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11 min
23 La Hermandad de los Abderrahim. Contratiempos
Suspense |
02.07.13
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Sinopsis

El inconveniente de adaptar capítulos al formato de relatos y con dos voces en cada capítulo es que de alguna manera te fuerza a ese determinado formato. Yo que suelo usar descripciones tanto físicas como anímicas tengo que ceñirme a esas características, por un lado es una experiencia enriquecedora y por otro un condicionante. Pero bueno, a estas alturas estoy deseando terminar un capítulo para comenzar el siguiente, ya tengo toda la historia perfilada en la cabeza. Y quiero saber como queda el conjunto leyendo de seguido. Pues eso, el 23 y que pilléis alguno de mis ebooks si es posible. Y los que queraiis conocer la historia desde el principio, pues al blog.

Contratiempos

 

    Konstantino

     No entendía lo que había pasado, tenía conceptuado a Robles como un elemento competente y la zorrita del pelo azul le había soltado una balacera como si se tratara de algo personal. Las referencias sobre ella eran buenas, solía trabajar para la familia Veronesi y sus operaciones eran limpias y eficientes. ¿Había intentado Robles propasarse? Conocía su debilidad por las hembras y era el único motivo que se le ocurría para que la sicaria hubiera rescindido el contrato de aquella manera. Si era así Robles podía pudrirse en el infierno por no saber diferenciar el placer del trabajo, no iba a mover un dedo por vengarlo. Sea cual fuera la causa significaba que su hombre en la península ibérica había sido descuidado e inepto, merecido se lo tenía, el motivo ya daba un poco lo mismo puesto que desaparecida una de las partes solo quedaba la versión de la otra. En cualquier caso existía la posibilidad de que en el transcurso de la operación hubiese averiguado la existencia del Programa y no podía permitir que siguiera con vida, El Perro se encargaría de ella.        

    Al Perro lo había conocido durante la guerra de Bosnia, le hacía los trabajos sucios al M16.  Al finalizar la guerra pasó a formar parte del gremio de sicarios, como la chica del pelo azul, hasta que lo reclutó para la organización. Si bien el Programa de Orientación Subliminar era tremendamente efectivo su utilización masiva generaba forzosamente algunos descubiertos que El Perro y sus chicos se encargaban de cubrir, daños colaterales inevitables en cualquier operación de envergadura. Pero antes que nada estaba el asunto de Daniel Montes, no sabía cómo llevaba su investigación de avanzada y había que evitar a toda costa que la hiciera pública. Le hubiera encargado al Perro que se ocupara desde el primer momento pero él y sus hombres se encontraban en Florida cuando le pasaron el informe del ingeniero, por eso le había pedido a Robles que se encargara de ello. Ambos temas eran cruciales para la organización, así que el Perro había dejado en Florida a su equipo ocupándose de la operación de los satélites y ahora esperaba fuera para recibir instrucciones. Marcó la extensión que le comunicaba con su secretaria.

    —Hazle pasar —dijo girando el asiento hacia la cristalera situada a su derecha. Kuala Lumpur se extendía a los pies de las Torres Petronas.

    El Perro era parco en palabras a pesar de dominar varios idiomas. Aguardó a que Konstantino dejara de contemplar el horizonte malayo mientras le examinaba con ojos críticos. El escocés de origen griego había envejecido desde que le conociera en la década de los noventa, surcos profundos recorrían la geografía de su rostro, pero seguía conservando su físico fibroso y su mirada decidida.

    — ¿Todo bien por Florida? —preguntó Konstantino volviéndose hacia él.

    —Según lo previsto, no esperamos contratiempos.

    —Pues en Madrid sí los hubo. Siéntate.

    Konstantino abrió el cajón de su mesa y sacó los dosieres sobre Zaza y Montes, se los tendió para que los examinara. Ya le llamaban El Perro cuando lo conoció, quizás por su eficiencia siguiendo un rastro y alcanzando su objetivo, o acaso por su aspecto, robusto y cabezón, carente de pelo, que recordaba vagamente al de uno de esos perros de presa. Nunca se lo preguntó. Apenas había puesto interés en la foto de Daniel Montes y centraba su atención en la imagen de Zaza.

    — ¿La conoces? —preguntó Konstantino.

    El Perro le miró a los ojos y sostuvo su dura e inquisitiva mirada.

    —Vagamente, ella empezaba cuando yo lo dejé, va por libre pero suele limpiarle la mierda a los Veronesi. ¿Qué problema tenéis con Zaza?

    —Robles la contrató para matar al tipo de la otra foto y ella mató a Robles.

    El Perro torció la sonrisa.

    — ¿Vendetta? —preguntó incrédulo.

    —Para nada, pero desconocemos lo que ha averiguado y no podemos correr riesgos, ya sabes cómo va esto, sonsácala antes de acabar con ella. Antes debes ocuparte del otro, es ingeniero y anda trasteando con la tecnología que usa el Programa, ahí tienes todos sus datos. En cuanto a ella, seguramente sepas tú más que nosotros. ¿Has venido solo?

    —Me traje dos hombres conmigo, con ellos me bastará.

    Konstantino nunca le discutía los aspectos logísticos de las operaciones.

    —Nos interesa solventar esto cuanto antes, no te entretengas. Tomad el primer vuelo disponible.

    El Perro fotografió con su móvil varias páginas de los dosieres y luego se los devolvió.

    — ¿Puedo utilizar a tu secretaria para que me reserve los vuelos?

    —Para eso la tengo.

    El Perro abandonó el despacho y él volvió a sus asuntos. Buscó en sus archivos la carpeta de Roth y su expediente apareció en la pantalla. Los sucesos se precipitaban, le habían destituido de su cargo antes de lo esperado y estaba a punto de caramelo para tantearle con una oferta antes de que se derrumbara. Sus recientes visitas a un neurólogo de Posadas eran mala señal, a pesar de sus errores su lealtad a la Hermandad era absoluta cuando cayó bajo a la influencia del Programa y para quebrantarla tuvieron que aumentar la intensidad de la señal, solían hacerlo cuando el individuo presentaba fuertes convicciones que les interesaba socavar.  El inconveniente de intensificar la señal era que terminaba produciendo efectos secundarios, los sujetos comenzaban a padecer fuertes jaquecas y terminaban afectados por episodios psicóticos que degeneraban en enfermedades mentales. Roth ya presentaba los primeros síntomas, tenía que hacerle una oferta antes de que la psicosis lo dejara inservible. Para terminar de complicarlo durante unos días había prescindido del portátil y los efectos del Programa se habían minimizado, le habían doblegado de nuevo en tan solo una sesión pero tendría su coste, el brote psicótico se hallaba cada vez más cerca. Cursó instrucciones a sus hombres en Posadas para que preparasen la reunión, se ocuparía personalmente del asunto.

 

    Aicha

    Había tenido que prescindir del rito del tereré por falta de tiempo y tiraba del café para aguantar despierta, los acontecimientos se precipitaban a una velocidad de vértigo. El traslado a los Cárpatos requería gran parte de su tiempo y le impedía atender otras cuestiones de vital importancia, para poder abarcarlo todo estaba reduciendo al mínimo las horas de sueño. Peña y Aguirreche habían partido para España hacia tres días para ocuparse de la protección de Daniel Montes y dejar zanjada la búsqueda de Aguirreche encargada por Raúl Losada. Bermúdez seguía siendo un problema y los Assassins estaban alertas, Houari había enviado a tres de sus hombres a la península para rastrearlo. Con todo había surgido un problema de mucha mayor envergadura que el del asesino, una organización tras la que presumiblemente se escondía un lobby económico estaba manipulando a la opinión pública de las democracias occidentales valiéndose de la inducción subliminal. El Consejo hervía de actividad desde que lo habían descubierto y el Conclave requería su presencia para preparar una estrategia entendiendo que se trataba de una amenaza exterior y por tanto de su incumbencia. Por si no tuviera bastante con todo eso el Consejo había decido que ocupara el sillón que había quedado libre con la muerte de Neville argumentando que las actuales circunstancias requerían sobre todo de decisiones políticas y que ella como Mayor era quien debería tomarlas, por lo que su inclusión en el Consejo era forzosamente necesaria. Nunca antes se había acumulado tanto poder en una sola persona de la Hermandad y eso la tenía preocupada, siempre había pensado que era una práctica contraproducente. Barbosa intentó tranquilizarla aduciendo que en situaciones de crisis era conveniente agilizar las respuestas minimizando la burocracia, pero era una postura que cualquier estadista podía rebatir con argumentos contundentes. Concentrar el poder en una sola persona también posibilitaba que sus errores tuvieran un efecto de “onda” sobre el resto de la Hermandad, y no quería arriesgarse a que eso pasara, necesitaba una alternativa.

    Houari llamó a la puerta y asomó la cabeza.

    — ¿Puedo pasar?

    —Claro que puedes, tonto. ¿Ocurre algo?

    La estancia en Madrid junto a Houari no había sido como la habían imaginado, la agresión del holandés y el secuestro de Daniela habían impedido que Houari visitara la tierra de sus antepasados y que pasaran unos días disfrutando el uno del otro.

    —Horacio Almendros acaba de fallecer —dijo el jefe de los Assassins.

    — ¡Vaya! —Aicha tomó asiento, compungida—. Lo esperábamos de un momento a otro, pero la muerte siempre es una mala noticia.

    Apreciaba al viejo arqueólogo, desde que había ingresado en la Hermandad su implicación había sido total en el proyecto, recientemente había sido junto a Aguirreche una pieza clave del desenmascaramiento de Roth y el Consejo estaba sumamente interesado en la investigación sobre el origen de la biblioteca que estaba llevando a cabo. Ahora sería Aguirreche quien se hiciera cargo de ella por expreso deseo de Horacio, el consejo ya había dado el visto bueno, pero primero tenía que ofrecerle a Daniel Montes la protección de la Hermandad. Houari se le acercó.

    — ¿Erais amigos?

    —No, solo conocidos. Estuve hablando con él antes de que se entrevistara con Peña y luego otra vez a su regreso. Sabía que se estaba muriendo pero empleó sus últimas fuerzas sirviendo a la Hermandad, le tenía muy preocupado el uso que están haciendo la inducción subliminal y quién pueda estar detrás.

    —Hemos reforzado todas las medidas seguridad, tanto a nivel humano como a nivel electrónico, creemos saber dónde se ha producido una brecha, de eso quería hablarte cuando me notificaron la muerte de Almendros.

    —Siéntate y cuenta —de pronto los sentidos de Aicha se pusieron alerta, aquel era un asunto importante.

    —Se trata de Roth, su portátil es el único que ha salido de la Hermandad, quedando fuera de nuestra protección electrónica. Puede que lo hayan intervenido y estén influenciándolo mediante la inducción subliminal. Y si es así también dispondrán de toda la información contenida en su memoria. Debemos requisárselo —concluyo Houari.

    Aicha se quedó pensativa. Eso explicaría el extraño comportamiento de Roth, podía haberse equivocado contratando a Bermúdez pero no era lógico que persistiese en utilizar sus servicios una vez conocida su condición, ni que le hubiera ordenado la ejecución de Houari. Lo mismo podía decirse del asesinato de Neville, un total despropósito que le había costado el cargo y el desprecio de la Hermandad. Roth siempre había sido una persona autoritaria y con tendencia a creer que sus opiniones eran siempre acertadas, pero habían colaborado durante años y no lo reconocía en sus últimas decisiones.

    —Utilicemos lo que sabemos a nuestro favor —le dijo a Houari—. Si le metemos mano al portátil puede que ellos lo descubran, dejémosles creer que no sabemos nada y a ver a donde nos conduce eso. Habla con los técnicos para ver qué es lo que pueden hacer sin dejar rastros. Y tráeme a Roth, tenemos que ponerle de nuestra parte.

 

Registro de la propiedad intelectual en safecreative

en Twitter @enderJLduran

http://www.facebook.com/JoseLuisDuran.ENDER y http://ee-ender.blogspot.com.es/

   

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  • Vaya, vaya lo que esconde esta hermandad. Da miedo. Muy Interesante. A seguir con la historia. Animo...saludos
    Pues ya no sé ni qué decir, Ender, aparte de las estrellas.Sigamos, que esto se pone cada vez más interesante.
    El Perro es un nuevo personaje que promete, aunque vista la misión que le han encargado no sé yo si tendrá mucho recorrido. La guerra subliminal se cobra su primera víctima y cada vez se abren más frentes de batalla. Después de todo lo que ha vivido parece que Almendros se va a perder lo mejor...
    No puedo evitar mirar la Hermandad con recelo, me parece demasiado influyente, poderosa, secretista y en muy pocas y desconocidas manos. Saludos.
  • Pues continúa la historia. Gracias a Boy por las correcciones, que me ahorrarán trabajo después.

    Pues con un ERE sobre mi cabeza, igual luego me queda todo el tiempo del mundo para escribir. Otra cosa es como llenaré la olla de lentejas. Bueno, al mal tiempo buena cara, seguimos con la Hermandad. Ya llevo corregido hasta el 15 y añadidas las incorporaciones de Zaza antes del 21, que no están aquí.

    Y comenzamos el año.

    No quería que pasara el año sin despedirme, y que mejor forma que con otra entrega de la Hermandad. Estos tres últimos meses he tenido que alejarme de la pluma. No puedo prometer nada, pero a ver consigo estirar un poco el tiempo.

    La historia sigue.

    Una de las opciones posibles.

    Tiene su encanto la rutina, nos afianza a sensaciones conocidas y agradables. Recordemos que las vacaciones son la excepción a lo largo de todo un año. Por eso el resto del tiempo tenemos que construirlo de manera que nos conforte. Leer es uno de esos rituales deliciosos que nos alegran los días y nos llevan de vacaciones sentados sobre el sillón o la silla. La Hermandad regresa también. Leer, escribir...de nuevo en Septiembre.

    Los que se van y los que vienen, la vida sigue en un sentido u otro. No releguéis el amor, que se enfria si no se toma calentito. Para los que tenga tiempo para leer, el ebook ·El otro lado de la supervivencia" os lo podéis bajar gartuitamente durante unos días. Ofertas de verano. "El secreto de las letras", "La vida misma" y "Sin respiración", se han quedado también en oferta a 0.98 euros. Yo sigo liado con la novela, que pienso terminar durante este mes. Por un lado estoy terminándola y por el otro corrijo. Pero el día es largo, asi que aprovecharé también en estos días para pasar unos rato leyendo por tr. Vacaciones literarias a tope. Os dejo un poema fresquito, un poco de pasión y una sonrisa, como no. Saludos y abrazos. Y no corrais, que es peor (Como en el sexo)

    Bueno, ando dándole vueltas al título en el blog. Cambié el nombre de Peña por el de Briones pero finalmente se quedará Peña, porque en su primera aventura, "Atrapando a Daniela", uno de los once relatos de "El secreto de las letras", ya se quedó con Peña. Aquí llega el 25, tengo próximas ya las vacaciones y entonces concluiré la novela. No sé, igual al final también dejo el título, pero es que no termina de convencerme.

    Toca dar las gracias a los que leen una novela por entregas. A todos en general por su aliento, bien se yo que uno quiere leer de tirón y no a trozos, o al menos que el momento de parar o continuar lo decida el lector. Para mí lo que empezó como experimento por el formato ha terminado siendo un deleite. A amets tengo que agradecerle sus correcciones, siempre bienvenidas. A Paco además de eso su comentario en el capítulo 18 en el sentido de que la trama se estaba volviendo previsible, lo que me hizo plantearme la necesidad de terminar de definir el argumento, ya se a dónde conduce y como acaba. Y a J.M. Boy por sus recelos ante la Hermandad, que me hicieron modificar el final, para nada quiero transmitir complicidad con entidades de cualquier tipo que se crean poseedoras de una verdad que esté por encima de la libertad de elección de los individuos. Si tuviera que decidir sobre los tres males que aquejan al género humano uno de ellos sería el de aquellos que se creer en posesión de verdades irrefutables, el segundo la mezcla de avaricia y egoismo y el tercero ese fuerte sentimiento del "yo" que empleamos a todos los niveles en nuestras relaciones con el prójimo y que aflora en un amplio abanico que cubre desde los celos hasta el menosprecio.

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A los doce años leía “La aventura equinoccial de Lope de Aguirre”, de Ramón J. Sender, haciendo de lector para mi hermano, corrector tipográfico y de estilo, así conocí a muchos autores que alterné con las aventuras de “los cinco” y las de “Oscar y su oca”. Soy escritor tardío, mi primer relato lo publiqué en esta página en el 2007. Mi madre enfermó y en su lecho de muerte le mentí diciéndole que me iban a publicar en papel. En realidad no le mentí pero en ese momento yo no lo sabía. Y desde entonces no he parado de escribir.

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