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5 min
Ansias de perfección
Reflexiones |
30.01.13
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Sinopsis

creo que para poder cambiar las cosas, una mirada interna no viene nada mal!!

Cecilia y Lucía, amigas de toda la vida, contaban mutuamente con esa confianza plena que suele darse en muy pocas relaciones. Podían hablar “a calzón quitado”, confesarse una a la otra sus más íntimas fantasías, reír y llorar durante horas, así como, sin anestesia, expresarse la más cruda de las realidades sin preocupación por represalias, rencores o culpas.

A sus cuarenta y tanto se las habían ingeniado para formar cada una su familia, culminar sus estudios, dedicarse a trabajar de ello y hacerse tiempo para mantener estrecho su vínculo de amistad; cosa difícil hoy en día. 

Un día de verano, se encontraban disfrutando de la playa tiradas al sol como dos lagartos, cuando Cecilia, quien se caracterizaba por la capacidad de hundirse en sus pensamientos y

sacar de allí la idea más disparatada, levanta la cabeza de forma abrupta y mirando al cielo como si fuera a decir la cosa más inteligente del mundo, comenta:

-          Che, luchi… ¿te has puesto a pensar, por qué los hombres tienen pezones?

Lucía, acostumbrada a estas salidas de su amiga, sin modificar su postura de lagarto pero esbozando una sonrisa, comienza a pensar en explayarse en su explicación; cuestión que le encantaba. Si  no sabía la respuesta, la inventaba, pero su tono de voz resultaba tan seguro que no cabía duda que lo que decía tenía una solidez basada en la ciencia.

En este caso había leído al respecto y así decidió comenzar con su perorata…

-          Sabes Ceci, que lo que leí es que…

-          ¡Pará, pará, luchi sabelotodo! – la interrumpe Cecilia – te voy a ganar de mano y voy a decirte la verdad de la milanesa, ¡te va a dejar patas pa’ rriba!

Lucía tras estas palabras no podía más que mirarla y reír, porque sin duda lo que vendría a continuación sería una de las tantas locuras de Cecilia.

-          Bueno, dale… cuéntame – haciéndole un guiño

-          El tema es así  - ya para ese entonces Cecilia se había incorporado a su silla playera y las palabras pretendían salir de su boca, mientras se encontraba absorta en sus pensamientos tratando de hilvanar con claridad sus ideas; no era fácil expresar algo que se le había ocurrido cinco minutos antes - resulta que en algún momento de la historia de la humanidad… tanto hombres como mujeres eran capaces de amamantar…

Luego de expresar esta frase como si hubiese dicho algo solemne y digno de aplausos, mira a su amiga y hace una pausa como para generar más expectativa. Lucía la sigue mirando y continúa sonriendo, sabiendo que esta idea descabellada pronto llegaría a su fin y ambas se reirían a carcajadas.

-          Ante tu falta de comentarios, sigo, pero ¡presta atención! – y Cecilia prosigue – Tanto hombres como mujeres indistintamente cumplían un rol en su comunidad; mientras uno asumía el rol de proveedor, el otro se dedicaba a los cuidados de sus críos.

Así estuvieron un tiempo, no muy prolongado por cierto; porque lo que pasó fue que en sus ratos de ocio, mientras los hombres se juntaban alrededor de una hoguera a reír y disfrutar de ese momento de dispersión, las mujeres en su propia fogata, poco a poco y a medida que iban entrando en confianza, comenzaron tímidamente a hacer catarsis en una especie de formato de terapia grupal. Una a una fueron expresando lo mal que llevaban a cabo las tareas los hombres; ¡como podía ser que fulano no se diera cuenta que el niño tenía hambre ante el llanto tan evidente que así lo anunciaba!, ¡como sultano era tan irresponsable que era capaz de dejar la hoguera aún prendida antes de retirarse a descansar, con el peligro que ello conllevaba!, ¡que horrible resultaba mengano cocinando! (esto último lo gritaban todas al unísono tras pensar en su propio mengano e identificarse inmediatamente). ¡No queda otra!, se dijeron finalmente las mujeres - que ya habían formado una especie de sindicato con mate incluido - tendremos que hacernos cargo de todo, caramba,  ¡estos inútiles no hace nada bien!

Y fue así que de a poco las mujeres fueron haciéndose cargo de prácticamente todas las tareas del grupo, porque nadie las hacía mejor que ellas.

Y así paulatinamente y de manera sistemática hubo tareas que le fueron casi negadas al hombre, y por ende, poco a poco ciertas capacidades se fueron extinguiendo de su repertorio por falta de uso. Entre las actividades que le fueron prohibidas, la más radical fue la de amamantar a sus hijos, hasta tal punto de atrofiarles los pezones. Las mujeres decían que no podía ser que no fueran capaces de distinguir los llantos, y como lo más fácil era encajarle la teta al niño en vez de cambiarlos, estos estaban a punto de explotar de tanta leche… y ta… ¡san se acabó luchi, es así! ¿Te das cuenta?

Y acto seguido comenzó a reírse esperando la complicidad de su amiga. Pero contrariamente al comportamiento que esperaba de ella, se produjo un silencio que le hizo darse vuelta y enfocar su mirada en Lucía. Ésta se hallaba con un gesto serio, con su mirada fija en el horizonte, simplemente  pensando…

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  • ansias motivadoras
    Vaya, hay que reconocer que esta Cecilia tiene una imaginación portentosa y una gran facilidad para urdir historias. Muy original tu interpretación de la evolución natural de Darwin ( la función crea el órgano ). Un saludo, Clody, desde este lado del Atlántico.
    Increíble teoría...Valdría la pena profundizar en todo lo que se ha "atrofiado" en nuestro camino hasta aquí... Y, Lucía...¿ qué pensara...? Saludos!
    Una teoría simpática y muy curiosa. Saludos.
    Pues...nose muy bien por qué casualmente hace poco yo me hice la misma pregunta..jajaja vaya tela. Debe de ser cierto, porque nose como a las mujeres se nos pasan por la cabeza estas cosas Muy graciosa la historieta. Un saludo
    Very good
    Escribe tus comentarios...Una teoría esperpenticamente divertida, como diría Valle-Inclán. Tambien de sutil ironía en el transfondo. Me plantó una sonrisa en el rostro.
    Clody. una de mis escritoras favoritas, ya hacías falta por estos lares. Interesante relato, cualquier día te llaman a explicar la teoría evolutiva en las universidades (pero cuidado con los creacionistas). Saludos
    Tiene un punto de ironía que me ha gustado. Supongo que la evolución nos ha dejado como estamos ahora pero me ha venido a la mente la imagen de los hombres cazando y las mujeres plantando y cuidando los niños.
  • Gracias mil a un buen amigo de TR que acudió en mi ayuda! ;)

    Lo que dice Furor es totalmente cierto, es más...vengo con tres relatos consecutivos de egos desencajados!! jeje. Es hora de virar el rumbo

    Cualquier parecido con la realidad...no es pura coincidencia

    Creo que hago abuso de algunas cosillas en lo que se podría llamar un intento de poema. Le dejo a ustedes las críticas y por favor sean sinceros con las estrellas y comentario!! Saludos

    creo que para poder cambiar las cosas, una mirada interna no viene nada mal!!

    probaste chiflar comiendo gofio? si alguien dijo que no se puede...inténtalo...(se puede) PD: Agradezco que me avisen de errores gramaticales :)

    Aprovecho para agradecer los comentarios tan lindos que he recibido de Roberto y Stavros (de todo corazón). Feliz año para todos!!! El texto es una mirada por supuesto subjetiva hacia la vida de Macarena Gelman hija de desaparecidos en la época de la dictadura.

    El diablo sabe más por viejo, que por diablo... Agradezco sinceramente los comentarios, lo único que quiero agregar es que el cuestionamiento del dicho que figura en el relato lo hizo una docente de literatura en cuarto año del liceo, yo tenía 16 años y me hizo pensar mucho sobre las cosas que uno asume naturalmente y que tiende a repetir sin parar a reflexionar el sentido verdadero de las cosas. Yo a partir de ahí tomé eso como parte esencial de mi vida, lo que me ayuda a aprender cada día y tratar de analizar lo que se da por naturalizado. Saludos

    Parte de esta historia es real, aunque Mariela no es Mariela y Natalia no es Natalia...

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