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2 min
Arena y sangre
Suspense |
28.12.14
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Sinopsis

Una bolsa, su extraño contenido y sus aún más extrañas consecuencias.

No quería tocar la arena. Nunca le había gustado. Era un miedo irracional, lo sabía, pero su razón no lo aceptaba, estaba aún en la primera fase, en la de negación. Así que fue caminando poco a poco con sus botas puestas, con cuidado de que no se le metiera un grano de arena dentro de estas. Cuando llego a la costa pudo relajarse. Con las botas ya mojadas, se descalzó, hasta quedarse con los pies desnudos sobre la arena humeda (la cual no contaba por supuesto, era otro tipo de arena, esta era la buena), y fue mar adentro.

 

El agua ya le llegaba por el pecho cuando notó lo que estaba buscando. Sacó la bolsita de plástico roja (le habían dicho que solo ese color serviría) y se sumergió para coger un poco de esa sustancia viscosa en la que reposaban sus pies. La llenó por completo, no quería arriesgarse a que el profesor le echará una bronca, la última vez creyó que le iba matar de verdad. Cerró la bolsa con su sello hermético y deshizo sus pasos.

 

De vuelta en el todoterreno, cuando iba a darle al contacto, le sonó el móvil. Era el ayudante del profesor. El otro ayudante. Esteban.

- Dime, Esteban – preguntó sin esconder el asco que le tenía.

- Marcos, Marcos. Es terrible, es terrible.

- ¿Qué pasa, Esteban? ¿Te has tomado las pastillas?

- Sí, claro. Bueno, la azul no, pero sabes que me da acidez.

- Bueno, no te enrolles, dime que ocurre.

- Marcos. El profesor ha desaparecido.

- ¡¿Qué?! ¿Cómo? ¿Has llamado a la policía?

- No, todavía no. Tenía que llamarte a ti antes.

- ¿Eres imbécil o qué? Las primeras veinticuatro son cruciales.

- Ya lo sé, pero había una nota en el laboratorio. De los secuestradores.

- ¿Qué dices? Tienes que entregarla a la policía, no pierdas más el tiempo.

- Ya, Marcos, pero hay una cosa que no te he dicho, es sobre la nota…

Esteban no pudo terminar la frase. Un mazo le acababa de reventar la cabeza.

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Estudiante de Filosofia con aspiraciones literarias. Más relatos y pensamientos en mi blog: http://sinpalabras.ghost.io/

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