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5 min
Animal de laboratorio
Ciencia Ficción |
31.07.15
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Sinopsis

He dudado mucho con el final.

Me había peleado con Noak y salí a tomar el aire bajo las estrellas. La noche era fresca pero agradable. Caminé un buen rato para intentar aclarar mis ideas cuando una luz en el cielo comenzó a acercarse a gran velocidad, parecía como si una estrella se desplomara sobre mi, corrí buscando refugio pero en aquella llanura no había donde refugiarse.

La estrella se freno a dos metros del suelo, me quede allí de pie paralizado, era una mezcla de miedo y curiosidad.

 

Cuando se abrió  de ella bajaron cuatro seres, intente huir pero mis piernas no respondieron y cuando me quise dar cuenta tres de ellos me habían atado y me introducían en el interior de lo que ahora sabia que no era una estrella sino un sofisticado medio de transporte.

 

Me desperté dentro de una jaula en  una sala muy amplia iluminada con una intensa luz blanca que me hacia daño en el ojo. Me dolía mucho la cabeza y me costaba mucho respirar. Estaba muerto de miedo, les oía hablar pero no entendía nada. ¿qué querían de mi? ¿qué me iban a hacer? Me acurruque todo lo que pude en el fondo de la jaula, cerré mi ojo e intenté despertar de lo que parecía una pesadilla.

 

No se cuanto tiempo llevaba allí agarrotado por el pánico, cuando se acercó a mi uno de ellos, le tenia a menos de un metro, me hablaba muy despacio en un idioma que no podía entender, tenia un recipiente con agua en una de sus extremidades, la alargaba hacia mi ofreciéndomelo, por primera vez me fije en como eran.

 

No tenia escamas cubriéndoles el cuerpo y en lo que parecía su cara tenia dos ojos pequeños, que me miraban fijamente. Su cabeza era mas grande que la nuestra y andaban sobre dos piernas como nosotros pero más erguidos. Me resulto bastante repugnante. Saque mi brazo entre los barrotes de la jaula y tome el recipiente, tenia mucha sed.

 Y entonces me di cuenta, tenia más de tres dedos y estos no acababan en garras como los nuestros, parecían más frágiles.

Mientras bebía calcule cual podría ser su fuerza y llegue a conclusión de que sin duda en una pelea yo saldría victorioso.

Le tiré el recipiente a la cabeza y me abalancé sobre los barrote rugiendo con todas mis fuerzas. La ira me cegaba, si no hubiera estado la jaula le habría golpeado hasta matarle.

Me desperté tumbado en lo que parecía una mesa, me habían atado a ella tan fuerte que no conseguía moverme. Una luz muy intensa me cegaba pero sabia que ellos estaban allí, oía sus voces en aquel extraño idioma, y notaba sus manos de cinco dedos por todo mi cuerpo. Me pinchaban y me cortaban con todo tipo de utensilios extraños, el dolor llego a ser tan intenso que me desmayé.

Me alimentaban tres veces al día, pero a pesar de eso al cabo de unos pocos días me sentía débil, sin fuerzas para moverme, en parte debido a que había perdido toda esperanza de regresar a casa, y en parte a aquellas extrañas pruebas a las que me sometían cada día. Me daban descargas de recorrían todo mi cuerpo quemándolo por dentro, me introducían todo tipos líquidos en las venas. Sus sesiones de torturas me dejaban exhausto, después dormía durante horas en el suelo de mi jaula, soñando con regresar a casa y volver a ver a Noak.

Han pasado ya dos años desde que me capturaron los seres de las estrellas y sigo en mi jaula, me siguen alimentando y aunque ya no me torturan tan a menudo, cada día me juro a mi mismo que no comeré más, que me dejaré morir arrinconado en el suelo de mi jaula y cada día me traiciono.

 Ya no sueño con Noak, intento recordar su cara y no puedo, también la he traicionado a ella, la he olvidado.

Al abandonarme las ganas de vivir me han dejado vacío, insensible a todo lo que me rodea. A veces me descubro deseando que vengan otra vez a por mi, me saquen de mi jaula y me pinchen y me corten hasta acabar con esto definitivamente. 

Estoy muy cansado, se que no voy a vivir mucho más, y no me importa. Lo único que me aún me duele es saber que nunca podré hacer las paces con Noak, ya nunca la diré que lo siento que la quiero y que no sentía todo lo que la dije.

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  • No me molestan para nada tus comentarios, cuantos más mejor, más aprenderé. Gracias
    ¿Qué te parece si empiezas el relato así: La estrella se detuvo a dos mentros del suelo...(y continúas con todo lo demás).
    Me gustó mucho el relato. Si no te molesta te haría una sugerencia. Cuando repites lo del «ojo» en singular, ya estás dando la pista que los que te capturaron son los terrícolas. Yo no daría esa pista para sorprender en el final. Otra cosa que me parece que mejoraría el relato es eliminar lo de Noak, (tanto al principio como al final) , porque me parece que no aporta al relato, y es como ajeno al mismo. Disculpa mis observaciones pero las hago porque como lector, me encantó.*****
  • El cementerio de El Atazar tiene un nuevo inquilino...

    Un niño decide entrar en un caserón encantado.

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    Espero que os guste.

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    He dudado mucho con el final.

    ¿Realmente queremos inmortalizar nuestras vivencias en un diario?

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