Te veo, estás a mi lado y sé hasta cuando estarás aquí
En un amanecer muy lejano nos vimos por primera vez. En este paisaje verde y de ambiente fértil te diste por primera ocasión a mí.
Otro capitulo y nos vemos a la vera de una choza bajo un sol abrasador en un paraje árido, de dunas, piedras. A voluntad del líder me perteneciste a mí.
Tomando una copa en una conocida discoteca tu amiga me tira de la manga y me lleva hacia ti, una vez más
Antes de conocerme, de verme a mi. Que di mil vueltas, al remolque del impulso. Conocí toda clase de argumentos para moverme en alguna dirección. Acudí a en ese tinglado, la vida social. Hasta que vi, qué más sólo que acompañado no se puede estar.
En algún momento de tu estancia, te puede tocarte a ti. Ves lo que está pasando y ya conoces la siguiente frase que se pronuncie ya sabes como va a terminar.
Esta instantánea te lleva desde el mismo principio y hasta el fin. Como un bosque de hayas, todo conectado. No es conocer un escrutinio antes de tiempo, ni una alegría para repartir. Todo hace sentido, como el péndulo de Foucault. Luego me pesa como una losa porque ya sé
que te tengo que devolverte a ti.
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