cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

2 min
27 de marzo
Reflexiones |
06.05.15
  • 5
  • 2
  • 475
Sinopsis

¿Necesitas siempre un pretexto para actuar? No todo atiende a un motivo lógico.

27 de marzo de 2012, la lluvia no deja de caer desde hace más de dos horas. Dos horas, exactamente el mismo tiempo que lleva el protagonista de nuestra historia en el centro de la plaza, sin moverse.

Está calado hasta los huesos, pero parece no importarle, es más, parece ni ser consciente de la lluvia. La meteorología es algo demasiado banal para una persona como él, ni si quiera un tornado podría moverle de allí, o al menos eso le gusta pensar a él.

Su pensamiento es tan profundo que nadie más que él sabe sobre qué trata, o quizá no lo sea, pero como nosotros no lo conocemos nos gusta pensar que así es.

Es preferible pensar que el protagonista de la historia es un ser inteligente, preocupado por cosas importantes, y no un idiota, embobado por el pensamiento de un mono tocando unos platillos.

Cualquiera podría pensar que la cuestión que hasta aquí nos ha traído es el motivo por el que  nuestro amigo se encuentra parado bajo la lluvia, en mitad de una plaza, empapando su cuerpo y su alma con aquellas gotas frías, pero nada más lejos de la realidad. La única razón de narrar el comportamiento de aquel individuo no es más que para demostrar que la estupidez humana no necesita motivos para hacer las cosas.

Cuando un ser humano ve a otro hacer algo poco lógico, piensa que este debe tener alguna buena razón que justifique tal acto, cuando la mayoría de las veces, aquella acción, extraña para el primero, no es más que la consecuencia de un impulso o una casualidad.

No hay que buscarle motivos a todo. Sólo los actores tienen finalidades prefijadas, escritas en un guión. El resto de seres que paseamos por la vida hemos venido a improvisar.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor

Las palabras me arrastran al abismo y yo me dejo seducir.

Tienda

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta