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5 min
A la sombra del ciruelo
Amor |
28.12.08
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Sinopsis

mis más bellos recuerdos, son de mi infancia, por eso intento plasmar en todo lo que escribo, retazos de ella... brindemos en este año que comienza, que nunca dejemos de ser niños... por vosotros !!!

Hace tiempo que se instaló en mi mente la idea de volver y ante la insistencia de los pensamientos saqué un billete para regresar a mi infancia.

Desprecié el egoísmo de hacerlo solo y compartí con mi hija María , el descorche de la botella de los recuerdos; por eso, esta mañana le pagué con una sonrisa , el esfuerzo de madrugar para acompañarme.

Los primeros calores de mayo nos dieron las llaves de todas las calles de la ciudad . Atravesamos el parque de la rosaleda, apreté la calida mano de María, para decirle sin palabras que se empapara con los olores de la primavera que atravesaba sin permiso las viejas murallas y se instalaba en cada uno de sus rincones.

Nos fundimos con el ruido de la fuente, y los niños que no se avergonzaban de sus risas , me dio la sensación de más bullicio y mirando a la fuente con desafío , me lo tomé como un triunfo. En mi niñez siempre había alguien imponiendo silencio, el agua de la fuente siempre ahogaba nuestros juegos, pero ahora era al revés , la ausencia de los guardianes del silencio amordazaban los chorros del agua .

Cuando pasamos por la alameda miré de reojo como a María le llamaba la atención la casa de correos , la que fuera morada de nobles ahora estaba cubierta de hiedra, como una dama que cubre su rostro con un velo para ocultar su edad.

Al girar la esquina del casino me paré en seco, María se desestabilizó por mi brusca parada , y supo por mi mirada, que habíamos llegado.

Se soltó de mi mano , y corrió hacia ella, con las manos en la verja, se giró para mirarme.

-      ¿ esta era tu casa ?

Asentí con la cabeza, observé la verja con los barrotes oxidados y las lanzas romas.
María gozó del privilegio que antaño tuve yo, metió su menuda cabeza entre sus barrotes y su melena castaña atrapó el descuido de los hierros, mientras yo recordaba su estado la última vez que los había visto. Y calculé el tiempo transcurrido por décadas para no fallar

Observé triste su fachada, con la alegría de quién se reencuentra con un ser querido y la tristeza de verlo tan cambiado.

Colé mi mirada por los cristales del patio central, y me encuentré dentro como valiente caballero desafiando a los truenos y relámpagos en la noche de tormentas. Salí vencedor de buen número de ellas y sólo perdí aquellas en las que intervenía mi madre llevándome de la oreja fuera del alcance de la cristalera, que según se venía repitiendo generación tras generación alguna tormenta acabaría echándola abajo. Vuelvo al jardín y confirmo que tal tormenta no ha llegado aún .

María pregunta si podemos entrar, sonrío asintiendo y ella vuelve a coger mi mano. Yo la miro antes de entrar, María no es una niña traviesa, todo lo contrario, es tranquila y hace gala de un buen sentido del humor , gusta de la conversación sobre todo si va acompañada de un buen batido de vainilla tomado sin prisas en alguna terraza.

Me preparo para sus preguntas, cuanto yo le cuente lo recordará y Dios me libre de apoderarme de la verdad.

En la escalera de la entrada, la maleza me dice que la casa ha estado abandonada los últimos años, puedo adivinar lo que se vería detrás de los cristales del vestíbulo si no estuvieran opacos por la suciedad .

Bordeando la casa llegamos al jardín, la ansiedad del momento me hace ignorar el aspecto descuidado del mismo. Allí está en el centro, sombra de generaciones, compañero de juegos y testigo de compromisos inquebrantables, allí está el viejo ciruelo.

Mientras tanto María se ha soltado de la mano, se adelanta a mis pasos y cuando la sombra del ciruelo oscurece su rostro, se gira y con los ojos muy abiertos exclama entusiasmada.

-      ¡ Papá! Este es el árbol que aparece en mis sueños .
-      
-      Si mi niña, como en tus sueños, estas a la sombra de este árbol , que es un ciruelo, que ahora tiene aspecto cansado pero que pronto estará como tu lo sueñas.
Chirría la puerta de la verja y María sale corriendo .

-      mamá , la casa donde vamos a vivir, tiene el árbol de mis sueños.

En ese momento, llegó un soplo de aire fresco que meció las hojas del viejo árbol. Yo sentí que se me ensanchaba el alma y solo pude murmurar.
“ gracias a ti por esperar “.











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  • Es precioso, muy tierno, eres una brillante escritora, espero poder escribir como tú algún día... Y por cierto, no sé cómo agradecerte lo que me has dicho hace un rato!! Espero poder ir... y te estaré largamente agradecida! Espero también poder devolverte la invitación algún día! Un beso!
    precioso lucia
    Me ha encantado. No pares.
    Me he leido tus relatos de un tirón querida Lucia, es magnífico la línea que te has marcado, porque estoy seguro que has buscado nuestro punto débil, los sentimientos, gracias por darnos un toquecito, a ver si por fin nos sale ese corazón de hipo que llevamos dentros. Muy agradecido y felicidades de nuevo.
    Desde mi rincón he sonreido ante la visión de esa casa, donde yo también viví, me encanta este relato
    Un regreso cargado de añoranza cumplida. Te daría un 5, pero me echan atrás los signos de puntuación. Te pasa mucho que dejas un espacio entre la coma o el punto y la palabra precedente. Sé que es un error de tecleo rápido, pero se deben depurar los textos antes de pulsar la tecla. Descubrirías otras cosillas como un "encuentré" que se te ha colado. Son detalles sin importancia, pero que sumados... Yo también cometo muchos errores, pero me esfuerzo mucho en minimizarlos.
    A mi tamben me ha parecido muy tierno, es que ademas me recuerda a mi propia infancia, en la que también existía un ciruelo en el mi abuelo colgaba un columpio para mi....joer que recuerdos
  • Llegó mi turno... esta semana estaba muy liada pero no he querido que pasara más tiempo... así que Roberto es hora de que pienses en una buena venganza... jejeje. Esto se acaba y me da penaaaa...lo he pasado bien. Gracias a todos por dejarme compartir espacio en estas páginas.

    La historia se reparte en tres capítulos...los niños soldados y el porqué de su crueldad. Siempre detrás de ellos está la mano negra...

    La historia de Samir la voy a repartir en tres entregas...

    Espero que no tengamos que esperar a esto para firmar un contrato indefinido... ojalá se arreglen las cosas pronto...

    No he podido evitar incluir un toque de romanticismo...drama...y alguna sorpresa. Espero que os guste,lo he escrito con mi mejor intención y he disfrutado haciéndolo. Ahora le toca a nuestra compañera Marfull así que ánimo, y a seguir escribiendo que es lo de que se trata.

    De lo bueno a lo malo solo hay un paso...y viceversa...

    A veces se escoge el camino equivocado para llegar a un fin...

    Una ilusión... un hecho... y no solo una vida destruida. Es un relato largo y por eso lo enviaré en tres o cuatro capítulos. Me apetecía volver...

    A escribir se aprende escribiendo, no dejemos nunca de hacerlo.

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Me gusta escribir para transferir a la realidad cosas positivas. Y en esta balanza de la vida además de obligaciones compartimos aficiones.

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