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2 min
Carta a la madre de un psicópata (IV)
Drama |
24.04.15
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Sinopsis

Cuarta parte de la carta.

Desperté con un cuchillo en mi labios. Antes de que pudiera abrir la boca su hijo me hizo señas para que no gritara.

- Mi novio esta dormido. Abre la boca, por favor.
- ¿Qué? ¿Cómo?
- Separando los labios. Es importante. Por favor.

Algo en sus ojos me dijo que no había más que hablar, así que, aún sin creerme del todo lo que estaba pasando, le obedecí. En cuanto la abrí hizo el amago de introducir el cuchillo. Cerré la  boca de golpe de puro instinto.

- No te preocupes. No te voy a hacer daño. Es una prueba.

La segunda vez logré mantener la boca abierta mientras su hijo exploraba cada rincón de mi cavidad bucal. Se detuvo durante más de cinco minutos acariciando mi lengua con la hoja del cuchillo. Ese sabor metálico no se me iría hasta el día siguiente.

Al cabo de unos veinte minutos todo termino. No sin antes hacer un pequeño repiqueteo con mis dientes, como si el cuchillo fuera  una baqueta y mi boca un xilófono.

- Gracias. Ahora despertaré al señor Rosa y te desatará. El tiene la llave de las esposas. Dice que yo lo pierdo todo. Qué hombre. ¿Te lo puedes creer?

Acto seguido me lanzó una sonrisa complice y se fue cerrando la puerta tras de sí, devolviéndome a una oscuridad total. Intenté liberarme de lo que ahora sabia que eran esposas y no correas, pero era inútil. Estaba jodido.

Pasado un rato la puerta se abrió de nuevo. Ante mi se encontraba un hombre que debía rondar los treinta años, cuyo rasgo más característico era su altura de más de dos metros. Se acercó a mí, me sonrío con amargura y empezó a quitarme las esposas con una llave que se saco del bolsillo derecho del pantalón.

- El desayuno esta listo. Sígueme.

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Estudiante de Filosofia con aspiraciones literarias. Más relatos y pensamientos en mi blog: http://sinpalabras.ghost.io/

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