cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

4 min
Aferrado
Varios |
04.12.14
  • 5
  • 7
  • 1321
Sinopsis

Era un universo blanco que abarcaba cuanto veía. Decidí por fin hacerle frente al nuevo día, que por repetido, formaba un único borrón en mi mente. Levanté mi cabeza, me recosté en la silla y coloqué mis manos sobre ese níveo mantel.

En el café reinaba el bullicio, henchido de voces, pasos y el entrechocar de la vajilla. Pese a ello el lugar era agradable, bien mantenido y con mucha madera lustrada. El sol temprano se colaba entre las finas cortinas que intentaban contenerlo. Mirando afuera, en un precioso jardín siempre encuentro o imagino una nueva flor que me durará, sediento, hasta mañana.

Me ha visto. Desde la barra me guiña un ojo y me regala una sonrisa. Siento que el sol reflejado en sus dientes me ha encandilado y sin voluntad, dejo al corazón levantar las comisuras de mis labios. Con su figura incomparable y ese uniforme negro y blanco que debe haber sido confeccionado por Armani por lo bien que le sienta, se dirige hacia mí.

No camina…, navega entre las mesas. Tampoco. Cuando ya está cerca, advierto que flota en el aire —Buen día don Raúl— me saluda cantarina y comienza a servirme el desayuno. Temo que mi pasión se note, mi cara brilla, me traiciona y mientras ella danza a mi alrededor, creo ser un tomate.

—Gracias Camila— le susurro tímido, viendo que se aleja espléndida en un atardecer de mi ánimo. Las vituallas no saben a nada pero su perfume, que aun las impregnan, logra que no desperdicie ni una migaja. Estirando el tiempo con dos cafecitos, la despido inútilmente con la mano sin que me vea cuando cambia el personal.

Melancólico, me dirijo a la recepción como de costumbre, no tengo correspondencia ni llamadas, es como estar de incógnito, vacacionando. Le indico al conserje que almorzaré en mi habitación. No siendo el turno de Camila, no tiene ningún objeto codearme con esa multitud de huéspedes desconocidos.

Son casi las diez, si no me apuro la perderé. Corro por los pasillos hasta mi puerta, con agitación oigo a través de ella y aliviado la siento trajinar. Me calmo, trato de respirar normalmente, no quiero que note el atronador palpitar que sienten mis oídos. Impaciente, al rato entro, parezco tranquilo aunque la lava arde en mis venas.

 ¡Rocío! Exclama mi corazón declarando mis sentimientos también por ella. Terminada la limpieza está completando el tendido de mi cama y el arreglo de flores. Quizás no tan bella, pero siento que su abrazo me llenaría de cariño. Sé que en ese regazo puedo llorar mis penas o contarle feliz mis aventuras. Sé que sus manos acariciarán mis cabellos, cuando afligido e insomne, mire la luna en pos del sueño.

Pero mis labios timoratos no han pronunciado ni una palabra y ella, pensando que molesta, se despide presurosa —Perdón don Raúl, ya me voy…—. Frustrado por mi cortedad, el corazón triste y lamentando no haber correspondido como quisiera a mis amores, me recuesto para un breve dormitar.

Distingo el atardecer en el mosaico del techo que forman las rejas de la ventana. En esa penumbra descubro a mis compañeros de cuarto en dos hileras de camas. Tan grises como la habitación que se oscurece más por el contraste de algunas fotos en colores, pegadas desparejas en las paredes.

Con estruendo se abre la puerta, dos enfermeros del asilo empujando sillas de ruedas vocean: —La cena señores…, primero José y Alberto. A los demás les toca el segundo turno— vuelvo a dormitar oyendo acostumbrado cómo se alejan.

Me aferro al amor. Este lugar de locos no podrá conmigo. Será mañana, me propongo heroico: besaré valiente a Camila desparramando romántico su bandeja y abrazaré el regazo de Rocío para contarle gritando cuánto la quiero y la necesito.

 

Carlos Caro

Paraná, 30 de diciembre de 2013

Descarga y derechos en la web de mi perfil, 3º antología "Cuentos agradecidos" entrada Aferrado

 

 

 

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • He seleccionado este relato para la propuesta de Umbrío :) http://www.tusrelatos.com/relatos/propuestas
    Por cierto, con lo que erraste fue con lo de la edad. Aunque siempre me han dicho que soy un poco viejo, aún pinto 31 primaveras, jeje. Un saludo Carlos, y en cuanto pueda te sigo leyendo.
    Carlos, llegué aquí por el comentario que me hiciste en la Dama... Primero de todo, mil gracias por tu tiempo y aprecio (que veo extendido a los comentarios de este relato y me sonrojo como Don Raúl ante Camila). Bueno, ahora paso a comentar tu relato que es lo importante. Y sólo puedo decirte que me ha encantado. El cariño con el que te acercas al personaje y la sinceridad de su mirada ante toda la situación me ha hecho sentirme tremendamente cercano a él y sentir una punzada en el corazón al sentir que vive dentro de un sueño irrealizable. Han dicho que nuestros relatos se parecen (aunque tu Aferrado tiene más nostalgia y sentimiento), y viendo lo bueno que es el tuyo, es todo un honor.
    Hoy les hice caso y leí La dama de Shanghai de Alejandro Gallardo. Es de lo mejor que he encontrado aquí y les sugiero leer allí mi comentario, verán lo distinto que es. También les aconsejo que futuras lecturas, las hagan primero en su Web (Blog)del perfil, ya que la estética del mismo complementa al cuento. Un abrazo/beso
    Gracias Carlo, eres muy preciso en tus apreciaciones. Ya me pica esa Dama de Shanghai ¿Alguno no tiene el libro digital par adjuntarmelo? Un abrazo Carlos
    Me gustan mucho tus sofisticadas descripciones, el buen gusto con que pintas una escena y desarrollas a tus personajes. Estaba por recomendarte ese relato que ya mencionó Umbrio. Son estilos y tratamientos muy distintos, pero en esencia coincidieron.
    Es de rebeldía, para sentirse vivo le bastan los recuerdos. La leeré. Un abrazo Carlos
  • Basado en acontecimientos reales.

    Hay cosas que nunca cambian.

  • 25
  • 4.7
  • 124

Satisfecho Ingeniero Químico y hombre de negocios de diversa suerte. Hoy ya jubilado, desfachatado, intento narrar cuentos y transmitir mediante ellos lo que nunca podría “decir”. Solo puedo esgrimir como antecedente el haber leído todo cuanto cayó en mis manos, he sido un roedor infatigable de librerías. Desde los clásicos hasta los prospectos completos de los remedios, práctica ya un poco abandonada por falta de las dioptrías necesarias. Nunca me hubiera atrevido sin el estímulo y las críticas de profesionales: mi esposa y su compañera de estudios. Todos nos conocimos hace cuarenta años cuando ellas estudiaban el Profesorado Universitario de Lengua y Literatura. Inquieto, me asombro de esta predestinación. Debo también mencionar en mi haber, el estilete afilado que es la mente de mi hija quien me sigue letra a letra y me alerta cuando no escribo lo que quería escribir. Para terminar, aprovecho para pedirles críticas; todas, de cualquier índole. Solo así aprendo. Esta es la cuenta principal a mi nombre en “tus relatos”, si quieren acceder a la secundaria y sus cuentos pulsen el “Web” de este perfil. Iré publicando cuentos en ambas para facilitar su lectura y es mi intención que nos divirtamos juntos con la literatura. Mis blogs, desde: http://carloscaro7.blogspot.com.ar/

Tienda

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta