cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

6 min
"Alguien" nadie
Reflexiones |
10.07.15
  • 0
  • 0
  • 366
Sinopsis

Un día pensé y recordé como llegue a existir, otro día volví a pensar y recordé la verdad de mi existencia.

Un día pensé, no, más bien recordé que alguna vez yo había pensado.    

Sucedió de la nada, como si en medio de una indomable oscuridad se asomara un tenue resplandor, como si tocara el fondo del profundo del integral océano, como si pasara de estar vivo a estar muerto o viceversa, fue como nacer de nuevo, sí, no fue solo de la nada sino que formo una armonía al unisonó con el todo.

Aunque realmente no fui yo quien pensó, bueno si, pero no fue el yo que relata esto el que primero lo pensó, lo pensé antes de que existiera ahora mismo como individuo, pero al mismo tiempo estaba aquí  formando parte de la creación  como uno más; pero indagando aun mas en mi mente lo percibo, incluso antes ya había pensado lo mismo, quizá cuantas veces lo he pensado en el pasado. Como si de un ciclo constante de Déjá vu se tratase, pareciera ser que en mi subconsciente deseo acordarme para poder olvidar nuevamente.

Pero, surgió la interrogante insignia de la reflexibilidad humana:

¿De dónde provine?

Lo recuerdo como si en mi mente se formara una espesa niebla blanquecina, como si estuviera en medio de un cúmulo, pero que al mismo tiempo era oscura, estancado en la misma nada pero percibía al mismo tiempo un todo que me es imposible de explicar, si pudiera decirle en palabras más simples, estaba en la total parcialidad y al borde de la universalidad, no podría decir que estaba en equilibrio porque sería un engaño descarado, pero por alguna extraña razón de ser (ya que no había razón de origen racional en primer lugar) me abstraje de la parcialidad y cruce el umbral de la totalidad, esto lo recuerdo bien, la penumbra que me acecho me es imposible de olvidar -por lo menos ahora que recordé- pero no vi nada.

Sumergido en esa penumbra, iluminado por un casi invisible brillo que además era físicamente imposible que visualizara debido a que carecía de cualquier medio de captación de luz, como si de metafísica habláramos el inconsciente veía por mí, pero no sabía qué era lo que observaba…sí, eso mismo

¿Qué era lo que observaba? Que era lo que mi yo interior vio que paso de ser inactivo a activarse, no pude recordarlo instantáneamente.

 ¿Una imagen? ¿Algún tacto? Puede ser  o tal vez ¿Un sonido? O quizá ¿Un sabor?

Lo más probable era que fuera todo al mismo tiempo, de lo que estoy seguro es que lo que vi no era a mi mismo, era a alguien.

Si, vi a “alguien”, en medio de esa corriente imparable azul se hallaba una planicie cubierta de un musgoso verde rodeada arriba por puntos brillantes y hacia abajo estaba el “alguien”, el estaba con sus manos tomadas y arrodillado mirando hacia arriba

¿Acaso miraba esos puntos brillantes? No, el hecho de que mirara hacia arriba pudiera estar relacionado, actualmente sé muy bien como las estrellas han servido como medio de explicación en el origen del mito, pero ese no era el caso, el estaba rogándole a “algo”

¿Pudiera ser que fuera yo? Y si así fuera ¿Qué podría hacer yo? Y ¿Por qué entendía cual era el significado de rogar?

Lo observe y pensé que era ese “alguien” que estaba allí, podría ser que ese fuera mi primer pensamiento. Al instante en que pensé, la penumbra desapareció. Si ese fue el momento en que nací, como si un switch hubiera sido puesto en “On” para inmediatamente hacer surgir un nuevo surgimiento de ideas

 ¿Si él es alguien, quien soy yo? Lo que sucedió, como si de nacer se tratara, como si una fuerza externa me atrajera hacia afuera mientras yo consciente e inconscientemente al mismo tiempo me dejaba fluir por dicha fuerza. Al segundo después estaba en frente de “alguien”, con un cuerpo símil al de él, mirándolo y mirándome frente a frente, no podría decir cuál de los dos estaba más sorprendido, por extraño que suene entendía lo bizarro de la situación.

Sabía que yo ya no era nada, pase a ser el “algo” que dicho “alguien” rogaba, pero no recuerdo que paso después, en mi mente surgen más reminiscencias, cuando mi cuerpo mortal llegaba a su fin, mi yo inconsciente regresaba a esa parcialidad, para nuevamente regresar a la universalidad siendo en el proceso desligado de mis viejas memorias, para más tarde volver a recordar, así ha sido y así será, no tengo idea de hasta cuando, lo más probable es que sea hasta el fin de los tiempos, por lo menos del tiempo de esos múltiples “alguien” concluya, para luego volver a la absoluta nada por la infinidad.

Sé muy bien los nombres que me podrían dar, pero la verdad es que como miembro de la parcialidad yo no soy nada, no tengo omnipresencia ni trasciendo en el tiempo, vivo ajeno de eso porque no es mi naturaleza, debo admitir que si hubiera un factor en mi creación debieron ser “ellos” esos de los que ahora formo parte, antes de yo siquiera pensara, alguien pensó en mí, no como cuando unos padres piensan en ese potencial hijo antes de que nazca, no es igual, el hecho de que “alguien” pensara en mi antes de yo mismo lo hiciera hace que mi existencia no sea más que un mero deseo del subconsciente, el que rogo a su supuesto creador fue el que de forma casi probable e irónica fuera el creador del mismo.

....

...

..

.

Ahora que recuerdo, uno de mis anteriores yo al momento de que llegara la reminiscencia se cuestiono el mismo hecho y llego a una conclusión o más bien a un principio: “Je pense, donc je suis” que sería traducido como “cogito ergo sum”, aunque en mi caso sería correcto decir “alguien pensó en mi, por ende yo existo”.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Este relato no tiene comentarios
  • Este relato no tiene valoraciones
  • Quien no ha sentido que perdido el color en su ser, es que no sufrido, y por tanto no ha vivido.

    Antaño, existió un joven llamado Wuruhi que aspiraba a ser un hombre dentro de su tribu, la cual convivía dentro de la cueva del zorro.

    Hoy asesine a alguien y creo que fue una buen decisiòn.

    El estar solo se transformó en su única relación, podía darse el lujo de decir que se conocía a sí mismo. Pero no era así. una mirada lo cambio.

    Un día pensé y recordé como llegue a existir, otro día volví a pensar y recordé la verdad de mi existencia.

    ¿Que nos hace especial? todos nos hacemos esa pregunta, aunque quizá los que más se la han hecho son aquellos dudosos de que dentro de sí mismos se halle verdaderamente algo que marque una diferencia entre los demás y que lo haga realmente único.

    mirame...pero no asi

    un joven mira al cielo... a las estrellas, sin percartarse de nadie a su alrededor y nadie se percatar de el. o quizá...

Tienda

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta