cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

4 min
Amnesia
Drama |
15.03.14
  • 4
  • 2
  • 1861
Sinopsis

Un especialista debe impartir una conferencia ante distinguidos profesionales. En el momento de comenzar su disertación, se le olvida todo.

~~                                      Amnesia


    Faltan cinco minutos para mi intervención. He caminado más de cien kilómetros por este pasillo detrás del escenario. Sudo, mis manos están frías y siento que el cuerpo me tiembla completo. Trato de parecer sereno, inútilmente. Al fin, una voz se escucha por los altavoces: “Con ustedes, el Dr. Holfman”. Miro  al extremo del pasillo y el rector me hace un saludo con la mano cerrada y el dedo pulgar hacia arriba. Mis pasos son los del reo hacia el patíbulo. El podio lo veo muy lejos, los temblores me sacuden la columna vertebral, los pies me pesan toneladas y el silencio absoluto me aplasta.  Llego al podio y lo primero que hago es tocar el micrófono. ¿Pero qué me sucede? ¿Qué hago aquí? No sé lo que tengo que decir.  ¿Cómo es posible? Busco en los apartados más recónditos de mis neuronas y no veo nada que me indique el porqué de mi presencia aquí. Tengo delante a un público distinguido con aspecto de profesionales que observan cada movimiento que hago. Trato de arreglarme la corbata, busco algo invisible en los bolsillos, muevo el micrófono y no viene a mi mente nada.
 Pienso en los años que he estudiado, investigado y experimentado. Pienso en el prestigio alcanzado, en el nivel de vida de mi familia, en el respeto y la consideración de mis colegas del Centro de Investigación. Todo eso hoy irá al piso. No tendré cara para compartir  con mis compañeros, seré observado como un fraude académico, en fin, mi vida cambiará. No sé si podré soportarlo. Ayúdame Dios mío. Aparto mi mirada de los asistentes de primera fila y la fijo en un  punto indefinido. No tengo otra alternativa. Tengo que hacerme el harakiri moral y diré la verdad. Carraspeo  un poco y comienzo el discurso. “Distinguidos señores, tengo la penosa necesidad de decirles que en estos momentos tengo la mente en blanco. No sé porque estoy aquí. Es como si de momento hubiera sido víctima de una amnesia. Pen-sándolo bien no sé clasificarla. Valoré que pudiera ser una amnesia retrógrada o una amnesia global transitoria pero es que me ha afectado un episodio concreto y sin lesiones aparente. También, puede ser un trauma causado por el momento de nerviosismo extremo poco antes de hablarles”. Observé en los rostros de los presente una máscara pétrea. Ni un susurro y estoy seguro que la caída de una mota de algodón se escucharía perfectamente. Seguí treinta minutos, una hora, no sé cuánto tiempo hablando y pensé que había llegado el momento de terminar aquel martirio: “Muchas gracias señores”.
 Me volteé y caminaba lo más raudo posible cuando una explosión de aplausos atormentaron mis oídos. Sé que era una forma sutil de burlarse. Llegué al pasillo y en el extremo izquierdo estaban conversando el Rector y el jefe de cátedra de la Universidad. Cogí hacia la izquierda cuando casi al unísono me llamaron. Me quedé petrificado en medio del pasillo, con grandes deseos de correr hasta agotarme, pero no podía moverme. Estaba seguro que ahora me dirían cosas horribles y lo más triste, me despedirán de la Universidad y del Centro Nacional de Investigación. Por el frente viene el director y el jefe del grupo de investigación. Tengo la mirada clavada en el suelo esperando lo peor pero siento en mi cuerpo abrazos y palmadas.  Ahora veo un grupo de personas, tres o cuatro, caminando hacia donde estoy, extendiendo los brazos y sonrientes. Mas apretones de mano, abrazos y voces que dicen: “Eres un fenómeno” “Varias Universidades y Centros de investigación de varios países desean que vayas a dar una conferencia sobre el tema” “Todos dicen, hasta los más prestigiosos, que es la mejor disertación sobre la Amnesia que han oído jamás”  ¿Qué? Conferencia sobre la amnesia.
Ahora recuerdo. Era eso. Me habían elegido para dictar una conferencia sobre Amnesia ante más de quinientos Especialista de la materia, de todo el Mundo. Lloro como un niño y expulsando,de esa forma, todo mi sufrimiento. Oigo una voz que dice: “El pobre. ¡Está tan emocionado…!”

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor

Obrero del transporte vinculado a la literatura a través de obras escritas de teatro para colectivos obreros. Ha escrito tres libros: "Amor entre Azahares", Cuentos y Poesías de Celestino y La Sangre que Regresa (titulo anterior: El Leon Rojo Memorias de un Combatiente) .Actualmente está jubilado.

Tienda

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
11.09.20
10.03.20
Encuesta
Rellena nuestra encuesta