cerrar

Esta web utiliza cookies

En nuestras webs utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu accesibilidad, personalizar y analizar tu navegación, y mostrarte publicidad, incluidos anuncios basados en tus intereses. Si continuas navegando, entenderemos que aceptas su uso. Si deseas más información, puedes acceder a la Política de Cookies y a las Condiciones de Uso y Política de Privacidad.

3 min
BREVE DIARIO DE UN VIAJE A CANARIAS
Humor |
09.09.15
  • 5
  • 1
  • 651
Sinopsis

NADA DE SINOPSIS, ESTE TEXTO NO TIENE NADA QUE RESUMIR.

A continuación relataré un viaje de trabajo que hice a una de las Islas Canarias la pasada semana procurando  sortear los detalles más irrelevantes.

 A las dos de la tarde tomé el avión en Sevilla y como el vuelo dura dos horas menos una que me llevo, pues total que llegué a las tres.

Una vez allí y a lo largo de ese primer y penúltimo día, me acontecieron innumerables vicisitudes pero al ser todas de índole laboral ahorraré su exposición, por ser el ocio más agradecido en sentido literario.

A la mañana siguiente,  deambulando sonriente por una calle, el azar me hizo tropezar con una librería que mi memoria hizo coincidir con mi libro, “Cuentos Cuánticos: Desatinos en la Villa de la Singularidad”.

La librera, con gesto complaciente, me indicó que no lo tenía en stock en ese momento pero que en veinticuatro horas podría estar allí, a lo que contesté yo muy educadamente que en veinticuatro horas era mi persona la que no podría estar allí. Frunció su ceño en signo de negocio frustrado y exclamó poniendo fin a nuestra fugaz relación: “Es una pena”.

Después de aquello tomé un taxi hasta el aeropuerto. Y era la mañana tan luminosa y despejada que desde la ventanilla del avión me fue posible divisar el litoral marroquí con una nitidez casi sobrenatural. Tal era la claridad que acudía a mis ojos, que aseguro aquí, aunque hagáis bien en creer que estoy exagerando, que pude avistar varios moros en la costa con barba todos ellos de dos días y a una excitada pareja de camellos desdentados aliviándose en medio de una gran polvareda y retranquear de patas.

Y como acabándose está ya este minúsculo vademécum no puedo dejar de reseñar que Tenerife me pareció una ciudad muy bella y muy limpia, razón por la cual no dejé marchar la ocasión de tomar un gran número de fotografías, concretamente dos. La primera, cenando en el hotel y tomada por una alegre camarera muy ancha de caderas, he decidido titularla: “Pata de pulpo asado regada con vino del lugar” y la segunda que es un selfie en el aeropuerto con un sombrero típico de Canarias que me costó una pasta y en la que salgo fatal como siempre, la he titulado sin dudarlo: “Selfie en el aeropuerto con sombrero típico de Canarias”

FIN

Valora
y comenta
Valora este relato:

Quedan 0 caracteres

Es necesario que valores antes de comentar
Comentarios
Valoraciones
Otros relatos del autor
  • 24
  • 4.68
  • 163

Me gusta leer, escribir, el jamón y las gambas.

Tienda

Sin respiración

AndreSinSiesta, Zenon, Stavros, Venerdi

€3.95 EUR

La otra cara de la supervivencia

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Cien años de sobriedad

Álvaro del Valle (Poyatos)

€2.99 EUR

Grandes Relatos en Español

Bécquer, Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Galdós y otros.

€4.95 EUR

En tardes de café

David Loreiro (Lore) y Adrián Durá (Novato)

€2.99 EUR

De frikimonstruos y cuentoschinos

Teodoro Bama

€2.99 EUR

El secreto de las letras

José Luis Durán (Ender)

€2.99 EUR

Vampiros, licántropos y otras esencias misteriosas

Lore y Ender

€2.99 EUR

La Vida Misma

Teodoro Bama, Joene, L.J. Salamanca, Ender, Poyatos y Miranda

€4.95 EUR

Cuatro minutos

Jesús Fernández (Lázaro)

€2.99 EUR

Chupito de orujo

Mayka Ponce

€2.99 EUR
Creación Colectiva
Hay 17 historias abiertas
Relatos construidos entre varios autores. ¡Continúa tú con el relato colectivo!
Encuesta
Rellena nuestra encuesta