cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

2 min
8 segundos
Reales |
14.02.13
  • 5
  • 7
  • 1305
Sinopsis

En 2012 superó el millar en un mismo año.

8 SEGUNDOS

Una vida entera plasmada en ese minúsculo intervalo de tiempo...

Veo a mi madre llorando a escondidas en su habitación, llena de moratones, de aflicciones, tras haber sido severamente golpeada a manos de su embriagado marido. Marido que, más tarde, se vería en su propia casa, encharcado en una repulsiva mezcla entre vómito, alcohol y sangre, con un cuchillo en la espalda, asesinado por su propio hijo. 

Tras un ligero interludio en el tiempo, vislumbro a lo lejos una esbelta silueta que sonríe, que saluda con su fina y blanquecina mano despreocupadamente, mientras los pájaros de los alrededores del parque se posan sobre las ramas para observarla, para venerarla; es como si irradiase luz propia. Aquella joven deidad, pelirroja y de ojos negros como el azabache, era Aiko, mi mejor amiga de la infancia y de la cual siempre estuve enamorado.

Recuerdo que el último curso de la escuela media le confesé mi amor, pero fui rechazado rápidamente. No titubeó, más bien se lo tomó como una broma, y por mi poco valor y considerable inseguridad en eso se quedo, en nada más que una mísera broma. Meses más tarde la vi en un rincón del gimnasio besuqueándose con Tanaka Ryu, el chico más popular del instituto. Al acabar el curso, Aiko y yo tomamos caminos diferentes, ella se traslado a una prestigiosa Escuela Media Superior en Osaka, mientras que yo me conformé con asistir a uno más bien mediocre. No la volví a ver nunca más.

Aproximadamente en el sexto segundo siento un compacto puñetazo atravesándome las costillas. Me veo tirado en una esquina, al lado de un contenedor de basura siendo aporreado ferozmente por un grupo de musculosos estudiantes. La sangre que me brota por la nariz me hace recordar los insufribles años que pasé en la Escuela Media Superior, sin ningún amigo, con una alta presión social a nivel de estudio, y siendo abusado por los cruéles matones que me acechaban día sí, día también.

Esa es la unidad justa y necesaria que se necesita para recordar. 8 segundos. El tiempo en el que tarda un humano en caer desde la azotea de nuestro instituto.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Animo, campeôn. Estâ bueno el ritmo e ingenioso cômo no. Te mando un saludo cordial.
    Gracias por tu comentario. Tu obra está muy bien escrita
    Un relato duro e ingenioso.
    Me gusta sobre todo la primera parte, los dos primeros párrafos. Hacia el final se pone demasiado obsesivo para mi gusto, demasiado radical en la descripción del fracaso. Si bien se trata de un suicida, me parece que pierde un poco de realidad. De todos modos el relato es muy bueno, y bien duro por supuesto. Tiene la crueldad que se necesita para estas descripciones. Un saludo
    Relato duro, crudo. No te tiembla el pulso en el desarrollo que alarga la emoción hasta un final que, en mi opinión, es buenísimo. Curioso el toque japonés. Un saludo.
    Relato duro, crudo. No te tiembla el pulso en el desarrollo que alarga la emoción hasta un final que, en mi opinión, es buenísimo. Curioso el toque japonés. Un saludo.
    Relato duro, crudo. No te tiembla el pulso en el desarrollo que alarga la emoción hasta un final que, en mi opinión, es buenísimo. Curioso el toque japonés. Un saludo.
  • Gran Stuk. Inspiras.

    -En una discoteca, cerca de los altavoces, ya pueden decirte que eres feísimo, que tú asientes con la cabeza y sonríes.

    En 2012 superó el millar en un mismo año.

    Alguna vez escuché que en la guerra solo unos cuantos pierden o ganan. En general, todos pierden.

    Me encantaría que aportaseis cualquier sueño, por muy estúpido que sea, así también nos divertimos. Cuidaos y Feliz Año Nuevo.

    Noviembre ha sido un mes lleno de sentimientos para mí. Démosle un adiós. “¿Puedes oírnos? Estamos tocando un Requiem para ti” Fue el comienzo de una noche de tormenta, feroz y empapada de sangre, pero de alguna manera triste por abrumadora mayoría.

    No hace falta una imagen. Supongo que todos os lo podéis imaginar.

    Sentido?

    ¿Buen día? Hoy no Ted, hoy no.

    Y te pones a pensar, y piensas. Y recuerdas la insignificancia de las cosas.

Tienda

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta