cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

4 min
Amor y miedo
Terror |
03.12.14
  • 5
  • 3
  • 1382
Sinopsis

No dejes que los ruidos de la noche eviten que tengas una buena noche romántica, a veces en la oscuridad no debes mostrar miedo, sólo déjate llevar junto con tu pareja. Si muestras miedo, probabilidades hay de que algo salga muy mal...

Como en cualquier casa a las 2:14 de la madrugada, las sombras lo cubrían todo. 
El silencio sin embargo no estaba presente. Tampoco la tranquilidad.

Abajo en la sala, el reloj marcaba despreocupado el pasar del tiempo, indiferente ante los ruegos de que pasara mas rápido.
El viento silbaba en las calles como un cazador llamando a su perro. 
La hojas y ramas de los árboles temblaban al igual que los vagabundos durmiendo en el pavimento, sufriendo las inclemencias de frío.

La luna brillaba a lo lejos.
Un gato chilló horriblemente en una de las otras casas, la pareja acurrucada en su habitación se sobresaltó, aterrados se abrazaron aún mas fuerte.
Era una joven pareja buscando hacer su camino en la vida, ella era bonita y delicada, él era buen mozo y protector.
En aquella noche ambos eran no más que niños asustados buscando ojos brillando en la oscuridad, manos saliendo debajo de la cama en busca de vida y dientes saboreando carne fresca.

Por varias ocasiones ambos habían intentado levantarse y buscar el interruptor para así iluminar la habitación, ninguno se había atrevido.
La puerta de la cocina crujía malignamente, el gato del vecino chilló de nuevo.
Ambos emitieron un gemido ahogado, el sueño obviamente no iba a llegar esa noche.

"A la mierda" dijo el hombre levantando la sábana y poniendo sus pies descalzos en el frío suelo.
Ella no dijo nada, era hora de que él hiciera algo.
Unos cuantos pasos y finalmente la luz se encendió. Ambos pudieron respirar tranquilos.

La maldita puerta de la cocina ya no solo crujía, ahora se agitaba.
"No la cerraste bien" dijo ella ahora mas tranquila y vuelta en sí.

El hombre pasó sus manos por su cabello que era abundante a su edad y salió de la habitación.

La mujer se levantó y ajustó su camisón, el miedo de hacía unos minutos se había convertido en lujuria, su hombre la protegería, y ahora un poco de sexo los ayudaría a dormir.

Su camisón no era muy "sexy" así que se dirigió al enorme armario, las puertas ligeramente abiertas revelaban una espesa oscuridad dentro de aquel pesado y fino mueble.
La puerta de la cocina había dejado de molestar, su hombre subiría de nuevo y ella estaría lista para él.
El problema fue que ella abrió el armario.
Si tan solo no lo hubiera abierto. 
Si tan solo no hubiera gritado de horror al verme ahí entre su ropa, desnudo y excitado ante la idea de verlos disfrutar de una noche romántica.

Yo sólo quería verlos, eran tan jovenes y atractivos.
Ella gritó y luego él corrió a la habitación gritando también, pero para cuando él entró azotando la puerta ella ya había perdido mucha sangre.
Yo aún estaba excitado, siempre lo estoy.
Él no lo creía, así que cuando me lancé sobre él ambos caímos al suelo como un par de enamorados.
Y luego lo ataqué una y otra vez hasta que mi piel desnuda quedó empapada de sudor y bueno, sangre. 

Oooh estaba tan excitado, una lástima que no vi lo que quería, lo que tanto tiempo había esperado. Ambos eran perfectos, me quedé un rato despues de que sus gemidos se habían ido. Mi corazón aún latía, yo aún estaba tan firme.
Primero ella y luego él. 
Limpié lo que pude de "mis rastros" y me fui.
Triste pues ahora solo podría verlos en mis fantasías.


Pero bueno, eso fue hace ya dos semanas.
Éste armario es mas pequeño, algo incómodo, pero ellos casi no lo usan.
Son las ocho de la noche, ellos ya no tardarán, ambos son tan atractivos, tan intensamente enamorados.
Estoy listo, mi piel erizada.
Mis manos no dejan de temblar, solo espero que esta vez  mi excitación no me haga moverme mucho.
La última vez los desperté y bueno, cuando están asustados probabilidades hay de que algo salga muy mal.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor

Hace un año jamás habría pensado en escribir un relato corto, mucho menos en leer un libro cada semana. Pero aquí estoy, tratando de seguirle el paso a todos ustedes. Tal vez tenga talento o tal vez no. No lo sé. Pero planeo atravesar éste oscuro túnel y averiguar si hay algo brillante para mí al final...

Tienda

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta