cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

4 min
A flor de piel.
Amor |
29.03.14
  • 2
  • 2
  • 1554
Sinopsis

Deslízate

Me lo decía constantemente:

  • Deslízate.

 

¿Deslízate? La palabra, esa insignificante palabra resonaba en mi cabeza una y otra vez cuando sentía el tacto de sus dedos sobre mi piel. Esas yemas curtidas por el paso del tiempo, las manos de un hombre trabajador.

¿Deslízate? No podía asimilar la palabra, mi cabeza, mi forma de pensar, obviamente muy distinta de la suya, me lo impedía. Me anclaba al suelo que pisaba como si de una losa de mármol se tratara. Estaba hecha para las cosas que eran, o no eran, y aún así, aún sabiendo que el que se desliza tiene una barbaridad de posibilidades de estamparse, pese a saber que sería un error. “Deslízate”, lo hice.

 

El calor de su piel fue uno de tantos motivos que me arrastraron a esto, fue uno de los que me atraparon en esta vorágine, el mundo a su lado era un sueño.

Una de tantas noches compartidas me arrebujé a su lado, buscando un poco más de su calor. Noté la suave piel de sus piernas rozando con las mías. Suspiré.

¿Acaso es posible tanta perfección?

El roce con mi piel, mucho más fría que la suya, le despertó, y al notarme cerca, se giró hacia mi, me abrazó; y entre el calor de sus brazos y la dulce fragancia que desprendía su cuerpo el sopor se hizo dueño de mi mente. Me dormí pensando que no debía tener miedo.

Esa, fue la noche en la que tomé la determinación de dejarme llevar, esa noche derribé los muros que consolidaban mi vida y los que marcaban mi actitud. Acepté el riesgo como propio, me deslicé.

 

Soy capaz de recordar cientos de noches como esa.

Si cierro los ojos noto su mano, grande y robusta apoyada sobre mi vientre o recorriendo mis caderas. Si inspiro soy capaz de oler su esencia. Si paladeo puedo recuperar del olvido el sabor de sus besos.

La caricia que era capaz de recorrer mi cuerpo entero, erizaba de nuevo el vello de mi piel, lo sentía. Sentía también sus dedos perdiéndose entre mi pelo, la humedad de su lengua entrelazándose con la mía.

La suavidad de sus labios sobre mi cuello y la presión que sus dientes ejercían sobre mi hombro izquierdo antes de un mordisco cariñoso.

También otras tantas sensaciones, mucho más íntimas que deben quedarse en el rincón de mi mente. Deben quedarse en el placer del recuerdo.

 

Me sentía tan dichosa, ¡tan afortunada!.

El descubrimiento de lo mas maravilloso que puede ofrecerte la vida apareció ante mi.

El amor.

Sutil, delicado, inmenso, que lo absorbe todo. Un gigantesco tsunami preparado para destruir todas tus creencias previas, todo lo que concebiste como real en un pasado. Todo desaparece, y te quedas inundado, navegando entre los escombros de lo que antes te definía, entre los escombros de tu determinación, la que yo abandoné muchas noches atrás.

 

Creí que era un sueño.

 

Siento su tacto sobre mis dedos, su rugosidad, su suavidad, su frío. Me obligo a no pensar en lo que estoy haciendo, la fuerza es de los insensatos, de los que no piensan.

Tan solo me estaba deslizando.

Vuelvo a pensar en la palabra, esa insignificante palabra que resuena en mi cabeza una y otra vez, y haciendo caso de lo que para mí significa su palabra, aumento la presión.

Vienen a mi mente pensamientos irónicos de la situación, seguro que un ser desalmado acababa convirtiendo mi historia en un relato, seguro que jamás podrás olvidarte de mi después de esto, seguro que mis sesos en la pared dibujan un “te amo”.

 

Tan solo me deslizo, y sigo ejerciendo presión.

 

--------

Te lo dedico a ti, Eduardo 2, tu me has lanzado este reto.

Espero haber llegado a tus espectativas. 

Un abrazo

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Bien Sara, muy bien. Embaucador, morboso y cariñoso, sexual y romántico, soñador y realista, lleno de pasión, desborda sentimiento, delata redención... sólo una pega, por eso no te puedo puntuar con más: el mismo texto en uno o dos párrafos, pienso lo hubieras clavado, ya que, por que separa con frases sueltas el mismo pensar hacia la misma persona en el mismo lugar en la misma noche, cuando personalmente creo que todo reunido en un único párrafo le daría mas vida y sentimiento. Aún así, la critica de Angélique la veo desproporcionada, falta de gusto, excesiva. No hagas ni caso Sara, al menos tú si demuestras calor, valor, neuronas, saber estar y un enorme corazón dentro de tu pecho.
    Qué horror. No sabes ni editar. A lo mejor por eso te dejaron.
  • Esos amores que se meten tan dentro de ti que no consigues librarte de ellos nunca más. El recuerdo de la pérdida transmitido con dolor.

    Mi despertar perfecto.

    Equivocarse también forma parte de la vida.

    Una sonrisa puede cambiarte la vida.

    Cada segundo será conservado.

    Deslízate

    Se acomodó en el sofá cogiendo el cenicero con las manos y le dio una intensa calada al cigarro de liar que acaba de hacerse minutos antes. - Yo quiero que se líe – Dijo tranquilamente.

    Entró una leve brisa a través y las hojas de los arboles que comenzaban a teñirse de naranja...

    Es una lástima que las mujeres no tengan pene. Sin embargo seguro que ellas son capaces de comer bien un coño. -- Relato mordaz dedicado a los hombres que no quieren aprender.

    Si miras el mundo a través de los ojos de un niño, puedes ser capaz de descubrir algo completamente nuevo. Te pido esto, lee mi historia desde la inocencia de un niño y descubre por qué hay que tener cuidado con lo que uno desea.

  • 14
  • 4.41
  • 485

Puedo decir de mi que adoro recoger un montoncito de semillas de arce y lanzarlas alto para luego intentar cogerlas; que olvido a propósito el paraguas los días de lluvia, y que paso mis noches mirando el cielo, buscando siempre lo mismo. Soy curiosa, y me encanta aprender. Adoro los buenos consejos, y las conversaciones que duran horas, las pausas y los silencios.

Tienda

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.09.20
10.03.20
Encuesta
Rellena nuestra encuesta