cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

30 min
Bola De Dragón Universal
Varios |
07.05.15
  • 0
  • 0
  • 811
Sinopsis

Lejos de copiar Dragon Ball, esto es un cameo, un guiño, un simple fan fiction para los fans de la saga insatisfechos por la falta de continuación, si os gusta tengo una, dos o tres aventuras completas preparadas para divertiros, con esto no pretendo más que hacer disfrutar al lector, lo mejor que puedo.

Prologo:

 

            Según dijeron en la historia principal de Bola de dragón, Goku y sus amigos, eran los únicos que habían sobrevivido a la destrucción del planeta Vegeta, pero como demuestra la propia historia repetidas veces, según avanza en el tiempo, el narrador de la historia, se equivocaba en su afirmación.

 

            En otra parte del universo conocido: ocho sayans habían sobrevivido cosa que no era demasiado de extrañar en una raza que enviaban bebes, niños, adolescentes y grupos de asalto, a arrasar planetas para venderlos, no todo estaba controlado, por Freezer como el inocentemente pensaba o simplemente daba por hecho, el rey Vegeta también mandaba misiones secretas, para sus propios fines.

 

            Entre estos afortunados sayans, estaban: Celes, Berro, Marrow, Kin, Kale, Pea, Cumber y Parley. Celes era primo lejano del príncipe Vegeta, Berro y  Marrow eran de la elite, Kin, Kale y Pea eran de un rango intermedio y por último, Cumber y Parley, que eran de rango inferior.

 

            Cada uno fue enviado a un mundo, donde los registros captados de energía de combate o más comúnmente llamada: “E.C:”, no fueran demasiado superiores a ellos, Celes con una magnifica E.C: 52 con dieciocho años, como realeza fue enviado al planeta: Thanatos, con una energía registrada de [104]. Berro con una baja E.C: 27 para su rango de elite, con sus dieciséis años, fue enviado al planeta: Terrania.

 

            Marrow con una excelente E.C: 48, a sus doce años fue enviado al planeta: Bawa, Kin con una más que adecuada E.C: 40, a sus quince años, fue enviado al satélite gris errante. Kale con su media E.C: 27, a sus trece años, fue enviado a la luna negra, segundo satélite de Kalisto, Pea con una alta E.C: 33 a sus diez años, fue enviada por un agujero negro a lo desconocido, haber donde llegaba, si es que llegaba, Cumber con E.C: 27 a sus catorce años, fue enviado al planeta: Terra Nova y por ultimo Parley, con una horrible E.C: 18 a sus diecisiete años, fue enviado a la Nebulosa: Xplos, haber que pasaba.

 

            Cuando Freezer ataco el planeta Vegeta destruyéndolo  en el acto, llegaron los avisos de sus naves, de que todos estos sayans habían llegado a su destino, excepto de Pea, Cumber y Parley. Cada uno de estos sayan solo buscaban un planeta para vender para el rey Vegeta, esclavos útiles o aliados subyugados contra Freezer.

 

            Gracias a que estos sayan, estaban bien entrenados, excelentemente mentalizados con su misión y suficientemente equipados, además de que Freezer desconocía su existencia o al menos, eso parecía, tenían grandes posibilidades de éxito, sin saber que para el hombre, para el que trabajaban, estaba muerto.

 

EL PRINCIPIO DE LA HISTORIA DE: CELES

 

            La nave de Celes entro en la galaxia Nox, después de setenta y ocho días de viaje tranquilo, sin parar para nada a velocidad de crucero, tras siete días más de viaje por la galaxia y ver los diez planetas de la misma tan solo de pasada, llego al planeta Thanatos, donde por una parte se veía que estaba cubierto de nieve, por otra se veía que perduraba la arena, por otra las flores y por la otra el color marrón, dado que estaba bajo la influencia de cuatro soles distintos, uno azul, uno rojo, uno amarillo y otro naranja.

 

            Cada uno de esos soles estaba en una esquina cardinal del planeta, haciendo que Thanatos, al no rotar sobre sí mismo y trasladarse en conjunto con sus cuatro soles, no cambiara su clima jamás, la noche era cada cinco días. Este era un planeta grande, la tecnología dependía de la zona, la raza que habitaba en el también dependía de la zona y la cantidad de población, también dependían de las condiciones climáticas de la zona. Este planeta era especial, dentro de su minúscula galaxia, ya que los demás planetas, solo tenía la influencia de tres soles a veces, de dos o de uno, pero nunca de cuatro.

 

            Todo esto según la nave, claro que a Celes todo eso no le importaba lo mas mínimo, la nave iba directa a la zona de las flores, Celes intento cambiarla, ya que odiaba las flores, pero fue inútil, ya que las naves en estos viajes, están automatizadas. La atmosfera de este planeta era una atmosfera leve, que permitía ver el espacio desde dentro y el interior desde fuera.

 

            Tuvo un aterrizaje un poco forzoso, sino fuera que su nave era de calidad real, no hubiese aguantado el impacto, abrió la puerta levemente magullado y miro a su alrededor: había un palacio, totalmente blanco con flores por doquier, estaba en el más que desagradable hermoso jardín, lleno de flores, árboles y plantas demasiado ordenado todo para su gusto. Termino de salir de la nave mientras vio que se acercaban a él, tres seres humanoides de seis brazos y dos cabezas, dos uniformados de blanco y el último de rojo, tenían una lanza bastante alta y ancha en sus brazos.

Guardia derecha: (gorgoteo extraño) {Localizador] ¡oh no, las flores del rey!

Guardia izquierda: (gorgoteo extraño) {Localizador} ¡vamos a detenerle!

Celes: haber que energía tienen, “5”, “4” y “16”, bah, simple escoria.

Estiro la palma de su mano hacia el más fuerte, con gesto molesto, le lanzo una pequeña onda de energía, acertándole justo en la cara, exploto, haciéndolo volar por los aires, dando varias volteretas hacia detrás, rematándolo al dar con la nuca, contra la pared, quedando inconsciente o muerto en el acto. Sus aliados lejos de huir como Celes esperaba, dada el bajo poder de combate que tenían, intentaron atacarle con sus lanzas, Celes desvió una con la mano y esquivo la otra con la cabeza, agarro la lanza del tipo de la derecha, lo atrajo jalando de su lanza y con la rodilla le dio un golpe en el estomago,  callo inconsciente y el tercero asustado, soltó la lanza y comenzó a huir, lanzo la lanza, que tenía en la mano, clavándosela en la espalda a la altura del corazón, haciendo que callera muerto al instante, le piso la cabeza al que estaba en el suelo, junto a él, destruyéndola con su pie.

 

            EL PRINCIPIO DE LA HISTORIA DE: Berro

 

            La nave de Berro esquivo por los pelos, un meteorito que se cruzo en su trayectoria pero, al tener un gran poder magnético, desvió su trayectoria, cayendo en la luna negra de Terrania, por error. Llamada así por dos razones muy simples, la primera era que, antes esta luna, era un sol, que ahora estaba apagado, según se creía desde hacía mucho tiempo y la otra razón era que el otro sol, Card, de color rojo, jamás le daba, por tener en medio al planeta, ya que esta luna, siempre estaba en la cara helada del planeta.

 

            Ya que la nave tenia luz propia, la encendió para poder ver algo de lo que le rodeaba, todo era tierra negra quemada desde luego, al encender la nave, pudo escuchar un rugido de molestia, además de que muchas energías se acababan de activar en el localizador.  La mayoría rondaban “20” de E.C. algunas estaban rondando los “30” pocas los “40” y había tres energías especiales, para Berro seria excitante estar en un planeta con seres tan fuertes, ya que en el planeta que le había tocado, no había nada de más de “60” de energía.

 

            Salió de la nave, mientras los rugidos por la molestia que la luz les ocasionaba, se hacían más cercanos, ya que eran seres acostumbrados a la oscuridad total y seguro la luz, les dañaba. Algunas piedras negras llovieron sobre su nave, por ahora al ser piedras jóvenes, no eran muy duras y la nave resistía por ahora, esos monstruos estaban intentando romperla obviamente para volver a su dulce oscuridad.

 

            Comenzó a detener piedras con sus manos, algunas se partían en el intento ya que no eran demasiado duras, algunas las desviaba con un golpe, algunas se hacían polvo cegándole un instante, otras golpeaban el suelo, haciéndose polvo en ese instante y otras volaban varios metros, haciendo la rana contra el suelo, sin romperse o rompiéndose al final.

 

            Mientras ofensivamente lanzaba pequeñas ondas de energía para devolver el fuego enemigo, estuvo minutos así, al principio iba ganando, con esta táctica, derrotaba a algunos, hería a pocos y ahuyentaba a otros, la energía le permitía ver a que se enfrentaba durante pequeños instantes. Eran seres verdes humanoides de dos metros, con pequeños pinchos en los hombros, con patas de dos dedos acabados en pinchos, dos pinchos en la espalda, manos de tres dedos con un pincho en el antebrazo retráctil, afilados dientes y ojos diagonales, además de un cuerpo bastante fuerte.

 

            Pero con el paso del tiempo empezó a perder terreno y a perder velocidad, el cansancio se iba acumulando ataque tras ataque, defensa tras defensa, era un no parar, estaba llegando hasta al límite de sus fuerzas, en ese momento algunas piedras golpearon la nave, otras al propio Berro, parecía el final, su final. Pero aun sin rendirse, comenzó a devolver las piedras como podía, a veces acertaba al enemigo, otras no llegaba y otras fallaba, que aun no siendo tan efectivas como su energía, podían servir para la situación.

 

            Un rugido sonó retumbando por todo el planeta y el ataque ceso por ahora, Berro que en ese entonces apenas se mantenía en pie, pero sobre todo consciente. Dado el extremo ritmo que había tenido que llevar para proteger tanto su nave, tanto así mismo. Mientras sus brazos pesaban como piedras, nunca mejor dicho, sus piernas temblaban por mantenerse en pie, le costaba incluso tener los ojos abiertos, incluso centrar la mirada en algo, entonces uno de esos seres comenzó a hablarle, en su propio idioma: Sayan, has luchado bien, pero no serás el primero de tu especie ni el ultimo que me he merendado, sin embargo, has luchado bien, has matado a muchos hermanos míos y herido o asustado a bastantes otros, por eso te daré una oportunidad que jamás he dado a nadie, ni aunque me suplicara, huye, metete en tu nave, desaparece de mi vista y escapa, vuelve cuando seas un verdadero rival para mí.

            Berro se lo planteo aunque fuera solo un segundo, en un principio Berro hubiera aceptado su oferta, dejarlo en tablas dado la diferencia de numero no era mal plan, pero cuando dijo que huyera, que escapara, que desapareciera de su vista, para cuando fuera rival para él, se acabo la opción de aceptar. Le recordó como su padre y su madre le decían perdedor, cuando volvía de la escuela de elite, vencido y humillado por sus demás compañeros que se reían de su debilidad.

Berro: ¡¡NOOO!!

            Se envolvió en energía, sacando fuerzas de flaqueza, se lanzo volando hacia la energía de “100” que le hablaba, por el camino sus compañeros, le saltaron encima, pero iba tan rápido y volando usando tanto poder,  que no le hacían más que rasguños y ellos sin embargo, no salían demasiado bien parados, ya que revotaban con gran brutalidad, se escucharon gemidos y crujidos de huesos, sin tener necesidad de golpearles.

 

            Solo la energía que rodeaba el cuerpo de Berro, le permitía ver algo, ya que su nave quedo muy atrás, llego hasta el ser que le hablaba, el cual era una de las tres energías especiales que Berro noto al principio. El monstruo le estaba esperando intento clavarle el pincho retráctil del antebrazo en la cabeza, Berro desvió su dirección de vuelo para golpearle en la cara con la fuerza de su brazo, además de esquivar el ataque, tan fuerte fue el golpe, que el ser monstruoso dio un paso hacia detrás.

 

            Intento golpearle con el otro brazo a Berro, Berro dio una voltereta, camino sobre su brazo, le metió una patada en la cara, y al conseguir que el monstruo sangrara, simplemente sonrió satisfecho. El monstruo por toda respuesta le metió un cabezazo que lo estampo contra el suelo, Berro se levanto rápido, esquivando por los pelos un pisotón.

Monstruo: está bien, te concederé un combate conmigo, parece que te he subestimado.

 

 

EL PRINCIPIO DE LA HISTORIA DE: Marrow

 

            Marrow fue enviado al planeta Bawa, planeta considerado antes satélite de otro mayor, pero ahora se sabía que aunque el sesenta por ciento de su órbita, es alrededor del planeta: ama, el resto de su órbita era alrededor de su sol Argos. Era un planeta pequeño, el noventa por ciento del mismo, era pantanoso, pero a mí me habían mandado a la zona terrestre. Se suponía que lo habitaban unos seres anfibios, mi misión era esclavizarlos ya que nos servirían para registrar fácilmente las profundidades del agua, en cualquier condición climática.

 

            Las condiciones de su planeta eran inhóspitas para cualquiera, pero perfectas para ellos, la gravedad de su planeta era baja, así que para ellos, Marrow sería realmente muy rápido. Visualizo una atmosfera gaseosa, la traspaso con la nave, pronto pudo ver que un cocodrilo de al menos unos seis metros de alto, estaba atacando una aldea de los anfibios, su nave golpeo su nuca, dejándolo atontado, la nave reboto contra el cocodrilo gigante y aterrizo frente a los anfibios que intentaban enfrentarse a esa cosa.

 

Miro su energía, los demás que huían tenían por lo general unos “10”, los que la enfrentaban rondaban entre los “20” o “30”, pero esa cosa tenia “300”, había tenido suerte de que su nave la dejara mal herida, aunque a cambio su nave quedara maltrecha, el monstruo era un cocodrilo a dos piernas y los anfibios eran humanoides con tres dedos en pies y manos, unidos por membranas, tras sus oídos tenían branquias, no tenían nariz, su piel tenía un tono azul, los hombres gozaban de poco pelo en la cabeza y las mujeres con el pelo largo, como era normal, bueno, casi todas y usaban cosas del mar para vestirse.

 

El monstruo aunque mal herido se levanto un poco mareado, resulto no estar inconsciente como Marrow creía, la sangre sayan que corría por su cuerpo quería dejar que se recuperara por completo para tener un combate de igual a igual, pero su parte inteligente decidió acabar con el aprovechando su debilidad momentánea, de un solo golpe.

 

Abrió sus manos de par en par, para reunir en ellas energía desde su cuerpo, mientras comenzaba a decir: Cañón de energía, clavo sus pies al suelo, por su corta edad y su gran poder, no tenia masa física ni fuerza para aguantar el empuje de su propia técnica. Subió las manos, mientras una pequeña bola de energía empezaba a emerger en cada una de ellas, se concentro mientras la bola de energía crecía en cada mano, finalmente entrelazo las manos haciendo una floritura para mezclar ambas bolas de energía, entonces mientras terminaba de decir el nombre de su técnica y ambas bolas colisionaban una contra la otra, creo un poderoso haz de energía, que se llevo al monstruo volando por los aires, dejando a Marrow un poco cansado, se arrodillo mientras los anfibios le vitoreaban al lado, pobres diablos no sabían lo que se les avecinaba.

 

Una chica muy hermosa, de unos dieciséis años de edad aparente, apareció entre ellos, con una esplendida figura, con un pelo rojo brillante, unos ojos negros azabache, que se vestía con mantos fabricados con coral, mas bajita que Marrow, una musculatura digna de una sayan y una diadema construida de perlas marinas, se dirigió a él, se arrodillo y dijo: oh poderoso guerrero del espacio, yo Jasha diosa de los anfibios, me arrodillo ante si, como el salvador de mis adoradores, si quieres gobernar como dios a tus protegidos, no tienes más que desposarte, conmigo.

Ser un dios, tener una apuesta mujer, eso sería mejor que volver a casa, aunque a decir verdad este planeta apestaba, tenía un hedor molesto. Miro su energía ya que su mujer no podía ser débil, vio sorprendido que tenía “78” entonces sin pensar demasiado, dejándose llevar por sus hormonas que a sus doce años, estaban bastante descontroladas, obviando el tema de que esto sería temporal ya que vendrían sayans a por él, por esta traición, sino el mismísimo freezer, las palabras salieron de su boca, pero fue como si las dijera otro: si puedes vencerme en un combate, acepto

 

 

 

EL PRINCIPIO DE LA HISTORIA DE: Kin

 

            Tras un extenso viaje, ya que el satélite gris errante se movía en dirección contraria alejándose de su nave, Kin consiguió aterrizar sobre él cuando fortuitamente un planeta cambio drásticamente el rumbo del satélite. Gracias a que el movimiento lo mantenía caliente al luchar contra la fuerza de gravedad externa, no llegaba a congelarse nunca y se podía vivir en el. Según la nave a veces hacia más frio, otras veces más calor, algunas veces temperatura media, pero casi nunca temperaturas extremas, ni para uno u otro lado.

 

            A veces lloverían meteoritos ya que apenas tenía atmosfera propia, pero era habitable y limpiarlo, además de investigarlo, era su misión. Estaba caminando por el satélite, buscando vida sin mucho éxito, cuando recordó que tenía un localizador tras usarlo, vio muchísimos puntos de energía a un par de millas de distancia que no se movían, además de que todas eran de “1”

Kin: esto es indignante, ¡¿pero qué broma es esta?! , ¿Quién será el inútil que eligió enviar a un clase media como yo, a un trabajo que no es ni de clase inferior?, más bien es de clase basura, no me largo de aquí, porque ya he gastado demasiado tiempo en llegar y estoy realmente aburrido, aunque aquí no abra diversión, quizás pasemos junto a un planeta, divertido…

            Se dirigió hacia las irrisorias energías, caminando tranquilamente, como no era algo divertido, no tenía prisa alguna por llegar, aunque tampoco le gustaba caminar lento, porque se aburría. El satélite era absolutamente yermo, así que no había comida alguna, menos mal que su nave traía provisiones para al menos una semana, sino comiera como comen los sayan, habría para casi un mes, tras un rato andando con las manos en los bolsillos llego a una raja en medio de la tierra del satélite, podríamos llamarlo entrada a una cueva, puerta a una caverna o agujero a una gruta, mas bien, aunque ninguna de estas frases se acercaba a lo que esto parecía.

 

            Miro su localizador, sin duda las energías estaban adentro, salto por el agujero algo preocupado de estar totalmente a oscuras, adentro, pero pronto se dio cuenta de su error, en las paredes había unos bichos azules, que brillaban por sí mismos, dándole a Kin la suficiente luz como para ver no bien, pero si lo suficiente. Había desde lo que podía ver era el centro de la gruta, cuatro caminos que podía seguir, el sayan estaba en una gruta alta, bastante grande, construida dentro del satélite, puliendo la roca, hacia delante había un camino estrecho, hacia detrás uno ancho a la derecha uno rugoso y a la izquierda uno oscuro.

 

            Uso el localizador con la vana esperanza de ahorrarse camino, pero inquietantemente, aquí dentro por alguna razón no funcionaba, camino hacia el pasillo que tenía adelante, por el simple hecho de estar delante, ya que, iba totalmente a ciegas sin saber a dónde se dirigía, iluminado por la tenue luz de los gusanos. El camino avanzo al menos una milla, no en línea recta, más bien curvándose hacia arriba, abajo, izquierda, derecha, cada pasillo estaba curvado hacia un lado, KIn agradeció el detalle de que esos gusanos estaban por todas partes.

 

            Llego a una parte donde misteriosamente no los había, pero la luz externa pasaba por unos boquetes mostrándome lo que había, una especie de nido de ratas mecánicas al ver a KIn, una de ellas pareció acercarse al sayan, con curiosidad.

Kin: ¿y tú que miras?

            Espero una respuesta siendo algo iluso, apunto con su mano enfadado por no haberla encontrado y le disparo sin piedad, una onda de energía, salió una nube de polvo al explotarle en la cara a la ratita, los demás le gruñeron desafiantes

Kin: ¿Qué, vosotros también queréis?

            Dio un bote sorprendido cuando del polvo, salió la rata mecánica mirando a KIn mal, volvió con sus compañeros andando tranquilamente, empezaron a subirse encima de este y de otra rata mecánica, formando dos columnas, mientras iban formando una forma humanoide un poco deformada y en sus interiores, sonaban ruidos de engranajes girando, acoplándose, unos a otros.

Kin: parece que al final, si que se va a poner interesante, la cosa

Kin se puso en posición de pelea, esa forma deforme de humanoide con cara y cola de rata, también.

EL PRINCIPIO DE LA HISTORIA DE: Kale

 

            Tras un corto viaje llego a la galaxia Hoslet, que era la más extensa del universo conocido, paso por delante de sus diez primeros planetas, hasta llegar a Kalisto, el planeta más grande de esta galaxia. Tardo varios días en rodearlo hasta ver la diminuta luna negra, no vio ningún otro satélite, así que era extraño que le dijeran segundo satélite.

 

            El satélite estaba recibiendo directamente la luz del sol dorado al este de Kalisto, pero la pesada atmosfera gaseosa, impedía que el sol penetrara dentro lo mas mínimo, esperaba un planeta helado. La nave de Kale, entro en la atmosfera con un gran trabajo por un momento pensó que no lo conseguiría y cuando entro, entro con tal fuerza que pensó que al aterrizar, la nave se rompería en mil pedazos, pero estas naves Tsufur, eran una maravilla, aunque el golpe fue brutal, solo algunas piezas externas sin importancia, salieron disparadas, todas las internas parecían estar bien.

 

            Para su sorpresa dentro había un mini sol artificial, no se veía nada de fuera desde dentro, igual que nada se veía desde fuera, había hecho un gran cráter en la piedra al caer, abrió la puerta manualmente ya que lo automático, no funcionaba. Le costó hacerlo, no solo la atmosfera era más pesada, sino que también le costaba respirar, la atmosfera y el aire, no ayudaban mucho a hacer cualquier esfuerzo físico.

 

            Se puso en pie, aunque se sentía muy pesado y apenas conseguía levantarse del todo, miro al cielo y se vio rodeado de hombres banana con algún tipo de arma moderna y armaduras rocosas. Uno con casco, capa, armadura, espada y escudo con un símbolo que ponía C.B. alzo su voz y le dijo: ¡Quieto alienígena!

Kale: ni lo sueñes, capitán banana…

            Siguió intentando moverse, intento volar sin éxito, intento escapar pero todo fue inútil, al ver que Kale no les hacía caso, el capitán banana, ordeno fuego sobre el poderoso, pero aquí, indefenso sayan, comenzaron a dispararle con pelotas de goma espuma, que se le pegaban al cuerpo y aumentaban su ya disparatado peso, pronto termino de rodillas, intento levantarse, aunque casi lo consigue, no lo consiguió. Siguieron disparándole mientras en un intento desesperado Kale alzo la mano, contra el capitán, pero, cuando iba a dispararle, una pelota se metió en el camino volando en mil pedazos en lugar del jefe banana, lo ultimo que el chico recordaría antes de caer inconsciente, es que le tiraron una red encima que se apretó sola dejándolo sin aire, haciéndolo caer inconsciente, casi de inmediato, dada la falta de aire que ya tenia.

 

 

EL PRINCIPIO DE LA HISTORIA DE: Pea

 

            Era la primera vez que Pea salía del planeta Vegeta y justo por ser mujer le habían mandado al peor lugar del mundo o mejor dicho al peor del universo, todo sayan que había entrado en un agujero negro había desaparecido y nunca más se supo, no significaba que estuvieran muertos, pero, si nunca volvieron, mal asunto.

 

            Su viaje no fue muy largo, pero si aburrido, ya que el agujero negro se lo tragaba todo alrededor de una zona bastante extensa y toda esa zona, estaba total y absolutamente vacía. Pronto estuvo frente al gigante negro y aunque las legendas dicen que los sayans, jamás tienen miedo, Pea estaba no asustada, ni lo siguiente a asustada, estaba directamente aterrada, para tanto era, que en el último momento intento cambiar inútilmente su rumbo, pero ya era tarde y fue absorbida irremediablemente, por el gigante negro.

 

            Pea perdió el conocimiento, pero cuando despertó la nave viajaba a la deriva, por el universo desconocido, sin saber donde estaba ni cuánto tiempo había estado inconsciente, se puso a analizar el universo a su alrededor, como se lo temía, nada era reconocido por la nave con el radar de bajo, medio o alto rango, cosa que hasta ahora según ella sabía, jamás había pasado, algo así. Las estrellas se veían muy lejos y delante, solo tenía un planeta, lo analizo con el escáner para ver qué podía hacer: su atmosfera, era muy parecida a la del planeta Vegeta, su gravedad era la misma, su extensión también era la misma, solo cambiaba que su posición en el universo, era muy distinta adonde realmente estaba su planeta natal.

 

            Pensó que la mejor forma de averiguar qué pasaba era aterrizando justo en el medio del planeta, así que programo su nave para que lo hiciera y su nave así lo hizo, aterrizo en un planeta de bastante belleza, más incluso que la que tenía el planeta Vegeta, al sur había humo, localizo las energías y eran bastante bajas: “3”, “9” además de no ser muchas, no subían mucho más que esas, pero por su espalda al norte, había energías de “10”, “15” y estas si eran muchísimas, además de una que le llamo la atención. “45” destacaba más que las otras, incluso superaba la de ella misma.

 

            El cielo era azul, había nubes blancas, las flores eran hermosas, los pájaros cantaban, pero había algo extraño en el ambiente, Pea se sentía extrañamente en casa, era tan solo una vaga sensación, pero era tan vaga y tan extraña, que quería investigar más.

EL PRINCIPIO DE LA HISTORIA DE: Cumber

 

            Cumber era hijo ilegitimo de su padre y como tal siempre fue tratado, no era un sayan puro, por eso, tenía el pelo rojo fuerte y no negro. Además de que el pelo, le había crecido en el viaje, que había sido bastante largo como para que le llegara el pelo al culo, no conocía a su madre, pero había salido sobre todo al padre, por eso le permitieron quedarse en el planeta Vegeta, sino lo habrían desterrado como mínimo o como regla general asesinado por impuro, seguro su hijo si no era con un sayan, que sería solo ½ sayan, si se le acataría esa regla a menos, que lo tuviera con una sayan, claro.

 

            Su padre no quiso contarle jamás que raza era su madre, por mucho que insistió y eso que preguntarlo tan solo, le hacía recibir una paliza por parte de su padre, aunque a pesar de ser un sayan inferior, era bastante fuerte, los niños se metían con él, por impuro, pero el acallo muchas bocas a base de golpes, tantos que llego a tener hasta un par de amigos, como eran Lei y Brack.

 

            Su objetivo era Terra Nova, un planeta muy fértil, que valdría mucho, le mandaron a él dado que la energía más alta registrada era de “30”, mientras que la media estaba en “3” y la minoría en “9”, se suponía solo había unos seres como nosotros pero sin cola, llamados terraneos, aparte de animales de un tamaño grande, pero nada en especial y alguna planta carnívora, pero nada extremadamente peligroso, para Cumber.

 

            Aterrizo cerca del asentamiento de estos seres, vivían en casas de piedra con paja en los tejados y un muro de madera rodeaba toda la ciudad, algunos que lo vieron aterrizar desde su pueblo de pequeño tamaño, fueron a verlo, ninguno parecía armado, así que salió sin cuidado ninguno, pero al salir vio algo que lo dejo pasmado, al ponerse en postura de pelea, uno de los aldeanos saco una espada de hueso del codo, al parecer los había asustado y la energía que estaba en “3” aumento a “6”, empezó a temerse que tendría dificultades, no calculadas, aunque no pensaba arrepentirse por ese pequeño detalle.

 

            Al ver que el aldeano se ponía en postura de pelea, el también lo hizo provocando que la mayoría se pusiera en postura de combate, sacando también la espada, los más jóvenes huyeron y de entre los más ancianos, mas experimentados uno saco, una espada como los demás y sus huesos interiores, se volvieron parte por parte de su cuerpo, exteriores, convirtiéndolos en una armadura, la energía de ese era “6” pero se volvió “18”,Cumber estaba impresionado por eso, pero no asustado, ya que ellos no eran los únicos que guardaban trucos en la manga.

 

EL PRINCIPIO DE LA HISTORIA DE: Parley

 

            El viaje había sido bastante tranquilo para el gusto de Parley, nunca nadie había intentado entrar en una nebulosa y el estaba orgulloso de que hubieran dejado esa responsabilidad para él. Cuando realmente lo habían mandado hacia allí, porque casi era un sayan basura y no confiaban en que pudiera hacer nada bien, pero él era feliz con su mentira, siempre había tenido un don especial para volver la situación a su favor, aunque claro, solo en su mente.

 

            Había ido bastante lejos, ya que la nebulosa estaba en el borde del universo conocido, era gigantesca estaba lejos y ya se veía, era una niebla rosada que estaba quieta en una zona del universo, cuanto más se acercaba, menos miedo tenia, más tranquilo estaba y más grande me parecía, era como un gigantesco planeta plano. Detrás de la nebulosa parecía no haber nada, a los lados la nebulosa se movía ligeramente, esa parte sí que daba miedo, parecía que te fueras a caer, pero la parte interior, parecía tan segura, que era inquietante, cuanto menos.

 

            Cuando la nave estaba a punto de entrar en la nebulosa, Parley cruzo los dedos y pasó lo que menos podía esperarse, la nave se clavo dentro de la nebulosa, como si fuera algo solido, la nave le dijo que fuera había atmosfera y oxigeno, por un momento pensó que los datos estarían mal, pero, aunque era una locura, decidió intentarlo contra todo pronóstico. Abrió la puerta y nada, no paso nada, toco con un pie afuera y no era solido, así que fue volando hacia delante, avanzo hasta que incluso perdió la nave de la vista, con algo de miedo a salirse de la nebulosa, hasta que llego al final de la nebulosa, con algo de miedo toco el borde y fue absorbido, por la pared final.

 

            Cuando Parley se levanto, le dolía la cabeza, estaba en medio del bosque, pero no recordaba nada, no recordaría ni su nombre, si no fuera porque llevaba un collar, regalado por su difunda madre, yelrap, leyó su nombre, de al revés sin darse cuenta. Comenzó a caminar un poco mareado, hasta que de repente unos gorilas grises con cara humana, cayeron a su lado, se miraron entre ellos, el se asusto, por no saber que eran, ni que estaba pasando y sin saber que pasaba, uno salto sobre él, dejándolo inconsciente dándole un gran golpe con su propio peso, cuando recupero la consciencia una gorila gris estaba abusando de él, lo tenían agarrado de brazos y piernas otros dos gorilas, al ver que el despertaba, ella se apresuro en terminar lo que quiera que estaba haciendo, el intento defenderse o soltarse inútilmente, cuando todo acabo, todos se marcharon dejándolo allí casi desnudo, pero uno antes de irse, le dio un puñetazo, que lo dejo inconsciente un poco más.

 

            Cuando se despertó de nuevo temeroso de lo que se podría encontrar esta vez, había una chica-mono con doble cola, mirándole, el más por miedo que por otra cosa, la espanto y ella huyo bastante asustada, tras eso él se vistió y mentalmente intento asumir todo lo que le había pasado, lo cual era difícil, sin recordar nada, el también tenía cola,  ¿sería uno de ellos?

 

            Tenemos ocho héroes o villanos, todos tienen potencial de ser ambas cosas, ¿alguno puede morir o quizás todos tienen un destino superior que cumplir? La cosa es que están vivos y que cada uno tiene su destino, un destino desconocido por ahora que en algunos se empieza a vislumbrar. Pero ninguno sabe lo que paso con su planeta, ¿Qué pasara cuando se enteren? Bien está lo que bien acaba, pero esto aun no ha acabado, la historia no ha hecho más que comenzar.

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • Este relato no tiene comentarios
  • Este relato no tiene valoraciones
  • Pilaf y su banda hacen de las suyas, mandando a otro lugar a Goku nuestro protagonista, esta trama tiene lugar tras la batalla de Black Goku, bien narrada por el maestro Akira Toriyama, el que me ha inspirado para escribir esta trama sin meras intenciones más que entretener...Contiene personajes de Marvel y Dc

    Al final la patrulla de rescate, rescatan a Ryoko y a Marcos, tras intensas batallas de supervivencia, todos llegan al refugio excepto González, ¿qué le pasara a este pobre hombre, donde acabara?

    Al fin la partida de rescate llega a su objetivo sin dificultades pero empezaran a tenerlas ahora, por su parte el protagonista sigue en su mundo preguntándose infinidades de cosas, lo único que le consuela es que salvo a la gente del refugio a la que tanto le debía, pero le apena no volver a verlos...

    En el último momento el protagonista decide no matarse, termina de luchar y arrastrándose de puro milagro consigue esquivar a los monstruos y esconderse en la nevera. En el refugio empiezan a enterarse de lo que verdaderamente a pasado y mandan una misión de rescate, mientras tanto el parece que a vuelto a su mundo original, ¿qué está pasando?

    El personaje finalmente llega hasta el campanario no sin dificultades de por medio, pero ahora bien equipado se dispone a cumplir su misión y se enfrenta a todo ser que intenta impedírselo y aunque se prepara los planes no siempre salen bien y acaba con su propia pistola en su cabeza, para disparar.

    Del sótano salgo a la realidad cruel de este mundo y me paseo por los peores sitios que hay en el camino, lo más directo que puedo hacia el campanario, sino fuera porque me pasa algo raro en mi alma y me enseña que camino debo escoger, ya estaría muerto, lo que no se es que hay en ese maldito autobús.

    Esta historia habla aun mas sobre los rituales de la familia "Nera" y sobre la historia de la misma, en esta historia Pablo nuestro protagonista solo tiene 13 años, aunque esta historia se centra más en el abuelo, también se verá al resto de la familia y dos hermanas tomaran bastante protagonismo, también conoceremos la posible primera chica de Pablo o no, otra de las habilidades de nuestro pablo, pero, sobre todo, esta historia trata sobre que el amor, no tiene edad, pero a veces, si tiene condiciones...

    ¿Salí de mi mundo, para aparecer en otro? ¿Estoy en dos mundos a la vez o en ninguno? Solo que formo parte de todo, pero a la vez, no soy de ningún sitio, echo de menos mi mundo pacifico, con amigos, donde estoy en algún mundo Post-apocalíptico y a veces tengo sueños raros con otro mundo, ¿estoy loco?

    ¿Primero despierta dos veces, que significa esto? luego, en una solo oye y mal en otra, su ropa se ha convertido en un harapo a causa de su tamaño, este es solo un capitulo de transición, ¿pero alguien entiende algo? me gustaría que colaborarías un poco mas con votos y comentarios, gracias.

    + 18; relato con alto contenido sexual; Quede con un amigo para ir de discoteca, aunque no suelo ir por esos lugares ya que no va el tipo de chica que me interesa, me convenció y gracias al destino, me dio las herramientas para que tuviera lo que yo quería, a pesar de todo, acabo la noche con otra, que es un proyecto de futuro o lo será.

  • 66
  • 4.55
  • 329

soy un escritor no profesional al que le gusta escribir por aficion y le gustaria algun dia ganarse la vida asi, se que tengo muchas faltas de ortografia, pero uno hace lo que puede, ya ire mejorando, supongo. Me voy a Barcelona 6 meses a trabajar, volvere a escribir cuando vuelva, gracias.

Tienda

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta