que, con meticulosos informes mensuales informaba a la aquella gente de mi siempre favorable evolución. Sin embargo, ellos permanecían a la espera del más leve desequilibrio que confirmara sus carroñeras teorías. En consecuencia, nunca me libré de ausentarme dos horas de clase para ir al despacho de los locos, que sumado a la repulsión que sentían mis compañeros hacia mí; en la hora del patio, misteriosos cardenales aparecían en mí.

Todavía, hoy, un suspiro de ternura sale de mi garganta, cuando miro hacia atrás. Siempre fui un niño feliz. Los mejores recuerdos que poseo, incluso alguna foto, pertenecen al semáforo. Todas las tardes, cuando salía del colegio, me sentaba en su verde regazo y sacaba los paquetes de kleenex, esperando a su rojo permiso. Solo entonces salía a la carretera. Muchos coches cerraban sus ventanillas incluso pulsaban el seguro, pero siempre había algún resfriado que compraba tan valorado objeto. Cuando hacía acopio del suficiente dinero corría orgulloso a entregarselo a mi padre que lo recibía ansioso. Me arrebataba entonces las ganancias y frotaba mi pelo despeinándome en gesto de  interesado orgullo. Dichoso era en aquellos momentos que tras recibir mi dosis de amor observaba a mi padre correr para comprar alcohol y perderse en la oscuridad de la noche hasta el siguiente amanecer.

En ese ritual diario,  la ausencia de mi padre marcaba la llegada de mi madre, que, con tres o cuatro hombres a lo largo de noche, completaba su jornada laboral. Qué bella era en su llegada. Su enfermo rostro evocaba la fragilidad de una princesa, que irónica y con gran sentido del humor, se reía de mis imperfecciones ante los cada día, nuevos hombres que parecían divertirse con ella. Me retiraba y esperaba paciente mi turno. Sabía que pronto sucumbían aquellos hombres entre sollozos y placeres. Entonces, llegaba mi hora.  Bajaba y la ayudaba en su aseo, le traía su nuevo atuendo y perfilaba de rojo pasión sus labios. Dichoso de mí, humilde receptor del tacto de su piel.

Jamás imaginé vida mejor ni dignidad igual.

 

 

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • trágico, trágico, aunque cada uno vive la felicidad a su manera. Me ha gustado, aunque claro está, me apena el tipo de felicidad de este chico. Seguro que habrá casos así por el mundo.. :( Con respecto al texto, te aconsejo algo que me han aconsejado a mí y que al cambiarlo han mejorado mis textos. Intenta escribir igual que hablas. No pongas adjetivos antes de los sustantivos. Puede parecer que así es más lírico, pero lo cierto es que suena mal. (Esto ha llegado a España por las malas traducciones de libros en inglés, que ellos sí que escriben el adjetivo antes de los sustantivos "white house") En tu caso, algunas palabras suenan forzadas "verde regazo, rojo permiso, carroñeras teorías... Alguien me dijo a mí una vez que si yo al hablar decía "la casa blanca" por qué al escribir ponía "la blanca casa".. ;-)
    Escribe tus comentarios...Un enfoque diferente, un panorama desangelado.
    En este relato, en contraposición al la "Oscuridad" creo que has logrado sobre manera las imágenes y sentimiento. Me gusto muchísimo
    Seguro que cualquiera lo hubiera escrito de otra manera, felicidades.
    Cada cual vive su felicidad como puede
  • confesiones de una adicta, sus pensamientos siempre evolucionan hacia la autodestrucción. Empieza identificando sus problemas pero acaba disculpando su comportamiento culpando a terceros.

    Las apariencias engañan. Eso es lo que pasa en Siam, aparentemente la más hermosa y mágica de las ciudades. Hasta la lluvia aparenta ser algo que no es,

    la venganza de la niña contra la fría madre. No tiene desperdicio...

    relato en el que se plasman los deseos más primitivos. La sexual atracción hacia la violencia evoca a nuestra condición de depredadores.

    Historia de terror de la que una niña es protagonista, debido a la falta de protección y cariño de su madre.

Tienda

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.09.20
10.03.20
Encuesta
Rellena nuestra encuesta