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5 min
Arrebato lésbico
Reales |
23.05.15
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Sinopsis

Era broma. Ahora que has picado lo lees, granujilla.

 

Tic-tac; Tic-tac. Es el sonido que nos deja cada segundo, su particular forma de despedirse de nosotros para el resto de la eternidad (o quizás no, pero hoy no toca hablar de este asunto), y su manera de constatar que ha estado ahí, que no ha faltado a la cita que tenía asignada desde el principio de todo.

Saludemos a nuestro segundo. Él se llama S/1,4*10`14, y es el protagonista de esta historia, cuento, relato, fábula o como acostumbres tú a llamar a estos pedacitos de realidad. Hola, S/1,4*10`14.

– ¡Hola, lectores!

Él tenía muchísimos amigos, con los que charlaba, jugaba y lo pasaba bien durante millones de años. No le atemorizaba la idea de tener que saltar un día al mundo y desaparecer para siempre, como veía hacer a diario a miles de segundos, tan aterrados como decididos tras una vida de preparación para aquel momento, que constituían ellos mismos. Lo veía tan lejos en su limitada mente (menor que la de los humanos y mayor que la de las horas), que actuaba como si a él no le fuese a pasar. Como nunca puede faltar en estos X ( poned aquí vuestra forma de llamarlos, no una común, sino la individual de cada uno), con algunas diferencias y matices pero esencialmente el mismo significado y mismo mal augurio (sí, acaba mal, ya os he quitado esa absurda intriga que teníais), aquí coloco la frase que sigue, simple y predecible, pero que siempre aporta algo bueno, algo que inquieta al lector y le anima a seguir leyendo, y puesto que vivo de vosotros, queridas mentes ociosas, he resuelto (sin mucho cavilar, todo sea dicho), que esta frase debía estar aquí por norma; esta es, para que no perdáis el hilo, la ya dicha y susodicha frase: "Simplemente, era feliz". Eso es. Nuestro querido segundo era feliz. Como todos sabemos, lo único que da la verdadera felicidad en esta vida es la ignorancia, virtud (sí, virtud), adquirida en grado sumo por nuestro personaje, si es que así se llama también a los protagonistas de historias que no son materiales, tan semejante a un niño, siendo, sin embargo, uno de los segundos que más tarde "moriría" (para los que no sepáis mucho del tema, ellos no consideran la edad como el tiempo que han vivido como hacemos los humanos, ya que todos "nacieron" a la vez y sería absurdo, sino que para ellos la edad es el tiempo que les queda por vivir, perspectiva, en mi opinión, bastante más realista, como ya dijera alguien alguna vez). Él no sentía responsabilidad por tener que constituir todo un segundo a escala mundial, un segundo crítico para muchas personas, en el bueno y en el mal sentido, un segundo que mataría gente, haría nacer a otra y supondría la decisión más difícil en la vida de muchas personas.

Y llegó su día. Llegó su hora. Su minuto. Sin ser ni siquiera consciente, saltó. Mejor dicho, le empujaron. Y cayó. Lo primero que sintió fue pánico. Lo segundo, remordimiento. Después nostalgia. Y algo más. Pero lo que de verdad importa es lo que sucedió después. De pronto, dejó de sentir. Miles, millones, e incluso miles de millones de personas comenzaron a sentir por él. Realización, soledad, curiosidad, amargura, pasividad, odio, amor, pena, decepción, ilusión, impotencia, alegría, optimismo, felicidad eterna y pura y desesperación profunda y a la vez vacía, junto con muchísimos otros sentimientos que no fue capaz de contar y sus, aunque finitas, incontables variantes y mezclas pasaron por él en tan solo un segundo; para él, toda una vida.

De lo que sucedió después con S/1,4*10`14 no sabemos prácticamente nada, pese a las trabajosas investigaciones que se han realizado y se siguen realizando al respecto. Los más sabios tratan de explicar el tema con la comparación a la naranja, que explica los segundos como naranjas que van siendo exprimidas por cada una de las personas del mundo, y, al final, la piel se tira a la basura. No obstante, esta forma de explicar dicho fenómeno se está quedando algo obsoleta, ya que deja muchas dudas sin aclarar, y yo mismo me he atrevido a formular mi propia teoría, que espero que en unos días, semanas o meses, o el plazo que tarde en descubrir todos los detalles, desentrañar todos los misterios aún ocultos y atar cada cabo suelto acerca del caso, vea la luz como ley. El principio en el que se basa y alrededor del cual gira mi teoría es el siguiente: "Los segundos son como las lentejas, si quieres los tomas, y si no, los dejas".

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  • Título atrevido, original. Buen relato. Da gusto leer algo distinto... Salir de esa monotonia a la que nos tienen acostumbrados.
  • Si escribo algo aquí ya supera al texto

    Se llama perífrasis verbal o frase verbal a un tipo de perífrasis compuesta de al menos dos formas verbales: una forma finita llamada auxiliar y otra forma o "verbo principal", frecuentemente no finita, llamada verboide.

    Poli persigue caco, caco escapa y DEJA DE LEER SI NO LO HAS LEÍDO TODAVÍA la cosa acaba mal.

    Un poco pasado de moda, pero ahí va. Siempre está bien recordar los temas de actualidad de épocas pasadas y darnos cuenta de lo poco que nos importan ahora.

    Era broma. Ahora que has picado lo lees, granujilla.

    Lo mismo, pero más corto.

    Con este relato he querido hacer una crítica de la sociedad de consumo actual, remarcando la injusticia de la existencia paralela de dos mundos y las diferencias entre el medio urbano y el medio rural. Pretendo subrayar el papel de la familia en la experiencia vital propia y considero fundamental acabar con todas estas injusticias. Otra de las ideas fundamentales que quiero transmitir con este relato es la injusticia existente en el mercado de los paracaídas para corchos de champán, donde una minoría rica y poderosa copa todas las ventas. También trato de pasada el tema de la fugacidad de la vida (vemos claramente cómo el personaje se fuga de su vida e intenta ir hacia otra) para terminar extrayendo la conclusión de que con un poco de azúcar todo es posible. Hay quien considera que este relato es una crítica al papel de una conocida marca de refrescos de cola en el conflicto ruso-japonés, pero eso son solo suposiciones.

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